Premios Goya

Aires de paridad con abanicos rojos

05/02/2018

La lucha contra el machismo y la reivindicación del papel de la mujer dentro de la industria cinematográfica protagonizó el previo y todo el desarrollo de la gala de los premios Goya, que anoche se celebró en el Marriot Auditorium Hotel de Madrid.

Las Palmas de Gran Canaria

Esta cuestión tuvo su presencia en varias de las intervenciones de los premiados y presentadores.

Pero fueron unos abanicos rojos, con el lema «#Masmujeres», que llevaban buena parte de los asistentes –femeninos y masculinos– a la ceremonia, los encargados de hacer visible esta lucha, el mismo día en el que se conoció que la actriz Uma Thurman también fue víctima de los abusos de uno de los grandes depredadores sexuales de la industria del cine norteamericana, el productor Harvey Weinstein.

El actor y director Santiago Segura, a la hora de entregar el premio al mejor actor de reparto, hizo una broma que puso de manifiesto esta triste situación: «El actor de reparto es como la actriz de reparto, pero cobra un poquito más».

Los vicepresidentes de la Academia, el cineasta Mariano Barroso y la actriz Nora Navas, fueron los encargados de dar el tradicional discurso, ante la ausencia de la presidenta, Yvonne Blake.

Reivindicaron el valor cultural de las producciones cinematográficas, pero también el poder económico de este colectivo.

Nora Navas señaló que las películas españolas recaudaron el pasado año más de «100 millones de euros». «Recauda más de lo que recibe, a pesar del 21% de IVA que, a pesar de las promesas, sigue en funcionamiento y penalizando, sobre todo, a los espectadores», recordó la actriz.

El discurso de Navas tampoco estuvo ajeno a la reivindicación de la figura de la mujer. Apuntó que ha llegado el momento de dar «un paso adelante por la paridad», ante un auditorio en el que los abanicos rojos brillaban en el patio de las butacas.

La veterana intérprete Marisa Paredes, que recibió emocionada su Goya de Honor, comenzó su discurso enviando «un fuerte abrazo para Ivonne Blake», actual presidenta de la Academia de Cine, que no pudo asistir a la gala por estar convaleciente de unos problemas de salud.

«He leído algunos discursos, incluso cuando fui directora de la Academia. Algunos conflictivos, como el del No a la guerra, que hoy volvería a repetir», apuntó Marisa Paredes entre los entregados aplausos de los asistentes.

Apuntó que, desde su punto de vista, la vida de una actriz «es como un tiovivo y una ruleta de la fortuna».

El humor absurdo y por momentos esperpéntico de Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, dos de los integrantes del extinto programa Muchachada Nui, se convirtió en el maestro de ceremonias de una gala descafeinada y que superó las tres horas de duración.

Los dos humoristas albaceteños derrochó el ingenio y la desvergüenza les caracteriza, aunque bien es cierto que anoche, quizás por la responsabilidad, estuvieron algo cohibidos, sobre todo al comienzo de la gala.

La única nota musical de la noche tuvo como protagonista al grupo Marlango. Leonor Watling y Alejandro Pelayo interpretaron las cuatro canciones nominadas antes de entregar el Goya al triunfador en este apartado, el cantante y compositor Leiva.

El recuerdo a Reyes Abades, mago de los efectos especiales fallecido el jueves, antes de que se entregara el Goya en esta categoría, fue uno de los momentos más emotivos.

Aires de paridad con abanicos rojos
Todos los premios de una gala interminable

Mejor película. La librería, de Isabel Coixet..

Director. Isabel Coixet, por La librería.

Dirección novel. Carla Simón, por Verano 1993.

Guion original. Aitor Arregi, Andoni de Carlos, Jon Garaño y José Mari Goneaga, por Handia.

Guion adaptado. Isabel Coixet, por La librería.

Actor protagonista. Javier Gutiérrez, por El Autor.

Actriz protagonista. Nathalie Poza, por No sé decir adiós.

Actriz de reparto. Adelfa Calvo, por El Autor.

Actor de reparto. David Verdaguer, por Verano 1993.

Actor revelación. Eneko Sagardoy, por Handia.

Actriz revelación. Bruna Cusí, por Verano 1993.

Mejor película iberoamericana. La película chilena Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio.

Mejor película europea. The Square, Ruben Ostlund.

Película documental. Muchos hijos, un mono y un castillo, de Gustavo Salmerón.

Película de animación. Tadeo Jones 2. El secreto del rey Midas.

Dirección de fotografía. Javier Agirre Erauso, por Handia.

Música original. El compositor francés Pascal Caigne triunfó por su trabajo para Handia.

Canción original. La llamada, del cantante y compositor Leiva, para la película del mismo título.

Dirección artística. Mikel Serrano, por Handia.

Diseño de vestuario. Saoia Lara, por Handia.

Maquillaje y peluquería. Ainhoa Eskisabel, Olga Cruz y Gorka Aguirre, por Handia.

Sonido. Aitor Berenguer, Gabriel Gutiérrez y Nicolás de Poulpiquet, por Verónica.

Montaje. Laurent Dufreche y Raúl López, por Handia.

Dirección de producción. Ander Sistiaga, por Handia.

Efectos especiales. Jon Serrano y David Heras, por Handia.

Cortometraje de ficción. Madre, de Rodrigo Sorogoyen.

Cortometraje documental. Los desheredados, de Laura Ferrés.

Cortometraje de animación. Woody & Woody, de Jaume Carrió.