Entrevista: Inés Arrimadas, candidata de Ciudadanos por Barcelona

«No habrá un pacto de Gobierno de Cs con el PSOE»

24/10/2019

Es uno de los ‘pesos pesados’ de Ciudadanos (Cs) y defiende una línea más dura del Estado para resolver el conflicto catalán. Plantea como medida ineludible a corto plazo aplicar el artículo 155 de la Constitución y cesar a Torra. Además, anuncia que si lo permite la aritmética, su formación negociará con el PP tras el 10N. La abstención, dice, es el gran riesgo de estas generales.

— ¿Le cogería el teléfono a Torra?

— Lo que nunca hubiera hecho es pactar con Torra la Diputación de Barcelona, que es lo que ha hecho Pedro Sánchez. A mí no me vale que no le coja el teléfono mientras siga con él en la Diputación de Barcelona o en decenas de municipios de Cataluña. No le coge el teléfono porque estamos en elecciones, pero mantiene gobiernos con él y ese es el drama que tenemos.

— ¿Según Ciudadanos qué se debe hacer en Cataluña?

— Se puede cesar a Torra, pero no porque haya discrepancias con él, sino porque realmente es un peligro público. Pero lo más importante no es lo que hagamos a corto plazo, sino a medio y largo plazo: hay que revertir el adoctrinamiento en las escuelas, la manipulación en los medios de comunicación, acabar con las subvenciones a chiringuitos separatistas... y eso requiere un acuerdo de constitucionalistas que se puede hacer desde el Gobierno.

— ¿Aplicar el artículo 155 no es echar más leña al fuego?

— A corto plazo, el artículo 155 es una respuesta necesaria para que cesen las amenazas y los agravios. Esta misma semana se volverá a votar en el Parlamento a favor de la independencia, de echar a la policía y de reprobar al rey. Eso no se puede tolerar y no se toleraría en Francia, en Italia, en Alemania... No podemos tener territorios de primera, donde se les deja hacer lo que les da la gana, y territorios de segunda, donde a la mínima que se pasen de algo, está el Gobierno de España echándoles la bronca.

— Restituir la normalidad política y la convivencia social va a resultar bastante complicado.

— Es complicado, pero si seguimos haciendo lo que se ha hecho mientras se rompía la convivencia, se irá a peor. Aquí no hay soluciones rápidas ni fáciles, pero es necesario revertir el adoctrinamiento y la manipulación y evitar que un señor que es un peligro público, que anima a los violentos, siga al frente de la Generalitat.

— ¿Como calificaría la actitud del Gobierno de España y del presidente Sánchez respecto a Cataluña?

— Sánchez no tiene un proyecto de España. El presidente ha ido a Cataluña primero a decir que es una nación; luego dijo que no; después que no quería pactar con constitucionalistas sino que le gustaban los nacionalistas... Ha pactado con nacionalistas donde ha podido (Navarra, Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares...) y me gustaría que el PSOE fuera un partido de toda España y no quisiera territorios de primera y de segunda. El cuponazo vasco es una vergüenza. Sánchez ha vuelto a dar otro cuponazo insolidario e injusto y con más competencias al PNV, y no puede ser que tengamos gobiernos que generen desigualdad entre los territorios. Me gustaría una España diversa, pero de igualdad de oportunidades.

— No sé si esa crítica al cupo vasco la hace usted extensiva al régimen diferenciado de Canarias.

— Para nada. En el caso de Canarias hay una situación de ultraperificidad y eso está recogido por la Unión Europea. Las islas no tienen privilegios, sino un régimen económico y fiscal para que los canarios sean iguales al resto del territorio teniendo en cuenta circunstancias absolutamente objetivas, como la lejanía. Eso no tiene nada que ver con la situación del País Vasco y con el cuponazo, cuyo resultado es que territorios más pobres acaben dándole dinero a esta comunidad.

— Rechaza los pactos del PSOE con nacionalistas en diferentes comunidades. ¿Qué papel cree que deben tener los nacionalismos? ¿En ningún caso su papel es positivo?

