Antona quiere a Ramos de ‘número dos’ del PP por Las Palmas

19/03/2019

Militantes conservadores expresan su malestar por la apuesta de Casado por Guillermo Mariscal y ahora del segundo en la lista, poco implicados, dicen, con la organización regional

El Partido Popular (PP) tiene en la disciplina una de sus señas de identidad y no está acostumbrado ni a debates internos ni a mostrar publicamente las diferencias internas. Sin embargo, la decisión de la dirección nacional de colocar a Guillermo Mariscal como cabeza de lista por la provincia de Las Palmas generó durante el fin de semana un importante malestar que ayer se hizo más intenso después de que haya entrado en las quinielas como número dos para las elecciones generales el integrante del comité ejecutivo nacional, Sergio Ramos.

«Uno vive en Girona y otro en Torrelodones». «Se está colocando a candidatos por Las Palmas que ni viven en Gran Canaria y que pasan mucho tiempo sin venir a la isla». Estos fueron ayer algunos de los comentarios esgrimidos por militantes conservadores de la isla para expresar su desacuerdo con la probable configuración final de la candidatura provincial, una vez que ya ha sido confirmado Guillermo Mariscal para encabezar esta lista. Unas críticas que se han ido mascando durante todo el fin de semana y que se hicieron evidentes en el acto de presentación de los candidatos de Gran Canaria a las próximas elecciones municipales el pasado sábado.

Aunque estaba cantado que Guillermo Mariscal, una de las personas de máxima confianza de Pablo Casado, saltaría del número tres de 2015 -por detrás de María del Carmen Hernández Bento y Matilde Asián- al número uno en 2019, la sorpresa saltaba después de que el representante canario en la dirección nacional, Sergio Ramos, haya entrado en las quinielas como posible número dos a propuesta del presidente regional, Asier Antona, lo que relegaría a las actuales diputadas Bento y Asián.

Habitualmente, en la formación conservadora los tres primeros puestos de la candidatura al Congreso de los Diputados ha estado reservada para representantes de Gran Canaria, mientras que el cuarto y el quinto se ha alternado entre Lanzarote y Fuerteventura. Además, militantes del partido echan de menos a miembros de la organización en agrupaciones tan importantes de la isla como Telde o Santa Lucía. «¿Es que estos municipios, donde el PP tiene un recorrido tan destacado, no merece estar en puestos de salida en las planchas para las elecciones generales?»

Ramos, sin apenas presencia en el partido en las islas, forma parte de la directiva de Pablo Casado desde que éste asumió la presidencia del Partido Popular en sustitución de Mariano Rajoy, de quien fue asistente en la Presidencia del Gobierno dentro del equipo del presidente que dirigía Jorge Moragas.

Esta situación de malestar, por lo que entienden que se trata de una decisión que no tiene en cuenta el sentir de los militantes canarios del PP, se hacía extensiva ayer a las últimas declaraciones que se están haciendo por parte del máximo dirigente del partido «porque está dando un giro radical hacia la derecha».

Algunos afiliados se confiesan «asustados» porque «Rajoy era un hombre de centro derecha, ése era nuestro sitio, pero ahora nos vamos escorando hacia la derecha y eso está generando resquemores», aseguran.

El Senado, pendiente

«Puede producirse una limpia o puede ocurrir todo lo contrario y mantenerse los nombres actuales». Dirigentes del Partido Popular indicaban ayer que la situación es de total incertidumbre, ya que se desconoce el sentido de la configuración de las listas al Senado que está elaborando la dirección nacional. Las candidaturas deben estar ultimadas esta misma semana, puesto que el plazo de presentación de las mismas finaliza el próximo lunes 25. El PP cuenta actualmente con dos de los tres senadores que tiene Gran Canaria, Auxiliadora Pérez y Poli Suárez.

De momento, los conservadores solo conocen el nombre de los cabezas de lista al Congreso «y aún no sabemos cuándo se hará publico el resto de las candidaturas». Apuntan que, tal como ha ocurrido con la mayoría de estos candidatos -que se dieron a conocer durante el fin de semana-, la ejecutiva que preside Pablo Casado «seguramente querrá hacer una renovación y colocar a personas afines a su estrategia dejando atrás a los partidarios de Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría. Es un cambio de etapa y es lógico», subrayan estas fuentes.