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Las redes sociales y la nueva política, un binomio al alza. C7

Líderes en la política y en las redes sociales

La siempre camaleónica relación entre las redes sociales y los políticos ha impulsado de manera decisiva en los últimos años la imagen y el protagonismo de varios de los senadores, diputados y alcaldes isleños | Alberto Rodríguez, Ana Oramas y Jonathan Domínguez son los que más seguidores acumulan en Facebook, X e Instagram

Daniel Herrera

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 25 de diciembre 2023

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En pleno apogeo de la denominada Comunicación política 4.0, algunos políticos canarios ha revitalizado su imagen y gestión maximizando los recursos digitales. Sin duda, los tiempos de recorrer barrios y pueblos se diluye ante el cada vez más necesario 'cara a cara' virtual con el vecino y no son pocos los representantes públicos, diputados, consejeros o regidores que sacan rédito de estos nuevos escenarios que ofrecen las redes sociales.

Si tenemos en cuenta las cifras puras y duras, el líder del Proyecto Drago Canarias y cabeza de lista de Sumar por Santa Cruz de Tenerife, Alberto Rodríguez, es uno de los grandes dominadores en cuanto a seguidores, likes, impresiones y reproducciones en los formatos ya clásicos de las RRSS, con una demoledora base de 127.000 seguidores en Facebook, 88.422 followers en 'X' y 38.078 en Instagram.

María Fernández (arriba), Augusto Hidalgo (centro) y Jimena Delgado (abajo), en instanténeas y vídeos de sus redes. Proximidad, lenguaje directo y prevalencia de lo anecdótico, algunas consignas en sus perfiles.
Imagen principal - Líderes en la política y en las redes sociales
Imagen secundaria 1 - Líderes en la política y en las redes sociales
Imagen secundaria 2 - Líderes en la política y en las redes sociales

Durante años fue la imagen isleña de la efervescencia que ofreció en sus primeros años Podemos, uno de los partidos de nuevo cuño que supieron rentabilizar al máximo la comunicación digital en los últimos años. Su heterodoxa imagen le ha granjeado legiones de seguidores y enemigos a partes iguales, lo que le ha permitido generar innumerables debates encarnizados y eternos, especialmente en la antigua Twitter. Ahora, pese a estar alejado de la primerísima línea política, continúa liderando estadísticamente las redes con enlaces de noticias, podcasts, cortes de informativos, vídeos en primer plano sin edición, evitando prácticamente cualquier recurso de edición. Naturalidad y espontaneidad ante todo.

Con unas cifras similares pero con un estilo diametralmente opuesto se encuentra la actual vicepresidente del Parlamento de Canarias, Ana Oramas, quien años atrás dominaba los rankings por su proyección a nivel nacional. Cuenta en la actualidad con 119.000 seguidores en Facebook y 62.072 followers en 'X' y 16.723 en Instagram.

Popularizada como eterna portavoz del partido nacionalista canario en Madrid, se convirtió en una de las políticas isleñas que mejor supo aprovechar el feedback de la comunicación digital hace ya más de una década. Contertulia habitual en varios espacios televisivos nacionales, ha sabido permear su discurso reivindicativo y cercano en los nuevos soportes. En los últimos años su actividad en las redes ha aminorado de manera considerable, compartiendo enlaces de notivias, fotos sin edición y cortes de vídeo de informativos pero fiel al refranero español: «quien tuvo, retuvo».

Como figura efervescente de estos últimos años, aparece el viceconsejero de Comunicación del Gobierno de Canarias, Jonathan Domínguez (CC). La clave, en su caso, no está en su perfil de Facebook -9.769 seguidores- ni en 'X' -4.767-, sino en su cuenta oficial de Instagram, donde contempla más de cien mil followers -101.479-.

Sin duda, su perfil es el que mejor aprovecha su imagen política y personal, sin excederse en la frecuencia de publicación, seleccionando minuciosamente sus fotos y publicaciones para dar una imagen fresca y moderna.

