Vista de una de las pistas de Ax-3-Domaines. / E. Martín

Ax-les-Thermes, 80 km esquiables y 63 fuentes termales en los Pirineos franceses

Este pequeño pueblo, situado a 720 metros de altitud, cuenta con una gran oferta para los amantes de los deportes de invierno y el turismo de bienestar

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Muchos han oído hablar de las pistas de esquí de Baqueira, de Formigal, de Cerler o de Andorra, donde cada año miles de españoles disfrutan de los deportes de invierno como el esquí o el snow; pero no tantos conocen el paraíso 'escondido' de Ax-les-Thermes, ubicado a escasos kilómetros de la frontera entre Francia y España, en el corazón de los Pirineos galos.

Este pequeño pueblo del alto valle del Ariège, situado a 720 metros de altitud y a 50 km de Andorra, tiene acceso directo a la estación de esquí Ax-3-Domaines. A esta se llega gracias a un moderno teleférico, con capacidad para seis personas por cabina, que en escasos cinco minutos deja a los esquiadores en la base de la estación (Bonascre).

Ax-3-Domaines está dividida en tres sectores. Bonascre es la parte de menor altitud (1.380 metros) y se puede llegar a ella también por carretera. Aquí se encuentran todos los servicios de la estación, así como zonas de alojamiento y restauración. En esta área se concentran la mayor parte de las clases de esquí y grupos de aprendizaje. El sector de Saquet es el más alto y el más pequeño de los tres que conforman la estación y sirve de enlace entre Bonascre y Campels. Esta última destaca por sus zonas para practicar 'freeride' o esquí fuera de pista. En total, los tres dominios cuentan con 80 kilómetros esquiables distribuidos en 37 pistas -9 verdes, 11 azules, 10 rojas y 7 negras.

Pero la diversión no acaba ahí. Las estaciones de Beille, Étang de Lers, Le Chioula y Mijanès-Donezan, Ascou, Goulier Neige, Guzet y Les Monts d'Olmes, todos ellos aledaños a Ax-les-Thermes, completan una oferta muy atractiva para todos los amantes de los deportes de invierno.

Relajación en aguas termales

Ax-les-Thermes destaca, además, por su amplia oferta de après ski. El término 'ax' procede del latín 'aqua' ('agua', en español), mientras que 'thermes' hace alusión al concepto de 'baños termales'. El nombre refiere a los numerosos manantiales que brotan en este municipio, así como a sus 63 fuentes termales, corrientes fluviales reconocidas por sus propiedades terapéuticas. Nada más salir del teleférico tras un día de esquí, por ejemplo, sumergir los pies en las piscinas de Axienne es casi obligatorio.

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El pueblo cuenta también con tres balnearios en los que relajarse y entrar en calor tras un día deslizándose por la nieve. Les Bains du Couloubret es el más famoso. 3.000 m2 de jacuzzis, saunas y chorros de hidromasaje inspirados en los antiguas termas romanas donde disfrutar de las virtudes de sus aguas curativas ricas en azufre, sílice y sodio –indicadas para tratar el reuma y los problemas respiratorios-, que se mantienen a temperaturas entre 33 y 38 ºC.

Les Bains du Couloubret está situado junto al Casino, un edificio influenciado por la corriente de la Belle Époque, y el Salón de Congresos, principales atracciones del municipio. En el casco antiguo, además, un itinerario conformado por catorce paneles explicativos permite descubrir la historia y la arquitectura del lugar; y en el Valle de Orlu, a cinco kilómetros de Ax-les-Thermes, se pueden realizar excursiones y observar con facilidad la fauna salvaje de la zona.