La abogada y activista Loueila Mint, en el centro, moderó la jornada inaugural de la Asamblea de la ALE. / EFE

Canarias pide mayor implicación de Europa para defender al Sahara

Las autoridades reclaman ayuda para hacer respetar la legalidad internacional y no silenciar el conflicto agravado por el giro de Pedro Sánchez

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

El conflicto en el Sahara Occidental se ha alargado casi medio siglo. La solución pasa por celebrar el esperado referéndum sobre la autodeterminación de la excolonia española, que tal y como recogen las resoluciones de la ONU, deberá decidir si se integra al Reino de Marruecos o se conforma como un nuevo territorio independiente.

«Lo que intenta hacer el país alauita es cambiar ese escenario y hacer que la comunidad internacional acepte un estatuto de autonomía bajo la soberanía de Marruecos», explicó ayer Carmelo Ramírez, consejero de Cooperación Institucional en el marco de la Asamblea General de la Alianza Libre Europea (ALE). Un foro que ha reunido a partidos nacionalistas de toda Europa, entre ellos, Nueva Canarias, para dar voz a un conflicto «silenciado».

En este sentido, varias autoridades se sumaron al rechazo del giro político de Pedro Sánchez, que consideran un error estratégico. «Mercadear con el pueblo saharaui en sus momentos de infortunio no es la mejor solución», sentenció Alien Kentaoui, delegado del Frente Polisario en Suecia. «España no será una excepción al expansionismo que Marruecos tiene como culto. Tarde o temprano llegará el turno de Ceuta, Melilla y Canarias».

Ramírez se sumó a estas declaraciones, asegurando que el plan de Rabat, que cuenta con el apoyo de otros estados miembros de la UE como Francia, es «una trampa, una ratonera». Lamentó así la confianza depuesta por el presidente del Gobierno a una monarquía de corte feudal que, a su juicio, no respetará la autonomía, como tampoco acata las resoluciones de la ONU.

«Nosotros llevamos luchando desde hace casi 50 años por el mismo derecho por el que hoy luchan los ucranianos»

Fatma Mehdi

Ministra de Cooperación de la RASD

Por su parte, la ministra de Cooperación en el exilio de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Fatima Mehdi, afirmó que si bien era necesario que la relación entre ambos países fuera buena, criticó que fueran en detrimento de los saharahuis.

Elevó estas quejas a la doble vara de medir de la comunidad internacional. Aseguró la ministra que los drones y las armas marroquíes que matan civiles están financiadas por territorios que defienden los Derechos Humanos.

Una situación ha derivado otro problema: el creciente número de jóvenes que regresa al país para participar en la lucha. «No se pueden permitir más injusticias. Luchamos por el mismo derecho que los ucranianos», añadió.

En esta línea, el también secretario de Organización de NC y presidente de la Federación de Instituciones Solidarias con el Sáhara hizo un llamamiento a las distintas organizaciones de la ALE para fortalecer la presión política.

«No cuestionamos las relaciones hispano-marroquíes pero sí el sacrificio del pueblo saharaui en el altar de estas relaciones»

Alien Kentaoui Ali

Delegado del Frente Polisario en Suecia

Entre las prioridades de la amplia estrategia que planteó Ramírez, destacó la necesidad de promover iniciativas parlamentarias, institucionales y sociales en función de las posibilidades de cada grupo; trabajar la opinión publica para «airear» el conflicto frente al ocultismo marroquí; enviar delegaciones a los territorios ocupados de manera permanente; promover visitas a campamentos de refugiados e incrementar la cooperación humanitaria.

Por otro lado, pidió que la ALE participará en la próxima Conferencia Europea de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui que se celebrará en noviembre en Alemania para reforzar y coordinar el plan de trabajo anual.

«La UE y el Parlamento Europeo son clave en esta lucha. Y ahora que se va a desarrollar un lobby promarroquí para tratar de cambiar el escenario del Sahara aún más», insistió Ramírez.

«Estuve tres años secuestrada y con los ojos vendados»

Ghalia Djimi fue víctima de una desaparición forzosa incluso antes de la ocupación marroquí. A pesar de que han pasado más de tres décadas desde que fue liberada, en junio de 1991, reconoce que aún no ha conseguido sanar sus heridas y se quiebra en el relato de su horror.

Durante tres años estuvo secuestrada, obligada a permanecer con los ojos vendados y, parte de ese tiempo, desnuda. Si se atrevía a descubrirse la tela de la cabeza, sufría las consecuencias que estimaran sus torturadores.

«Todo eso ha hecho mella en mi personalidad, ha profundizado mi fe en la convivencia, la tolerancia y, a pesar de todo, sigo en la lucha para que mis hijos y mis nietos tengan futuro», explicó Djimi, quien asegura que aún hoy tanto ella como su familia sufren las represalias del activismo.

En su caso, tardó años en recuperar su puesto de trabajo en una de las áreas ministeriales. «A veces solo voy y vuelvo pero no puedo trabajar en nada. Algunas de mis compañeras están en la miseria total», apuntó. Es la venganza que ejerce Rabat y que se extiende a todos aquellos que reivindican la independencia.

Las desapariciones, aseguró, siguen sucediéndose, como la de su madre, que está en paradero desconocido. Djimi denunció también la impunidad de la que goza Marruecos ante estos crímenes y reclamó la ayuda internacional para participar en la liberación de los presos políticos y defender los Derechos Humanos.

«Seguimos siendo la primera diana del Gobierno marroquí. No podemos aceptar vivir en la pobreza ni el poco dinero que nos da Marruecos. Los saharauis tienen que poder aprovechar la riqueza de su país», continuó.

Apuesta, así, por que Europa contribuya a garantizar la paz y la cooperación. Asuntos que, a su juicio, solo pueden partir del derecho de autodeterminación. El resultado de esa votación, insiste, será respetado.