«Satisfacción» sin autocrítica del Gobierno

09/07/2019

El Ejecutivo de Clavijo cierra el mandato con la sensación de que las cosas están mejor ahora que hace cuatro años, cuando asumieron la gestión de la comunidad autónoma. Monzón afirma que el Gabinete ha funcionado «todas a una» ante las dificultades

El final de mandato para el Gabinete de Fernando Clavijo se cierra con balance positivo, satisfacción, agradecimiento al presidente y poca autocrítica. Los miembros del Gobierno creen que sus áreas están mejor que hace cuatro años.

Los dos consejeros independientes del Ejecutivo se van satisfechos del trabajo realizado en el ámbito público. Pedro Ortega (Economía), se lleva «en el bolsillo» haber cerrado la negociación del REF, la mayor implantación de las renovables o que el ITC «sea un referente», aunque éste fue también su talón de Aquiles al principio, «pero demostré que lo que quería era trabajar juntos». Su futuro vuelve a estar en la actividad privada. El otro independiente, José Manuel Baltar (Sanidad), se ha sentido «estigmatizado» por proceder de la privada y se va con la sensación de que «las cosas en lo público van más lentas de lo que debieran». Deja la Consejería «un poco mejor» que cuando llegó y espera que se «consolide» el trabajo realizado. No se arrepiente, afirma, de haber dicho que con 16 millones arreglaría las listas de espera «porque en aquel momento defendía la capacidad de trabajo que se hacía en las privadas».

La titular del área social, Cristina Valido, acaba el mandato «con la conciencia tranquila y los asuntos mucho mejor de lo que los encontré». Tiene, dice, motivos para sentirse satisfecha y destaca sobre todo la Ley de Asuntos Sociales. La única consejera reprobada por el Parlamento autonómico no se considera maltratada por la oposición. «Eran todos contra uno porque estábamos (CC) en minoría y, por tanto, era lo que cabía esperar».

Sí reconoce la consejera de Educación, Soledad Monzón, que ha sido «complicado» acabar la legislatura con la polémica por el cierre de los comedores de verano, aunque señala que se ha creado un conflicto por el momento de cambio en que se ha producido. Hace hincapié en que, a pesar de que se notaron los recortes de la crisis, ha descubierto «un profesorado implicado, centros con necesidades pero dispuestos a sacarlos adelante y una comunidad educativa muy receptiva».

Pablo Rodríguez pasó de concejal a número dos del Gobierno y se siente « afortunado y agradecido de haber podido trabajar por mi tierra. Esto es un punto y seguido. Seguiré trabajando por Canarias en otro ámbito». En medio, la satisfacción por la apertura de la carretera de La Aldea o la «desesperación y frustración de ir miles de veces a Madrid para cerrar el convenio de carreteras, los desencuentros, volver a explicar lo mismo en cada reunión...». Afirma que «pude elevar más el tono, pero estaba en juego que firmar cuanto antes el convenio y puse por encima el interés general».