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Fernando Fernán Gómez en un descanso del rodaje de su última película, 'Mia Sarah' (2006).
Un siglo de Fernando Fernán Gómez

Un siglo de Fernando Fernán Gómez

La faceta actoral que le brindó inmensa popularidad ha eclipsado la condición de creador total de un genio libertario y escéptico

Sábado, 21 de agosto 2021

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«Unos filósofos me enseñaron lo que era asumir y unos sabios me explicaron que a esta galaxia, después de mi inexorable desaparición, le quedarán inexorablemente unos cuantos siglos más», escribe Fernando Fernán Gómez en sus memorias (ed. Capitán Swing), cuyo título, 'El tiempo amarillo', procede de unos versos de Miguel Hernández: «... un día/se pondrá el tiempo amarillo/sobre mi fotografía». Ya hace catorce años que murió un creador total, cuyas fotos, lejos de amarillearse, nos recuerdan su condición de «punto y aparte» en nuestra cultura, como define su amigo José Sacristán.

«Fernando era el mejor actor, y además todas las disciplinas por las que transitaba las bordaba. Ahora nos hemos enterado de que también pintaba; la nieta ha descubierto 'story boards' de película hechos a acuarela», revela Sacristán. «Era un tipo ante el que no cabía la impostura, por cojones tenías que ser mejor delante de él. No podías ir de listo o con falsa humildad, porque te quedabas fuera a las primeras de cambio».

El próximo sábado 28 de agosto se cumplen cien años del nacimiento en Lima (Perú) de un hombre que hizo realidad los sueños que tenía a los nueve: ser actor como Jackie Cooper y escritor como Emilio Salgari. Sus doscientas películas como intérprete eclipsan la veintena de largometrajes que dirigió, así como su brillante condición de escritor, articulista y autor y director teatral. «Era enorme, y eso en su valoración general le ha perjudicado, porque la gente necesita tener adscrito a alguien de una manera determinada», apunta David Trueba, que le grabó en una larga conversación en 'La silla de Fernando', documental codirigido con Luis Alegre.

«El recuerdo del actor se come la calidad del director y el escritor. Dirigió películas por las que sería comparable a Berlanga y a otros grandes», alaba Trueba, en referencia a títulos como 'El extraño viaje' y 'La vida por delante', filmes incómodos a medio camino entre un insólito realismo social y el esperpento, que a duras penas se estrenaron en su día y tuvieron que ser reivindicados muchos años después.

El actor realiza el saludo anarquista tras recibir el Premio Donostia en 1999. En 'Balarrasa', un éxito de tal calibre que, como cuenta en sus memorias, le llamaban Balarrasa por la calle, y en una foto de juventud.
Imagen principal - El actor realiza el saludo anarquista tras recibir el Premio Donostia en 1999. En 'Balarrasa', un éxito de tal calibre que, como cuenta en sus memorias, le llamaban Balarrasa por la calle, y en una foto de juventud.
Imagen secundaria 1 - El actor realiza el saludo anarquista tras recibir el Premio Donostia en 1999. En 'Balarrasa', un éxito de tal calibre que, como cuenta en sus memorias, le llamaban Balarrasa por la calle, y en una foto de juventud.
Imagen secundaria 2 - El actor realiza el saludo anarquista tras recibir el Premio Donostia en 1999. En 'Balarrasa', un éxito de tal calibre que, como cuenta en sus memorias, le llamaban Balarrasa por la calle, y en una foto de juventud.

El Príncipe de Asturias de las Artes, los Premios Nacionales de Cine y Teatro, seis Goyas, la Medalla de Oro de la Academia del Cine y los galardones al mejor actor en Berlín y Venecia dan fe del monumental legado de un farandulero que acabó como académico de la Lengua. Su nieta,Helena de Llanos, matiza que Fernán Gómez nunca se consideró un escritor, sino «un actor que escribía». Ella se instaló en la casa de Algete que compartió con Emma Cohen y clasificó su archivo personal. Descubrió que el protagonista de 'Balarrasa' siempre había escrito, hasta encontró una obra de teatro pergeñada a los 17 años, en plena Guerra Civil.

«El tema recurrente es su profesión, el mundo de los cómicos», ilustra Helena de Llanos. «Ahora se acaba de reeditar 'El vendedor de naranjas', que habla de los cutreríos de la producción de cine en los años 50, y pronto lo hará 'La Puerta del Sol', una novela social de tema anarquista donde describe el ambiente teatral. También tocó el mundo del trabajo y cómo los políticos limitan nuestra libertad. Mi abuelo solía decir que admiraba a los escritores que abordaban temas desconocidos, como John le Carré y el espionaje. Él solo podía hablar de lo que conocía».