En un peldaño por debajo en cuanto a seguidores, pero más activos en los últimos años, se sitúan políticos como el actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, cuyo crecimiento exponencial en las redes se ha tornado más que palpable especialmente en dos hitos fundamentales: su nombramiento como presidente de Canarias en 2019 y su irrupción como parte del nuevo equipo de Moncloa.

Con un estilo clásico, sin estridencias pero metódico -una de las últimas publicaciones de mayor resonancia fue el acto conmemorativo en el pozo del barranco en Tenoya-, duplicó sus seguidores en Facebook -26.000- tras fraguarse el Pacto de las Flores. En 'X', su auge fue aún más significativo, alcanzando los 35.157 followers. Ahora, con una cartera ministerial en sus manos, el también secretario general de PSOE Canarias intenta impulsar su cuenta de Instagram que había quedado estrancada y que ahora se ha revitalizado con más de 12.900 seguidores.

Uno de los más innovadores, dentro de la línea general en la que se mueven los políticos canarios, ha sido sin duda Augusto Hidalgo. El ahora vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria se lanzó de lleno, durante su etapa de regidor capitalino, a probar con nuevos formatos en las RRSS, con vídeos en primer plano, infografías, buzones de atención a los vecinos en instagram o incluso directos y entrevistas con vecinos en twitch

Con esa panorámica, Hidalgo contempla 21.000 seguidores en Facebook -uno de sus principales baluartes especialmente en su primer mandato como alcalde-, 10.302 en 'X', 8.916 en instagram, 45 suscriptores en youtube.

En un caso paradójico, su sucesorsa en el consistorio de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, capitaliza su fortaleza en las redes con una cuenta de 'X' netamente superior -33.759 seguidores- a la resonancia que ofrecen sus cuentas oficiales de Facebook -8.018- e Instagram -4.484-. Sin duda, su base adquirida en la etapa de ministra de Sanidad, en la que le tocó la etapa final de la pandemia, sirvió para que su perfil en la red de Elon Musk tomara un protagonismo primordial a nivel informativo. En la actualidad, aunque replica contenidos similares en las tres redes, se evidencia un esfuerzo especial por impulsar sus publicaciones a través de vídeos editados centrados en la actualidad municipal.

Tibia irrupción en TikTok

La «irrupción» de TikTok en la política canaria apenas ha sido reciente y aún timorata, a diferencia de la clase política de otras regiones. En algunos equipos de comunicación, se ha visto la naturaleza de esta red más propicia para perfiles 'de oposición'. Sin embargo, el crecimiento de este formato en los últimos años ha cambiado el paradigma, aunque sin una repercusión todavía notable entre los servidores públicos de las islas.

La cuenta más notable por seguidores vuelve a ser la de Ana Oramas, con 4.277 seguidores. A continuación aparece Jonathan Domínguez -2.771-, Ángel Víctor Torres -1.520- con un perfil que ha tomado protagonismo en este 2023. Como contrate, Ángel Sabroso (PP), muy activo en las redes, había sido uno de los pioneros en echar mano de esta red -1.169-. No obstante, en el pasado año sufrió un hackeo en sus cuentas, tal y como reconoce en uno de sus vídeos, y desde que finalizó la campaña electoral no ha vuelto a publicar en ella.

@asabroso ola de calor + calima @Partido Popular de Canarias ♬ sonido original - Ángel Sabroso

En un plano más testimonial aparecen Fernando Clavijo -584-, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez -534- o Augusto Hidalgo -65- que abrió su cuenta precisamente en la pasada campaña y que no ha registrado actividad alguna desde entonces.

Escasa originalidad

A la hora de buscar patrones, planes de comunicación o tendencias, JC Alonso -Community Manager especializado en comunicación política- asevera que «en general, todos actúan de una manera similar. A día de hoy, no hay excesivas diferencias entre los políticos del Archipiélago y la Península, en ese aspecto».

«Quienes gobiernan suelen estar centrados en publicitar cuestiones relacionadas con su gestión y los otros, quienes aspiran a ello, en criticarlas. En redes sociales, para que la gente te preste atención se debe ser útil, entretenido, o ambas cosas. Pero los políticos, y la política en sí, no suelen dar respuesta a esa necesidad digital«, afirma.

