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Fernando Clavijo y Ángel Víctor Torres posan frente a las cámaras tras la votación. Arcadio Suárez
Un insularista, un trabajador, un hombre de pueblo y un camaleón
Pleno de investidura

Un insularista, un trabajador, un hombre de pueblo y un camaleón

Segunda parte ·

Los portavoces del nuevo pacto protagonizaron una jornada que no se salió del guion y respaldaron a Clavijo

Ingrid Ortiz

Santa Cruz de Tenerife

Miércoles, 12 de julio 2023

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Esta película es familiar. Canarias tiene ya a su presidente, aunque no oficial, por aquello de esperar a la formalidad de la toma de posesión que se llevará a cabo en los próximos días, pero sí a todos los efectos. No hubo giros de guion y todos los actores del reparto confiaron en el taquillazo de esta segunda parte para Fernando Clavijo, que repite como dirigente de la comunidad autónoma tras su primer mandato en 2015.

Cambian, sin embargo, el escenario político y algunos de sus actores. En el nuevo amanecer del archipiélago cabalgan un insularista «de los de verdad», un hombre de pueblo, un trabajador incansable y un camaleón. Todos ellos enarbolando la bandera del diálogo y el consenso para guiar Canarias los próximos cuatro años y cambiar una receta que, a juzgar por sus críticas, está a la altura del 'león come gambas'.

Debutó Raúl Acosta en el arco parlamentario bajo las siglas de la Agrupación Herreña Independiente (AHI). Su decisivo escaño para conseguir la mayoría evidencia que no hay papel pequeño: cualquier actor, por secundario que parezca, puede conseguir un premio revelación y defender en sus agradecimientos un nacionalismo real. El que representa a las minorías y pone por delante los intereses de las islas menores o, en su caso, los de El Hierro.

El pacto coincidió en que la clave del éxito será hincar codos frente a los próximos años, que serán «muy duros»

Es un papel que Casimiro Curbelo (ASG) lleva interpretando desde que mundo es mundo, aunque no siempre desde la misma posición. Esa habilidad para cambiar de color la reconoció él mismo sin ningún complejo en su intervención este miércoles ante la Cámara. «En su momento apoyamos el Pacto de las Flores por el bien de La Gomera, y ahora apoyamos el de Clavijo por el mismo motivo. Nos uniremos con quien trabaje por el bien de Canarias».

Tocó el turno a los cabeza de cartel, con sendos discursos que pusieron el foco en la dura labor de producción. Es decir, en el trabajo que pocas veces se ve, pero que bien hecho conduce al éxito.

Manuel Domínguez (PP) se puso como ejemplo de que la perseverancia te hace llegar lejos. Nadie creía que ese hombre que procedente de Los Realejos llegaría a ser vicepresidente. «Donde antes había flores, ahora habrá frutos de trabajo riguroso y comprometido», sentenció. Lo que deberá demostrar ahora es si tiene suficientes tablas para mantenerse en el poder o el cargo le queda grande.

Imagen secundaria 1 - Un insularista, un trabajador, un hombre de pueblo y un camaleón
Imagen secundaria 2 - Un insularista, un trabajador, un hombre de pueblo y un camaleón

A ese mensaje de sudor y lágrimas se sumó otra voz de la experiencia en aquella fiesta del cine. José Miguel Barragán pidió dejar atrás la rivalidad entre Marvel y DC, el «hacer oposición a la oposición» para unirse por el bien común de la ciudadanía canaria. Claro que no encontró el portavoz de CC «ningún ejemplo a seguir» en el Gobierno saliente y reprochó a Torres haberse convertido en un Ulises. Solo tuvo una petición para su nuevo presidente: que no le cegaran los focos.

Y por si cabía alguna referencia cinematográfica más, Fernando Clavijo trajo a colación aquella cinta del Día de la Marmota para lanzar ese mensaje esperanzador que toda producción de Hollywood debe incluir. «Canarias no está atrapada en el tiempo. No está condenada a continuar a la cola de la pobreza ni de la creación de empleo. Basta de resignarnos. Combatiremos esta enfermedad crónica como lo hemos hecho en el pasado». Fin.

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