Casado se ve cerca de ganar

29/10/2019

Presenta a su formación como la única que tiene posibilidades de superar en escaños al Partido Socialista. Previno sobre subidas fiscales, destrucción de empleo y división territorial que atribuyó a Pedro Sánchez

El equipo de campaña del candidato a la Presidencia del Gobierno de España por el Partido Popular (PP), Pablo Casado, eligió para su breve gira por Canarias las azoteas de hotel como escenario desde el cual verse a «un tiro de piedra de ganar» las elecciones del 10 de noviembre.

Insuflado por los resultados de las encuestas que hacen crecer a su partido en número de votos, Casado se dirigió a los concejales convocados a la terraza de un hotel lagunero por expreso deseo suyo, según contó el presidente del partido en Tenerife Manuel Domínguez; «faltan algunos pocos que por motivos de trabajo no han podido», excusó. A ellos les regaló el oído al mostrarse convencido de que «vamos a tener un buen resultado en Canarias y en España».

El candidato nacional de los conservadores les aseguró además que «estamos a 15 escaños de quedar por detrás del Partido Socialista», así que, subrayó, «somos la única alternativa a Pedro Sánchez».

En ese papel, enmarcó al PP como el partido de la derecha que puede garantizar el fin de las «crisis económicas y territoriales». Recordó que en la convocatoria electoral de abril se evidenció que «con los mismos votos que obtuvo la derecha fragmentada, la izquierda tuvo más escaños, así que ahora hay que pedir un mayor esfuerzo», sobre todo después del «rechazo que obtuvimos de otros partidos -entre ellos, Coalición Canaria- de participar en el proyecto España Suma».

No obstante, Pablo Casado apenas le dedicó más tiempo de su intervención a sus competidores de espectro ideológico común. En el centro de la diana colocó al candidato del Partido Socialista a la Presidencia, y jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez.

El candidato conservador echó mano de la política fiscal para extender sus embates dialécticos a la subida de impuestos que proyecta el Gobierno de Canarias y así ahondar la línea diferenciadora entre su partido y los socialistas.

«El Régimen Económico y Fiscal (REF) que tenéis debería suponer una ventaja competitiva -afirmó- pero ahora ha llegado el Gobierno de izquierdas y quiere subir los impuestos», lamentó. A todo ello, añadió el anuncio que ha hecho la ministra de Hacienda de homogeneizar algunos impuestos; «cuando un socialista habla de homologar impuestos, echaros mano a la cartera. Pedro Sánchez nos va a lanzar una lluvia de impuestos a todos los españoles», enfatizó.

Casado logró arrancar unos cuantos aplausos de los asistentes -y la curiosidad de algún que otro inquilino del hotel que disfrutaba de un baño en la piscina- cuando criticó que tal medida supondrá «5.000 millones de impuestos y 2.000 millones en cotizaciones sociales».

El aspirante a ser presidente consideró llegado el momento para proclamar una «revolucionaria bajada de impuestos». Así enumeró la supresión «por ley» de los tributos de sucesiones, el de donaciones, el de patrimonio; bajaremos renta, sociedades, la cuota de los autónomos, actos jurídicos documentados y el de las familias. ¿Quién da más?», retó entre aplausos esta vez más convencidos.

Casado alardeó de conocer bien el «círculo virtuoso de la economía» sobre el que, dijo, «a Pedro Sánchez, como a Zapatero, le faltaron dos clases en la materia». Lo resumió en que «si bajamos impuestos, la gente tiene más dinero disponible. Si tiene más dinero, se va de vacaciones y viene más a Canarias. Si viene más a Canarias , contratáis más gente y hay más gente pagando menos impuestos».

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) también le sirvió al candidato del Partido Popular para utilizarla como arma arrojadiza electoral. Subrayó que, mientras la EPA contabilizaba la destrucción de 30.000 negocios de autónomos, 18.000 empleos de jóvenes y un millón de hogares con todos los miembros en paro, «la prensa estaba con otras cosas mucho más urgentes de hace 50 años» -en alusión a la exhumación del dictador Francisco Franco-.

«Esto es lo que pasa con un Gobierno socialista -concluyó-: más paro, más impuestos y más despilfarro».

Casado cerró su intervención dejando una serie de preguntas flotando sobre las cabezas de los concejales del PP. «¿Queremos para España otra vez los tres millones de parados que creó Zapatero?, ¿las pensiones congeladas que votó Pedro Sánchez como diputado de Zapatero?, ¿que los funcionarios cobréis un 10% menos de sueldo recortado por Zapatero?, ¿que los pensiones no lleguen a fin de mes y tengan que abrirle la puerta a sus hijos desahuciados como pasó con el Gobierno de Zapatero?».

Ante tanto murmullo negándolo, el candidato insistió en que «quien no quiera que gobierne Pedro Sánchez, solo puede votar al Partido Popular», y aseguró que, si gana las elecciones, «formaré gobierno pronto» para evitar otra «crisis» y la «división territorial.