A la hora de lanzarse a los nuevos formatos, Alonso reconoce que «algunos lo hacen, pero una plataforma como TikTok, por ejemplo, sigue teniendo esa etiqueta de ir a un público más juvenil y necesitar de unos contenidos más entretenidos e innovadores que lo que requieren otras aplicaciones asentadas desde hace más tiempo, como X (antes Twitter) o Facebook. Es complicado que hoy en día alguien que se dedique a la política apueste de forma activa por nuevas plataformas«, reitera.

A su juicio, «se debe intentar innovar, pero arriesgar depende de para qué y el cómo. Hay muchas cosas inventadas, pero no todo está hecho. A veces ni tan siquiera se tiene que que innovar; basta con adaptar algo ya hecho al perfil de tu marca«.

Otro de los puntos claves de las cuentas oficiales de los políticos es el feedback con los internautas y seguidores, un canal directo que, en opinión de Alonso, «es fundamental. Es el punto que marca la diferencia con los canales de comunicación tradicionales. Si sigues a alguien dedicado a la política, te gusta que las inquietudes o dudas que le plantees reciban una respuesta».

«En general, quienes manejan las redes sociales sí suelen leer los comentarios para ver la aceptación que tiene el mensaje lanzado, pero ese feedback que comentamos se suele dar todavía en un grado bajo«, expuso.

Un claro error en redes es «homgeneizar los contenidos entre las distintas redes«, algo muy común en este tipo de perfiles. En este sentido, Alonso subraya que »cada red tiene su propio lenguaje y también su público. No te debes dirigir igual en un sitio que en otro. Repetir lo mismo en todas las redes puede acabar generando cierta apatía hacia el personaje, aparte de que al usuario no le haría falta seguirle en todas sus redes«.

Además, «no funcionan igual los algoritmos de todas las aplicaciones, por lo que hay contenidos que pueden lograr un gran alcance en una de las plataformas, pero en otra pasar completamente desapercibidas«.

Alonso analiza el ejemplo de Ana Oramas, aunque insiste en que «no importa tanto el número de seguidores como la interacción de tu audicencia -el 'engagement'-. El hecho de tener un altavoz nacional -en este caso, ser durante varias legislaturas diputada el Congreso- te puede garantizar un nivel considerable de notoriedad y traducir eso en un alto número de seguidores. Son los contenidos que generes lo que fidelizará a ese »cliente«, hará que interactúe y, por tanto, logrará que se expanda el mensaje. Por tanto, un alto número de seguidores no implica una buena gestión de las redes sociales, pero sí un cierto grado de popularidad general», añade.

Retos de futuro

Con esta tesitura general, Alonso asegura que «estamos viviendo una etapa ligeramente convulsa, con mensajes cada vez más polarizados, radicales y que están provocando ciertas modificaciones en las formas que tiene nuestra sociedad a la hora actuar«.

«En política especialmente, muchos debates o cuestiones han germinado, y a veces con virulencia, a partir de lo que se habla en redes sociales. Incluso algunas aseveraciones de representantes públicos parecen más propias de un debate en 'X' que de una clásica contienda de ideas. El reto quizás será seguir adaptándose a esta, ya no tan nueva, forma de comunicar«, concluye.

Cuentas fake

Dentro de la jungla de las redes sociales, algunos políticos han tenido que convivir con numerosas cuentas fake. Algunas de ellas, con clara intención de suplantar la original, como fue el caso de Augusto Hidalgo en la antigua twitter, que llegó a denunciar en un par de ocasiones con perfiles creados con base en Senegal o Nigeria. Otras, con un claro ejemplo de crítica frontal a la gestión del servidor público de turno, como durante años experimentaron los populares Juan José Cardona con 'Alcalde Carcoma' o Ángel Sabroso con 'Ángel Sabrosón', curiosamente todas ellas en twitter.

También Antonio Morales lidió con otro perfil ficticio, aunque con un enfoque más humorístico, como era 'Alo Morales' o, en la actualidad, Ángel Víctor Torres con un perfil que porta su nombre y apellidos aunque, eso sí, con unas fotos de perfil más que llamativas.

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