Teyonah Parris en 'Candyman'.

Teyonah Parris: «La brutalidad policial contra los negros sigue siendo habitual»

La actriz protagoniza el regreso de 'Candyman', que mezcla terror y justicia racial: «Hay cosas que ni siquiera sabías que te afectan por algo que les pasó a tus antepasados»

MARÍA ESTÉVEZ Los Ángeles

La nueva versión de 'Candyman', la película de 1992 dedicada a las diferencias de clase y raza, aterriza en los cines adaptando el terror de entonces a la actualidad gracias a un guion de Jordan Peele ('Déjame salir'). El filme, dirigido por Nia DaCosta, está protagonizado por Teyonah Parris (Carolina del Sur, 33 años), que encarna a la ambiciosa galerista de arte Brianna Cartwright, novia del artista Anthony McCoy (Yahya Abdul-Mateen). La pareja se muda a un barrio de Chicago aterrorizado por una fantasmagórica historia: la leyenda urbana de un asesino en serie con un garfio por mano al que se invoca repitiendo su nombre cinco veces frente a un espejo. En la versión de hace 30 años ('Candyman: el dominio de la mente'), Candyman era hijo de un esclavo que prosperó después de inventar un sistema para producir zapatos durante la Guerra Civil norteamericana. Creció en una sociedad educada, se convirtió en un artista conocido y se enamora de una mujer blanca con la que engendra un hijo, lo que desata la furia racista que acaba cortándole la mano y linchándolo hasta la muerte más cruel. 30 años después, una nueva versión de 'Candyman' aterriza en los cines recuperando una narrativa sobre el racismo en EE UU.

-¿Por qué decidió participar en este filme?

-Me entusiasmó la idea de trabajar con Nia DaCosta. Había visto su trabajo en 'Little Woods' (2018) y me encantó su mensaje. Nia sabe cómo usar los diferentes elementos de un rodaje para dar vida a la historia. Soy una actriz de color y no es fácil encontrarme con la oportunidad de trabajar con una directora también de color.

-Nia DaCosta mencionó que la película 'La mosca' fue una gran influencia en la realización de 'Candyman'. ¿Ha visto la película?

-No. No he visto esa película, pero recuerdo a Mia hablando de ella explicándome lo que necesitaba de mi personaje.

Vídeo.

-Su personaje es dulce, pero también una mujer de negocios feroz. ¿Se inspiró en alguien para crearla?

-Me encanta que Brianna sea una mujer ambiciosa, trabajando en una galería de arte, un espacio que no suele estar ocupado por personas de color, especialmente mujeres de color. Ser una comisaría de arte es difícil y mucho más dentro de mi comunidad, pero tuve la oportunidad de hablar con Naomi Beckwith, comisaría principal del MCA (Museo de Arte Contemporáneo de Chicago). Naomi se convirtió en una fuente de conocimiento para mí. Le pregunté cómo se siente cuando está trabajando y me dio consejos sobre temas en los que ni siquiera había pensado: desde vestirme sin distraer la atención del arte que se está presentando o ciertas formas de hablar. También tuve la oportunidad de hablar con Joeonna Bellorado-Samuels, una de las mujeres del colectivo Women in Art.

-La película aborda el tema de la justicia racial para curar heridas, ¿cree que eso es posible?

-Cuesta entender que el arte que estamos haciendo ahora responde a ciertos patrones violentos que se han vivido en el mundo. Para mí, esta película fue una experiencia comunitaria con artistas que se preocupan por temas sociales. Este es un filme con buenas intenciones y creo que el espectador va a comulgar con él.

-¿Por qué cree que es un buen momento para un remake de 'Candyman'?

- Desafortunadamente, la historia detrás de 'Candyman' se repite y se repite de generación en generación. Estamos a 30 años del original pero la historia es relevante y apropiada porque sigue siendo habitual la brutalidad policial contra los negros, ese trauma generacional no se ha sanado y se necesita curar. Hay cosas que ni siquiera sabías que te afectan por algo que les pasó a tus antepasados, pero está en el ADN, está en la sangre, está en la historia, así que tenemos traumas por superar. Espero que esta película nos abra al diálogo y a tomar medidas para poder enderezar relaciones torcidas.

Teyonah Parris y la directora Nia Dacosta en el set de 'Candyman'.

-¿Tiene alguna superstición?

-No, los actores de 'Candyman' hablamos de ese elemento tan presente en la primera película y estuvimos de acuerdo en que no teníamos tiempo para eso. De niña tuve la tentación de creer en supersticiones, pero ahora ya no soy supersticiosa.

-Esta película fue filmada en Chicago, una ciudad que sigue sintiendo con fuerza la violencia...

-Era nuestro deber ir a Chicago y presentar nuestros respetos a 'Candyman', a todos aquellos que hicieron historia en sus vecindarios ayudando a la gente sin recursos. Era nuestro deber ir y decirles que no olvidamos, que la discriminación racial ha provocado otro 'Candyman'. Chicago sigue siendo un lugar con muchos fantasmas y muy inquietante desde el punto de vista económico.

-Usted también protagoniza un papel importante en el Universo Marvel en la serie 'Wandavision'. ¿Hace historia trabajando para Marvel?

-Ver que Marvel mostró una mujer ambiciosa, fuerte, que no pide disculpas por ser negra fue muy emocionante por lo que eso significa en mi comunidad.