Julianne Moore y Clive Owen, como Lisey y Scott Landon.

'La historia de Lisey': el Stephen King más crepuscular y onírico

Julianne Moore y Clive Owen protagonizan esta serie dirigida por Pablo Larraín, con un guión adaptad o por el propio escritor para Apple TV+

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

Hacía años que Stephen King no se implicaba tanto en el desarrollo de una serie de televisión basada en una novela suya. Tiene sentido que lo haya hecho con 'La historia de Lisey', posiblemente una de sus obras más personales, publicada en 2006. Con un tono crepuscular y onírico, el escritor de Maine firma los guiones de los ocho episodios que componen la nueva ficción de Apple TV+, arropada por J. J. Abrams y dirigida por Pablo Larraín. El serial sigue los pasos de Lisey ( Julianne Moore), la esposa de Scott Landon ( Clive Owen), un escritor de Maine de reconocido éxito y prestigio que, no sabemos muy bien por qué, ha fallecido. Han pasado dos años desde la desaparición del autor, un trasunto claro del propio King -ahí están las referencias más o menos veladas a títulos como 'La tienda', 'Misery', 'Maleficio', 'El resplandor' o 'IT'-, y Lisey sigue sumida en el duelo y la pérdida. Cada rincón de la enorme casa en la que pasa sus días, la piscina con el agua negra, reflejan esa dejadez y ese hastío en el que se halla inmersa una mujer que poco a poco, a través de un juego de pistas póstumo que al parecer dejó el escritor, irá recordando aspectos de la vida que creía olvidados.

Y es que, pese a ser Lisey la vibrante protagonista de la ficción, es el misterio que rodea al enigmático Scott el que atrapa sin remedio al espectador. King desarrolla aquí interesantes ideas sobre la fuerza creativa, el éxito y la fama y cómo éstas pueden cambiar a quienes la consiguen, pero también sobre la obsesión, encarnada aquí en dos personajes, un profesor universitario y un paleto, fanáticos seguidores del autor, empeñados en conseguir los manuscritos no publicados e inacabados de Scott, que Lisey guarda en la cabaña donde el escritor llevaba a cabo gran parte de su trabajo. Es la trama más terrenal de la ficción, porque la otra ahonda en la incomunicación entre Lisey y sus dos hermanas, Amanda ( Joan Allen) y Darla ( Jennifer Jason Leigh). Con ambas Scott parecía llevarse de fábula, pero entre las tres apenas hay conexión. Amanda ha tratado de suicidarse en varias ocasiones y parece estar ida, en un estado catatónico del que no logra salir, mientras Darla parece ser la única que se preocupa por ella.

Dane DeHaan da vida al inquietante Jim Dooley.

Lenta pero sin pausa, la ficción va desvelando poco a poco sus secretos, creando una atmósfera de misterio y suspense, con un componente mágico, para hablar del amor, la locura, el duelo, la enfermedad o la culpa. La exquisita y esmerada fotografía de Darius Khondji y la música de Clark continúan esa senda audiovisual que se ha convertido en la seña de identidad de Apple TV+. Ajena a la estrategia que siguen sus competidores de atiborrar los servicios con cientos de proyectos, la plataforma de Tim Cook escoge con mimo y dedicación cada nueva producción. De ahí que visualmente estén un peldaño por encima de lo que se ve habitualmente en los servicios de vídeo bajo demanda. Si bien las historias no siempre están tan cuidadas -vease 'La costa de los mosquitos'-.

No es el caso de 'La historia de Lisey', un relato intrigante con una narración fragmentaria, que a menudo salta atrás en el tiempo para desentrañar sus misterios, y con unas excelentes interpretaciones en las que destacan Julianne Moore y Joan Allen como la desquiciada hermana mayor.

Los tres primeros episodios de 'La historia de Lisey' están disponibles en Apple TV+. La serie se va descubriendo a capítulo por semana.

Vídeo. El tráiler de la serie.