Una de las posibles fórmulas para controlar los precios es establecer rutas de Obligación de Servicio Público. / Carrasco

Canarias y el Estado se dan «unas semanas» para proponer soluciones al alza de las tarifas aéreas

Los datos del Ministerio indican que en 2022 los billetes a la península han subido un 18% de media para los residentes y un 19% para el resto.

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid

El precio de los billetes en los vuelos que conectan con la península se ha convertido en un escollo para la conectividad de las islas, incluso con la aplicación de la bonificación del 75% a residentes.

Según el último estudio del observatorio de precios del Ministerio de Transportes, las tarifas aéreas se han incrementado a lo largo del año 2022 -con los datos recogidos hasta octubre- un 18% para los pasajeros residentes y un 19% para el resto de usuarios.

Estos porcentajes resultan de obtener la media anual, pero son mucho más elevados en épocas puntuales en las que se incrementa la demanda, como los meses de verano o las navidades.

El consejero de Transportes del Gobierno de Canarias, Sebastián Franquis, mantuvo una reunión ayer con la secretaria de Estado de Transportes, _Isabel Pardo de Vera, y la secretaria general del Ministerio, María José Rallo, para impulsar la búsqueda de fórmulas que permitan limitar el encarecimiento de las tarifas aéreas.

Como primer paso ambos Ejecutivos acordaron poner en marcha un grupo de trabajo para analizar cuáles son las opciones viables, con el objetivo de sacar conclusiones y tener propuestas concretas encima de la mesa a muy corto plazo, a ser posible antes de que acabe el año.

«El Ministerio no es ajeno al problema del aumento de precios, entre otras cosas porque sufraga el 75% de coste de los billetes de los residentes, que supone una partida considerable de los Presupuestos Generales del Estado», señaló Franquis al término de la reunión, «vamos a sentarnos a estudiar diferentes posibilidades técnicas, jurídicas y económicas, y en las próximas semanas ya podremos plantear propuestas concretas para tomar medidas», añadió.

Una de las opciones que se barajan es establecer una o varias líneas de Obligación de Servicio Público (OSP) -lo que requiere autorización de Bruselas- para poder fijar un precio máximo y comprobar cómo repercute en la conectividad.

«La OSP puede ser una fórmula, pero puede haber otras», indicó el consejero canario, «lo importante es encontrar el equilibrio entre poner límite al aumento desproporcionado de los precios y al mismo tiempo garantizar que no perdamos plazas con la península», añadió.

Franquis recalcó la preocupación compartida con el Ministerio de que cualquier medida que se pueda aplicar sin que esté bien estudiada pueda producir el efecto contrario al que se busca y disminuir la oferta de vuelos, porque si a las compañías aéreas no les resulta rentable operar con un precio máximo en una ruta concreta pueden perder interés y renunciar a cubrirla o reducir el número de plazas.

En este sentido, el consejero de Transportes adelantó su intención de convocar un encuentro con las aerolíneas que operan en Canarias para exponerles la preocupación por los elevados precios y analizar la situación y las causas que provocan la subida, antes de volver a reunirse con el Gobierno estatal.

Franquis recordó que en febrero de 2020 Canarias convocó una cumbre de transporte con Baleares, Ceuta y Melilla, y trasladó al Ministerio, entre otras propuestas acordadas, la necesidad de buscar fórmulas para poner límite al incremento injustificado de las tarifas.

«Luego llegó la pandemia y cuando volvimos a plantear este asunto el Gobierno nos pidió esperar a que se recuperara el nivel de pasajeros de 2019», expuso, «y ahora que ya estamos en cifras similares a las de prepandemia, el Gobierno canario y el Ministerio de Transportes estamos de acuerdo en que ha llegado el momento de tomar medidas», añadió.