Luchadora contra el imperialismo

24/04/2019

Su trabajo en el Parlamento le lleva a atender a los diputados pero Tatiana Delgado sigue saliendo a la calle para llamar a la lucha contra el sistema y producir una transformación social

Una batalla política más. Así afronta la cabeza de lista al Congreso por el Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC), Tatiana Delgado, la cita electoral de este domingo, después de 30 años intentándolo.

«Hay gente que pregunta por qué nos seguimos presentando» cuenta y Delgado les replica: «defendemos una transformación social que lleve aparejado un modelo ecologista, feminista y obrero. Nuestra batalla es legítima», sentencia.

Batallas que algunas siglas de reciente cuño también abanderan, como Podemos. «Nosotros reivindicamos las luchas de clases, contra el sistema y el imperialismo -explica-. No es suficiente hacerlo solo a través de las urnas, porque la presión del sistema contra el que luchamos hará que fracase la transformación social que buscamos». Además, Delgado considera que la formación morada se ha ido «descafeinando», y les reprocha que sus «ansias de poder les llevan a pactar con el gran traidor de la clase obrera que es el PSOE», al que considera «derecha moderada».

La candidata del PCPC destaca que «nosotros estamos en campaña no solo estos quince días, sino a lo largo de todo el año, en cualquier movimiento o manifestación que promueva la transformación social, defienda los derechos de los trabajadores y esté contra la explotación y la opresión».

En la situación actual, donde resurgen en el mundo occidental movimientos políticos y sociales de ultraderecha, Delgado cree que «el fascismo siempre ha estado presente en la política española». A su juicio, la transición fue un «lavado de cara, puesto que no se tocó nada del sistema, ni monarquía, ni la oligarquía».

La candidata del PCPC analiza el crecimiento de la formación que preside Santiago Abascal y lo vincula con la «bajada del PP. Los votantes de Vox, ni sus dirigentes, están locos -subraya-. Son fieles a su pensamiento fascista que ha provocado tantos muertos en todo el mundo».

Con impasibilidad también habla de las «cloacas del Estado» sobre las que Podemos ha basado gran parte de su campaña electoral. «Claro que existen. Yo también las he padecido», asegura. Cuenta como suele recibir multas falsas -de alguna ha tenido que defenderse yendo al Contencioso-; «tengo una para enmarcar, la que se me acusa de incitar a las masas», sonríe.