Román Rodríguez y Australia navarro, momentos antes de comenzar el pleno. / EFE

La oposición cree que los datos de crecimiento en 2022 no son reales

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

El debate con la oposición mostró ayer las dos caras de la moneda política: la dialogante y la reaccionaria. Mientras el vicepresidente y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, se midió en el atril con José Miguel Barragán (CC) tirando de argumentario, fue especialmente duro con María Australia Navarro (PP), a quien acusó de lanzar «generalidades, descalificativos e insensateces». Ambos grupos habían presentado sus enmiendas a la totalidad tomando como base unas proyecciones del escenario económico menos optimistas que las defendidas por el Pacto de las Flores, y critican la falta de rigor del presupuesto.

Navarro tildó de «alarmante» la propuesta del Gobierno que, a su juicio, es un «corta y pega del año pasado cuya única misión es mantener al cuatripartito en el poder a costa del empobrecimiento de los canarios». Así, acusó a Rodríguez de «incompetencia e insensatez».

El vicepresidente replicó en más de una ocasión que las previsiones hechas por los técnicos de la Agencia Tributaria tienen el rigor necesario y afeó la estrategia de los populares por presentar un documento que, a su juicio, no cumple los estándares mínimos. «Llevan un tiempo histéricos, desnortados y escorándose hacia la ultra derecha», sentenció Rodríguez, acusando a Navarro de un discurso catastrofista y alejado de la realidad. «Esta es una mala copia de la enmienda del año pasado donde no hay ningún análisis. No somos el presidente y yo los que decidimos subir o bajar dos puntos al PIB. Léanse los informes».

El tono fue a menos en el enfrentamiento con el Grupo Nacionalista que, si bien reconoce el fundamento científico de los presupuestos, no coincide en el diagnóstico del Gobierno. Barragán apuntó que la recuperación económica está siendo más lenta de la esperada y que, de hecho, un informe de la UE asegura que España no recuperará su PIB hasta 2023. «La prudencia en estos presupuestos no es real ni están equilibrados», señaló. Mientras CC ve una pérdida de peso en las inversiones, criticó el entusiasmo respecto a la captación de fondos, así como las deficiencias en consejerías como la de Transporte y Vivienda, donde la inejecución es más «sangrante». También cuestionó los fondos extraordinarios de 100 millones para La Palma que, en el peor de los casos, vendrá de la mano de la deuda pública, según Rodríguez. «Están jugando a la lotería con los escenarios previstos», concluyó Barragán.

A pesar de disentir en estas interpretaciones, Rodríguez agradeció el análisis de CC y se defendió asegurando que la diferencia entre la previsión más pesimista y la media -la escogida por el Pacto- apenas es de tres décimas. A esto se suma que el 83% de los ingresos están garantizados, por lo que no ve razonable «escudarse» en los datos macroeconómicos.