William Katt en 'El gran héroe americano'.

Zoquetes con superpoderes

'¡Shazam!' no es la primera fantasía que muestra a un protagonista con poderes sobrenaturales dotado... para el desastre

BORJA CRESPO

'El gran héroe americano'

Hubo un tiempo en el cual todavía no existía el CGI, los milagros de la informática no habían aparecido en escena y los superhéroes volaban con cables y vestían con pijama. La serie de televisión 'El gran héroe americano' marcó a una generación en los años 80. Un tipo normal (William Katt), profesor por vocación, de repente podía volar y realizar piruetas inimaginables gracias a los poderes que le otorgaba un traje especial, obra de extraterrestres. En un despiste, perdía el manual de instrucciones y se veía obligado a descubrir cómo se utiliza el invento, dando pie a todo tipo de situaciones rocambolescas. Los superdotados incompetentes siempre han poblado el lado más friki del medio audiovisual. También tenemos a 'El Chapulín Colorado' o 'Calico Electrónico' hablando en castellano. Antes había dejado huella 'Supersonic Man', de la mano de Juan Piquer Simón, en las pantallas de la piel de toro. En Oriente son legión, como 'Big Man Japan', una delicia pop que supuso el debut en el cine del cómico japonés Hitoshi Matsumoto.

'Superlópez'

Versión live action de Superlópez, un antihéroe de papel que ha dejado huella en la memoria sentimental de varias generaciones. Su dibujante, Jan, se desentendió desde el principio de la adaptación para dejar hacer a Javier Ruiz Caldera ('Anacleto'), con Dani Rovira como actor principal. La apuesta fusiona el costumbrismo genuinamente ibérico con la parodia del género de superhéroes. El guion, obra de Diego San José y Borja Cobeaga, no se basa en ninguna de las viñetas publicadas en formato álbum, lo suyo es degustar la película dejando a un lado el material original. El cine y el cómic son dos medios diferentes. Teniendo clara esta perspectiva, toca dejarse llevar por una aventura ligera que funciona especialmente cuando el reparto exprime su vis cómica. El show regala al espectador avispado un retrato de España en paralelo, la marca de los guionistas, expertos en reírse de los convencionalismos de nuestras tradiciones.

'Hancock'

Will Smith quiso interpretar a un superhéroe y lo consiguió, aunque su rol es el de un tipo dotado de habilidades especiales que no se siente bien consigo mismo. Borrachuzo, deprimido y desastroso, es el justiciero volador con peor currículum del firmamento. Más que salvar al prójimo, va sembrando el caos a su paso. La palabra catástrofe está escrita en letras mayúsculas en su trayectoria y los ciudadanos le tienen manía en lugar de admiración. Una lata. Peter Berg, un cineasta que conoce bien el mundo del entretenimiento, firmó una de sus películas más deslavazadas, aunque ha mejorado con la perspectiva del tiempo. El Príncipe de Bel-Air cuenta con Charlize Theron como contrapunto. Es bastante más interesante 'Super', por ejemplo, con James Gunn a los mandos, una película iconoclasta de ajustado presupuesto tan personal como ácida y demoledora, con un individuo ordinario dándoselas de superhombre con fatales consecuencias.

'Kick-Ass'

Basada en el lúcido tebeo de superhéroes guionizado por el aplaudido Mark Millar (recibido con los brazos abiertos en las oficinas de Netflix, con quien prepara varios proyectos), con ilustraciones de John Romita Jr., siempre exquisito, la película presenta a un vigilante zoquete, a un protector atolondrado, un héroe juvenil en practicas que, afortunadamente, puede contar con la ayuda de Hit Girl, una chica de armas tomar. A pesar de su corta edad, la pequeña heroína, entrenada por un padre obsesionado con la violencia, siempre salva a su colega Kick-Ass, robándole el protagonismo. Matthew Vaughn firmó la dirección del comienzo de la saga cinematográfica, ahora enfrascado en 'Kingsman'. La película supera al material de partida en algunos pasajes, aunque patina en su desenlace, a diferencia de la viñetas. Va en la línea de 'Watchmen', con más sentido del humor y una mirada desvergonzada que se desboca en una segunda parte de la que renegó Jim Carrey.

'The Tick'

Poco caso se le ha hecho a 'The Tick', que en breve estrenará su segunda temporada. Reboot de otra serie de acción real que a su vez partía de varios episodios de animación que trasladaban las viñetas originales a imagen en movimiento, no es un producto rompedor, la parodia del género es tendencia, pero aporta algunos apuntes interesantes. El protagonista es un joven perdedor con gafas de pasta, un oficinista incapaz, traumatizado por el asesinato de su padre en manos de un terrible villano. En su afán de elevar su autoestima y aliviar su ansiedad se enfrenta a una organización criminal, pero casi muere en el intento si no llega a aparecer, sin previo aviso, La Garrapata, un superhéroe torpón y tontorrón con amnesia, que no sabe quién es ni de dónde viene. Indestructible y dotado de una fuerza descomunal, va enfundado en un traje prieto de color azul estridente con antifaz y unas antenas hilarantes. El protector perfecto de los más indefensos, ¿seguro?

'Mistery Men'

Ben Stiller encabeza el reparto de uno de los supergrupos más demenciales de la historia del cómic y, por ende, del cine, ya que existe una adaptación a imagen real de culto absoluto. El rostro de 'Zoolander' interpreta con entrega a Mister Furioso, cuyo poder es, como su propio apelativo indica, mosquearse mucho, enrabietarse al máximo ante el desconcierto de sus enemigos. Sus compañeros de fatigas en pos del bien, grotescos personajes como El Rajá Azul y El Zapador, van a la zaga. Patrullan la ciudad de Champion City pretendiendo sembrar el bien con sus absurdas habilidades. Aparentemente, no valen para nada. Por ejemplo, ser invisible si no te mira nadie. Es la única película que figura en la filmografía de Kinka Usher y uno de sus mayores hallazgos es contar tan delirante argumento con un poso de seriedad que le hace ganar puntos.