Pedro Quevedo: «El preacuerdo es solo un intento, veremos si es viable»

17/11/2019

Pedro Quevedo Iturbe (NC-CC) regresa al Congreso de los Diputados dispuesto a contribuir al desbloqueo del país, pendiente de escuchar lo que el PSOE tenga que decir a los nacionalistas y con los derechos de Canarias como condición innegociable. Comparte el contenido del documento suscrito con Unidas Podemos, pero reconoce que Sánchez no va a tener fácil sumar los votos que necesita para su investidura.

— Vista la celeridad con la que Sánchez e Iglesias olvidaron sus vetos y líneas rojas para alcanzar un preacuerdo de gobierno de coalición apenas 48 horas después del 10N, ¿cree que nos podríamos haber ahorrado la repetición electoral?

— Claro que nos la podían haber ahorrado. Ellos dicen que el acuerdo lo alcanzaron en 48 horas, nosotros para ser más precisos decimos que el acuerdo fue alcanzado en siete meses y cuarenta y ocho horas. Es obvio que las secuelas de la situación de bloqueo y el espectáculo nada edificante que han dado la totalidad de los partidos centralistas en la etapa anterior se ha reflejado en el resultado de las urnas y ha obligado a todo el mundo a corregir con urgencia las posiciones anteriores.

— El preacuerdo es un primer paso, pero no suma. Sánchez está obligado ahora a recabar apoyos para su investidura y dada la distribución de fuerzas del Congreso, no parece que lo vaya a tener fácil. ¿Ve factible el desbloqueo?

— No, no lo tiene fácil. Estas elecciones han dado un resultado complejo y desde luego probablemente más indeseado para las fuerzas políticas que tienen la responsabilidad de tratar de impulsar la estabilidad política y la estabilidad del país. No solo porque el Congreso está más fragmentado, sino que han perdido peso específico tanto el PSOE como Unidas Podemos, ha ganado peso la extrema derecha y han ganado peso además los nacionalismos que están en posiciones más duras respecto a Cataluña, de manera que el tablero se complica. La ventaja de esto es que ahora hay auténtica voluntad de alcanzar acuerdos, como se ha demostrado. Lo que hay es una primera propuesta genérica de intenciones y esto obliga todo el mundo a no dar de nuevo un espectáculo. El preacuerdo PSOE-Unidas Podemos es eso, un primer acuerdo, veremos si tiene viabilidad cuando pasen las fechas.

— La coalición nacionalista de la que forma parte ha expresado su voluntad de contribuir al desbloqueo, aunque CC tiene mayores reticencias de fondo. ¿Podría pasar que CC y NC después de unirse «por el interés de Canarias» voten distinto en un asunto tan determinante?

— Creo que tanto CC como nosotros hemos dejado clarísima la voluntad común de trabajar por el desbloqueo de la política española. Ahora, en este primer tiempo que es la investidura, y en un segundo tiempo seguir trabajando para facilitar la gobernabilidad, lógicamente en la dirección del interés general y del interés de Canarias.

— El PSOE no va a negociar contenidos de territoriales en esta primera fase, que se va a plantear en términos de apoyo o rechazo la investidura. ¿Es viable el respaldo de los nacionalistas canarios a un gobierno de Sánchez e Iglesias sin un compromiso previo con Canarias?

— La primera cuestión es que creo que debemos dejar de llamarle agenda canaria, porque ahora están surgiendo agendas de todos los sitios, da la sensación de que se trata de hacer una carta los reyes magos, pedir un montón de cosas de forma irresponsable y preguntar de lo mío qué, y no es eso. Se banaliza el término. Nosotros tenemos un manifiesto electoral de 71 medidas que son el desarrollo básico de algo a lo que no podemos renunciar, los logros de los Presupuestos Generales del Estado de 2017 y 2018, y el cumplimiento del nuevo REF y del nuevo Estatuto de Autonomía y su desarrollo. Esto es lo que tenemos encima de la mesa. Y este manifiesto incorpora algo más, que es el compromiso de CC-NC con políticas de Estado, la necesidad de definir con claridad el futuro de las pensiones, la voluntad de que se derogue la reforma laboral, el desarrollo de los servicios públicos y de la ley de dependencia, el desbloqueo del techo de gasto... Todo ello demuestra nuestra voluntad de participar en políticas de Estado, y viendo el preacuerdo de PSOE y Podemos nos parece que se va en la misma dirección. De todas esas cuestiones, unas serán determinantes para apoyar o no la investidura y otras lo serán para apoyar o no la gestión de gobierno. Son dos tiempos distintos. Nosotros escucharemos lo que nos tenga que decir el PSOE y plantearemos un conjunto de derechos, de conquistas y de obligaciones con Canarias que se tienen que cumplir. Vamos a ver.

