La lucha contra el coronavirus

Marlaska asciende al general que perseguía bulos

26/06/2020

El ministro nombra a Manuel Santiago jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil para minimizar las críticas al Gobierno.

La polémica vuelve a sacudir a la Guardia Civil cuando la institución todavía no se había repuesto del terremoto por el cese de Diego Pérez de los Cobos y las dimisiones que aquello provocó. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ha nombrado jefe del Estado Mayor al general José Manuel Santiago Marín, el mando que en una rueda de prensa el pasado 19 de abril durante el estado de alarma aseguró que el instituto armado estaba centrado en perseguir bulos con el objetivo de «minimizar ese clima contrario a la gestión de crisis (del coronavirus) por parte del Gobierno».

Santiago, poco después de aquel comentario intentó matizar sus palabras. Incluso Marlaska dijo que se trató de un «lapsus», pero días después se conoció un mail fechado el 15 de abril en el que, efectivamente, los responsables del cuerpo ordenaban a todas las comandancias del país a que insten a sus unidades a identificar noticias falsas y bulos «susceptibles de provocar estrés social y desafección a instituciones del Gobierno».

El Ministerio del Interior negó hoy cualquier favoritismo en el ascenso del polémico general a la jefatura del Estado Mayor, puesto que ya ocupaba de forma interina por la jubilación hace unos meses del anterior reponsable, el general José Luis Arranz. «Se trata de un procedimiento habitual, con el que el General Santiago ocupa ahora el puesto de pleno derecho», afirmaron portavoces del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska.

Carrera meteórica de Santiago

Pero lo cierto es que Santiago, que hasta ahora ocupaba el segundo escalafón en el Estado Mayor, está teniendo una carrera meteórica a la sombra del Gobierno socialista. Y es que el polémico mando fue ascendido desde coronel al puesto de general de brigada el 25 de enero de 2019 ya por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Solo unos días después de aquella promoción, el 21 de febrero del pasado año, Fernando Grande-Marlaska le colocó en un puesto clave en la estructura del instituto armado al nombrarle segundo jefe del Estado Mayor del Mando de Operaciones de la Guardia Civil.

Su meteórica trayectoria en último año ha despertado los esperados recelos en varios sectores del cuerpo, aunque lo cierto es que Santiago es uno de los mandos más preparados del instituto armado. Este «hijo del cuerpo» -su padre Florentino Santiago fue subteniente de la Guardia Civil- pasa por ser uno de los generales más modernos de la institución. De formación castrense, pasó por la Academia General Militar de donde salió en 1985 con la graduación de teniente. Es además licenciado en Derecho y diplomado en Estado Mayor, tiene dos másters, innumerables medallas y habla con cierta fluidez inglés y francés.

Seguridad de fronteras

Batido, como casi todos sus conmilitones, en la lucha contra ETA en los servicios de Información a finales de los ochenta y durante los noventa, su especialización, sin embargo, es la seguridad de fronteras. Su carrera en el instituto armado es probablemente de las más internacionales con misiones como asesor policial en Albania o Rumanía, en labores humanitarias en El Salvador, país de origen de su mujer, o Bosnia y en misiones de asesor de control fronterizo en el Magreb y el Sahel.

Dentro del cuerpo está considerado como un hombre de plena confianza de Grande-Marlaska. Incluso hay altos responsables en la institución que aseguran que Santiago estaba más cercano al ministro que el exdirector adjunto operativo del Guardia Civil, Laurentino Ceña, al que José Manuel Santiago sustituyó durante un tiempo en las ruedas de prensa de Moncloa desde que éste enfermó de coronavirus el 25 de marzo.

De hecho, Ceña dimitió poco días antes de jubilarse tras la destitución de Diego Pérez de los Cobos al frente de las comandancia de Madrid por negarse a facilitar información al Gobierno sobre la investigación del 8-M y la expansión del coronavirus.