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La actriz australiana Elizabeth Debicki da vida a la princesa Diana. Afp
«Me pareció espantoso el acoso que sufrió Diana»

Elizabeth Debicki

Actriz

«Me pareció espantoso el acoso que sufrió Diana»

La intérprete da vida en 'The Crown' a la princesa cuando vivía un romance con Dodi al-Fayed, con quien encontró la muerte en un accidente

María Estévez

Los Ángeles

Viernes, 17 de noviembre 2023

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La sexta temporada de 'The Crown' llega a Netflix después de siete años contando el tortuoso camino de la monarquía británica durante el reinado de Isabel II. Los cuatro primeros capítulos exploran cuidadosamente los últimos días de la princesa Diana antes de su trágica muerte en un accidente automovilístico en París.

Para el estreno en Los Ángeles de la última temporada de la saga de la Familia Real, Elizabeth Debicki lució un vestido que era la actualización moderna de la prenda 'venganza' de Diana. La princesa usó el vestido original diseñado por Christina Stambolian en 1994 en una cena celebrada en la Serpentine Gallery de Londres. Ella lo había guardado durante años, pero nunca lo usó en público por temor a que fuera demasiado sexy. Anteriormente también había rechazado la invitación de aquella noche.

Cuando su esposo, el príncipe Carlos, apareció en la televisión nacional para admitir que estaba teniendo una aventura y que su matrimonio se había «roto irremediablemente». Diana decidió asistir a la cena, sacó la pieza del armario e hizo historia.

Actriz nacida en París, hija de un polaco y una australiana, Debicki asegura que la experiencia de dar vida a la princesa Diana en 'The Crown' fue difícil y extraña.

–¿Qué ha aprendido dando vida a Diana?

–No creo que se pueda aprender tanto como yo lo hice representando este papel. Diana tenía un enorme y perverso sentido del humor. He tratado de representar las dificultades que afrontaba, la forma en que triunfó, la manera en que usó su voz... Ella supo dar amor a pesar de sus circunstancias.

–¿Se emocionó al rodar las escenas de la muerte de Diana?

–Esta interpretación ha sido un trabajo muy distinto por la responsabilidad que conlleva. Nadie deja de entender ni por un momento lo que está pasando en la pantalla y lo importante que es interpretarlo de la forma más auténtica posible. La experiencia de actuar frente a los fotógrafos, que eran también actores, fue muy difícil. Me pareció espantoso el acoso que sufrió Diana. Creo que Kalid Abdall, que encarna a Dodi al-Fayed, dirá lo mismo. Solo tienes que experimentarlo durante unos diez segundos para darte cuenta de que es una experiencia extraña y horrenda porque te acorralan. Con este papel tuve la oportunidad de pararme a pensar en lo que es la fama, en lo que supone que te persigan los fotógrafos sin motivo y sin razón.

Presiones

–¿Intentó imitar a Diana?

–Cuando actúas no intentas imitar a nadie, sino representar el personaje de la forma más natural posible. Creo que no hay trucos en mi interpretación, en el sentido de que tu cuerpo en realidad está experimentando la presión física que ella experimentó y, por lo tanto, estás actuando desde un lugar muy instintivo. He sentido una responsabilidad inmensa al contar los últimos momentos de la princesa de Gales. Es difícil describir en palabras las emociones, y no fui solo yo, sino todo el equipo de la serie.

–¿Cómo cree que serán recibidas esas escenas?

–No podemos hacer otra cosa que contar la historia de una forma correcta. Me resultó difícil rodar la escena en la que Diana y su novio, Dodi al-Fayed, viajaban juntos en un ascensor del hotel Ritz de París, de camino al coche que más tarde se estrellaría y mataría a la pareja. Fue bastante extraño. Las imágenes de Diana y Dodi en el Ritz tomadas por una cámara de seguridad quedan impresas en nuestro inconsciente colectivo. Así que encontrarme replicándolas fue una experiencia muy extraña.

–¿Ha sido Diana el mayor reto de su carrera?

–Sin duda, ha sido muy difícil interpretarla. Había noches que no dormía pensando en el rodaje. Fue difícil, pero también hermoso haber tenido la oportunidad. Este trabajo, por muy desgarrador que fuera en algunos momentos, ha sido una experiencia maravillosa.

–¿Le sorprendieron los guiones de Peter Morgan?

–Peter es un genio en quien hay que confiar. Para ser honesta, me dejaron devastada. Leí los cuatro primeros de un tirón, respire hondo y me tumbe a llorar. Sentí el peso de lo que se avecinaba. Si hablamos del viaje general a través de la temporada seis, una de las cosas que me pareció importante reflejar, porque todos sabemos hacia dónde se dirige la historia, era que hubiera verdadera alegría, felicidad, ligereza y diversión genuina por el camino.

–La trágica muerte de Diana como argumento principal de esta temporada hace que los hijos de la princesa cobren protagonismo.

–Sí. Entre las cosas que siempre fueron importantes para mí, ante todo, estaba su relación con sus hijos. Así que, en cierto modo, centré mi actuación en torno a ese amor. Fue una fuerza que me guió a la hora de tomar decisiones con el personaje. Ese amor era su prioridad en la vida. Yo necesitaba mostrar la alegría de Diana, necesitaba pasar un buen rato con los niños antes de llegar al final.

–¿Qué le hubiera gustado preguntarle a Diana para interpretarla?

–Tengo mil preguntas y muy específicas, pero una de las cosas realmente inusuales al interpretar a una persona de la vida real es que te tienes que dejar llevar sin hacer preguntas. Tienes que tomarte libertades en tus decisiones habitando el papel de la forma más honesta que puedas.

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