— En la historia de España de los últimos cuarenta años los nacionalismos solo han servido para generar diferencias entre las autonomías. En el caso de Canarias ha servido para no asumir la responsabilidad de la gestión. El nacionalismo ha gobernado durante décadas en Canarias y los datos de su gestión son nefastos. Para lo único que sirve el nacionalismo es para decir que la culpa es de los demás. El nacionalismo despliega un discurso victimista que en las islas no sirvió para que se les diera lo que se le debe, porque tampoco han sido muy eficaces. En el resto de España ha servido para crear territorios de primera y de segunda. Los nacionalistas no deben marcar la batuta. Debemos tener proyectos de toda España y para toda España, no trocearla no como ellos pretenden. En Canarias, han hecho muy pocas políticas útiles y debería haber autocrítica, porque nadie dice que las islas deban tener las cifras que tienen de dependencia, abandono escolar o paro juvenil y echar la culpa a Madrid.

— La campaña está bastante diluida por el problema de Cataluña y el hartazgo por la política. ¿Como afectará esa situación a las elecciones?

— El bipartidismo ya ha llegado a su fin y necesitamos un espacio nuevo, y Ciudadanos representa ese espacio moderado, de centro, reformista, con un proyecto para toda España y que entiende que no puede haber privilegios para quienes viven en unos territorios. Yo entiendo que la gente esté cansada, es normal, pero es necesario ir a votar. El riesgo de estas elecciones es que la gente moderada, que trabaja y paga impuestos, se quede en casa. Yo les animo a votar porque no pueden ganar los de siempre por el desánimo de los que quieren cambios. Hago un llamamiento a que todos los que han votado a Cs alguna vez, vayan a votar porque las razones por las que alguna vez nos votaron siguen presentes. En Canarias, aún sin estar en el Gobierno, hemos trabajado activamente y se han conseguido logros importantes porque no hace falta ser nacionalista para defender a los canarios, ni ser del PP o del PSOE para tener proyecto de país.

— Las perspectivas electorales no son buenas para Cs y en Canarias algunos sondeos apuntan a que podrían perder el escaño de Santa Cruz.

— Nosotros siempre ganamos a las encuestas. El peligro que tenemos es que la gente moderada se quede en casa y ganen los de siempre. Estoy convencida de que Melisa Rodríguez y Saúl Ramírez saldrán elegidos y de que tendremos mejores resultados de lo que nos auguran las encuestas. Sobre todo, creo que Cs debe estar fuerte, porque si a Sánchez le sale bien la jugada, va a seguir haciendo lo mismo que hasta ahora: incumplir las promesas con Canarias y con otros territorios, pactando con nacionalistas o enchufando a sus amigos. Pero si Ciudadanos está fuerte y estamos en el Gobierno, será la garantía de que se empiezan a hacer las cosas de otra manera, que no se van a olvidar unos territorios para dárselo todo a los mismos, que no se siguen dando los puestos a dedo, no se tapa la corrupción, no se siguen creando chiringuitos políticos, que se acaben con las duplicidades administrativas, se ayude a los autónomos o haya un pacto educativo.

— ¿Están dispuestos a negociar con Pedro Sánchez o sólo se sentarían en un pacto con la derecha?

— Si hay un escaño más para gobernar con el PP, gobernaremos. Y en ese Gobierno tenderemos la mano al PSOE y a todos los constitucionalistas para cerrar pactos de estado. Si a Sánchez le sale bien la jugada y puede seguir gobernando, seguirá con sus socios nacionalistas y populistas. Por eso es importante que Cs esté fuerte, como garantía de que habrá pactos constitucionalistas.

— Entonces cierra la puerta a un pacto de Gobierno con el PSOE

— Gobernar juntos no, porque Sánchez ha demostrado que con los únicos que gobierna a gusto es con los nacionalistas. No habrá pacto de Gobierno con el PSOE, pero sí pactos de estado.

— Hoy se exhuman los restos de Franco. ¿Qué le parece?

— Sánchez necesitaba el comodín de Franco porque si no, no podía parar lo que estaba sufriendo por la situación en Cataluña, que no sólo afecta a los catalanes, sino a todos los españoles. La mayoría de los ciudadanos quizá no ve normal que un dictador esté en un mausoleo, pero seguro que tampoco ven normal que se utilice a Franco de manera electoralista.