Álvaro Mel y Ana Polvorosa, ayer, durante la presentación de 'La Fortuna'. / efe

«Amenábar crea un ambiente de rodaje desde el que se consigue todo»

Ana Polvorosa y Álvaro Mel protagonizan 'La Fortuna', la primera serie del director de 'Mar adentro', que llega mañana a Movistar+

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

'La Fortuna' puso el broche de oro a la sección oficial del Festival de Cine de San Sebastián la pasada semana y lo hizo con buen recibimiento por parte del público. Mañana llegará a Movistar+ con un doble episodio al que podrán acceder también quienes no son miembros de la plataforma a través de su aplicación. Basada en 'El tesoro del Cisne Negro', el cómic que Paco Roca publicó en 2018 con guion del escritor y diplomático Guillermo Corral, la ficción convierte en una trama de aventura e intrigas políticas la lucha real de España por recuperar en 2009 la riqueza de la fragata 'Nuestra Señora de las Mercedes', hundida a comienzos del siglo XIX y localizada por Odyssey Marine Exploration, una empresa cazatesoros de EE UU.

Se trata de la primera incursión de Alejandro Amenábar en la ficción televisiva y, a juzgar por su vibrante factura técnica y su elenco internacional -participan actores de la talla de T'nia Miller, Stanley Tucci, Clarke Peters, Karra Elejalde o Blanca Portillo-, el director de 'Tesis', 'Mar adentro', 'Abre los ojos' o 'Los otros' ha puesto toda la carne en el asador.

La historia sigue los pasos de Álex Ventura (Álvaro Mel), un joven e inexperto diplomático que entra a trabajar en el Ministerio de Cultura y se ve convertido, sin proponérselo, en el líder de una misión: recuperar el tesoro submarino robado por Frank Wild frente a la costa de Gibraltar, allá donde la armada británica hundió La Fortuna. Conformando un singular equipo con Lucía (Ana Polvorosa), una funcionaria temperamental y de armas tomar, Álex emprenderá la aventura de su vida.

Cuenta Álvaro Mel (Salamanca, 1996) que lo suyo con el personaje de Álex fue amor a primera vista. «Empaticé desde el principio. Me encantó esa heroicidad en lo cotidiano, la idea del funcionario que de pronto se pone a los mandos del timón», explica. Lo cierto es que su personaje, ese diplomático recién salido de la academia, aparentemente muy preparado, pero nada ducho en lidiar con la vida real, es tan rico en matices como complejo a la hora de interpretar.

Álvaro lo defiende con tino, sin caer en la caricatura. «Es lo bonito de la relación entre los dos personajes. Álex se piensa que lo sabe todo porque viene de estudiar en Nueva York, y realmente no, le falta mucho mundo que es lo que Lucía tiene. Lucía está acostumbrada a enfrentarse a los problemas reales y no a sacar un examen con la nota más alta. Gracias a ella evolucionará para desenvolverse convenientemente en la vida real», analiza Álvaro.

Su compañera de reparto, Ana Polvorosa (Getafe, 1987), dice que se quedó «alucinada» con la labor del salmantino. «Es que Álvaro tiene una cosa como muy tranquila, muy calmada, es un tío muy observador y muy minucioso y creo que eso es lo que aporta al personaje. Está muy comedido, pero de forma muy natural, sin forzarlo, y eso le sienta increíble a su personaje», se deshace en elogios.

«En los últimos años se le está dando una voz más profunda a las mujeres en los papeles, aunque hay mucho margen de mejora»

Ana Polvorosa

Da vida a Lucía

La actriz, que saltó a la fama por dar vida a Lore en 'Aída', se siente «muy identificada» con Lucía, una funcionaria que lucha con tesón por restituir el patrimonio español. «Tengo esa fuerza de voluntad, esa iniciativa, esas ganas de luchar por lo que ella considera justo. Pero también tengo esas inseguridades, que salen a la luz en el encuentro con Álex, por todos los prejuicios que tiene sobre una persona que parece opuesta a su forma de pensar», sostiene para apuntalar después: «¡Yo también tengo muchos prejuicios!».

Activa en la industria audiovisual de este país desde los trece años, cabe preguntarle si ha notado un cambio a mejor en los papeles femeninos. «Creo que llevamos unos años en los que se le está dando una voz más profunda a las mujeres, con todo tipo de personajes -afirma-. En el caso de Lucía es algo increíble porque trata todo un abanico de emociones que cualquier mujer puede sentir. Creo, eso sí, que aún hay mucho margen de mejora. Y luego se están viendo proyectos liderados a nivel de producción y dirección por mujeres y que están abriendo una vía grande». «Que menos mal», apostilla Álvaro.

El mayor reto para los dos durante el rodaje ha sido el inglés. «Interpretar en un idioma que no es el tuyo y saber jugar con las escuchas activas, con el humor, los tiempos... es difícil y fue un reto», subraya Álvaro. El actor asegura que trabajar con Amenábar «es increíble». Ana coincide: «Es un lujazo ver cómo observa, cómo piensa, como dirige una escena desde ese amor y respeto por lo que está contando». «Con el ambiente que crea de buena energía y de calma se trabaja muy bien. Desde ahí se consigue todo y ese ambiente es por su culpa», continúa Álvaro.

«Interpretar en un idioma que no es el tuyo y saber jugar con las escuchas activas, el humor y los tiempos fue lo más difícil»

Álvaro Mel

Da vida a Álex

Conscientes de que la producción traspasará fronteras, no descartan que el periplo internacional de la ficción les abra las puertas a otros mercados, aunque siguen con los pies en la tierra. «Nuestra cabeza está aquí. No vamos más allá. Es verdad que si sale alguna oportunidad, pues bienvenida sea, pero no tenemos ninguna expectativa. Yo siempre digo con que no me falte el trabajo y poder hacer personajes de aquí y de allá, de géneros diferentes, que me hagan aprender y crecer como actriz, soy feliz», concluye Ana.