Los trabajos para la ley electoral se postergan hasta septiembre

13/03/2020

Los partidos se dan seis meses para trabajar en sus órganos internos la postura que en otoño empezarán a negociar entre ellos a puerta cerrada, dado que acuerdan reunirse en ponencia

Los portavoces de los grupos parlamentarios decidieron ayer establecer un calendario de trabajo al revés para elaborar la ley electoral. Concluyeron que el día 6 de noviembre de 2021 expira el plazo que da el Estatuto de Autonomía para empezar en la tarea, así que las reuniones comenzarán «a partir de septiembre» de este año.

El presidente del Parlamento, Gustavo Matos, empezó ayer justificando la ausencia de actividad en estos seis meses ante la previsión de que ésta «se pueda alterar» a consecuencia del problema del coronavirus y después, explicó que el calendario para lo que resta de este período de sesiones «está ya muy cargado». La tercera razón que esgrimió fue la que más repitieron después los portavoces: «los partidos tendrán tiempo suficiente para trabajar sus acuerdos internos».

Por otro lado, el formato escogido fue finalmente los trabajos en ponencia y, en este punto, hubo discrepancias.

El portavoz de Nueva Canarias (NC), Luis Campos, defendió crear una subcomisión, pero se tropezó con la negativa de su homólogo del grupo Nacionalista Canario.

José Miguel Barragán, refrendado por la portavoz del Partido Popular (PP), Australia Navarro, la consideró «innecesaria» por cuanto «me parece que no tiene mucho peso que necesitemos cuatro técnicos que expliquen cómo ha sido el comportamiento del nuevo sistema electoral; para eso me leo los periódicos», añadió.

Para Luis Campos la subcomisión no solo sería para hacer un examen a lo que se puso en práctica en mayo de 2019, sino también con el fin de que «los partidos pudieran mostrar sus posiciones» sobre la ley electoral.

El diputado del Partido Socialista Canario (PSC), Iñaki Lavandera, y el portavoz de Sí Podemos, Manuel Marrero, puntualizaron, no obstante, que «no ha quedado descartada crear una subcomisión o que incluso pudieran ser unas jornadas», aunque Lavandera reconoció que los trabajos de ponencia permiten mantener un «dialogo sosegado y sincero».

Sin embargo, el reglamento del Parlamento establece que este tipo de reuniones, previstas con el objetivo de poder culminar la elaboración de las leyes, deben transcurrir a puerta cerrada. Por lo tanto, no se volverán a difundir los debates entre los grupos como sucedió en la legislatura pasada, cuando se emprendió la reforma del sistema electoral.