— ¿Qué esperan de la primera reunión?

— Bueno, ya se han producido los primeros contactos y ahora son los presidentes de CC y NC quienes se están encargando de buscar una fecha porque hay que encajar las agendas y eso no es sencillo. Creo que la primera reunión será para ver hasta dónde se está dispuesto a llegar, porque claro, si lo que nos plantean es que les demos un cheque en blanco la situación sería distinta. Entendemos que en esta primera fase no haya que estar en el desarrollo de un programa total, pero eso sí, las conquistas y los derechos de Canarias no se pueden cuestionar. Eso no habría ni que decirlo, pero como ya conocemos la historia de cómo se incumple lo que hemos conquistado, será necesario recordarlo. Incluso podría ocurrir que este acuerdo inicial no prosperase, estamos en una etapa muy temprana, está bien la intención manifiesta de acabar con el bloqueo, pero estará mejor saber qué es lo que pasa al final. Es bastante prematuro todo.

— ¿Hasta qué punto le preocupa el ascenso fulgurante de Vox?

— Creo que es la peor noticia de estas elecciones, porque al margen del respeto que hay que tener por los votantes de la opción que consideren, lo que es cierto es que la extrema derecha se ha colocado en las Cortes con un peso específico enorme, incluso en relación con el resto de la Unión Europea, con un discurso xenófobo, racista y absolutamente intolerante. Si los dejan suspenden las autonomías y a lo mejor hasta nos ilegalizan a los partidos nacionalistas. Es curioso, porque se denominan constitucionalistas y abusan del término, pero si hay algo que vulnera la Constitución es algunas de las cosas que hemos tenido que escuchar a los representantes de Vox. Aunque eso tiene también una explicación, cuando se defrauda a la ciudadanía, cuando hay mucha gente viviendo en precario, con unos indicadores socioeconómicos de vergüenza y se produce un bloqueo político, un gobierno interino y unos presupuestos prorrogados, hay siempre una reacción. No sé cuánta gente de la que ha votado a Vox comulga con las ideas de fondo del partido, probablemente se trata en buena parte de una expresión de enfado. Creo que con ese discurso falso, simple pero efectivo, de decir que si echamos a todos los de fuera España sería la panacea, tengan un recorrido muy corto.

— El PP primero dijo que con el PSOE no iría «ni a la esquina» y ahora se queja de que Sánchez no lo haya llamado y elija a Iglesias. Ciudadanos, tras desplomarse en las urnas se mantiene en el no rotundo a Sánchez. ¿Qué actitud espera de la oposición si el gobierno progresista prospera?

— Conviene no olvidar que el preacuerdo de Sánchez e Iglesias para formar gobierno es un intento, no tiene por qué ser definitivo. Por tanto, todos tenemos que estar atentos a que se puedan producir giros en la política de pactos en España. Lo que sí está claro es que hay una competencia dentro de las derechas españolas y una modificación constante de estrategias de acuerdo con los resultados electorales y fruto de análisis que se nota que son producto de laboratorio. Hay una pelea para tratar de demostrar que quienes bloquearon todo en las elecciones anteriores vienen a ser ahora los salvadores de la patria. Es normal, es la batalla por eso que se ha dado en llamar el relato. Tanto Ciudadanos, reducido ahora a la mínima expresión, como el PP están preparándose, intentando ajustar el relato por si acaso fallan las cosas y hubiera que fraguar un pacto diferente.