Bandera anarquista

Contaba Elías Querejeta que, cuando Fernando Fernán Gómez leyó el guion de 'El espíritu de la colmena', le preguntó si era necesario entenderlo para interpretar el personaje. El productor le respondió que no. Y el actor le dijo: «Ah, pues entonces la hago». Nunca idealizó su oficio ni se dio importancia. Ramón Barea, que lleva estos días a los escenarios 'El viaje a ninguna parte', tuvo la fortuna de trabajar a sus órdenes en 2004 en 'Vivir loco, morir cuerdo', donde el actor bilbaíno hacía de Quijote. Yse encontró «con un mito que cojeaba y tosía, un mito de carne y hueso».

Vídeo.

«Imponía. Aquel señor con unos ojos azules transparentes era amabilísimo con todo el elenco», recuerda Barea. «Descubrí a un tipo afable, demasiado respetuoso a mi modo de ver con nosotros. Con un auténtico amor por Cervantes y el Quijote: decía, en broma, que todo el mundo tenía el libro en casa, pero nadie lo había leído. Cuando hablaba, los comentarios, el sentido del humor, la lucidez eran una vuelta a la normalidad. La obra terminaba con la muerte de Don Quijote abrazado a su Dulcinea. Recuerdo a Emma Cohen llorando... Inolvidable».

«Fernando era un tipo ante el que no cabía impostura, por cojones tenías que ser mejor delante de él»

José Sacristán

Actor

«Se consideraba un libertario, lo que no quitaba para que le gustaran el lujo y la comodidad»

David Trueba

Escritor y cineasta

«Se recurrirá a sus películas y escritos para reconocer una época que ha retratado de una manera muy especial»

Ramón Barea

Actor y director teatral

«Era consciente de las limitaciones que tenemos y ejercía su libertad en una faceta íntima. Más allá de eso sabía que nada está en nuestras manos»

Helena de llanos

Nieta y cineasta

Para Ramón Barea, el autor de 'Las bicicletas son para el verano' vivió «con las contradicciones de la época y un amor innegable al oficio». «Ha reflexionado sobre su tiempo y se recurrirá a sus películas y escritos para reconocer una época que ha retratado de manera muy especial». Los menos le recordarán por un exabrupto, un «váyase a la mierda» captado por las cámaras, que hizo parecer airado a un disfrutón que, de joven, quemó la noche bohemia del Madrid de Pasapoga. «En una España gris y represiva, había que ser alguien para poder ser libre. Y Fernando encontró que teniendo dinero y siendo famoso podías salir por la noche, beber y estar con señoritas, como los futbolistas, los toreros y los ricos. Se consideraba un libertario, lo que no quitaba para que le gustaran el lujo y la comodidad», observa David Trueba.

La bandera anarquista que cubrió su féretro en el escenario del Teatro Español resume el compromiso político de un escéptico, que en la última etapa de su vida siempre agradecía los premios con el saludo anarquista, el único que se puede hacer con las manos esposadas. Sin embargo, jamás exhibió su militancia. «Era un ácrata al que le encantaba el lujo. Vivía a su bola», resume José Sacristán. «Recuerdo encontrármelo en la manifestación del 23-F caminando por la Castellana. 'Coño, Fernando, ¿te vienes a la manifestación'.'No, es que yo iba a mi casa'. Pero cuando ha habido ocasión, con la guerra de Irak o los mineros de Asturias, siempre se ha colocado en el sitio de los justos».

'El viaje a ninguna parte'.

Retrospectiva en Filmoteca Española y material inédito en FlixOlé

OSKAR BELATEGUI

José Luis Cuerda aprovechó su imponente presencia de patriarca otoñal y le adjudicó el papel de Dios en 'Así en el cielo como en la tierra'. Años después, le quiso como el maestro machadiano, justo y fraternal de 'La lengua de las mariposas'. Fernando Fernán Gómez era, pues, divino y terrenal.

Su nieta Helena de Llanos le califica de «libertario pesimista». «Era consciente de las limitaciones que tenemos y ejercía su libertad en una faceta íntima. Más allá de eso, sabía que nada está en nuestros manos», reflexiona. «Fue fiel a sí mismo, algo a lo que yo aspiro como individuo». La cineasta e investigadora ha colaborado con Filmoteca Española en la retrospectiva que se proyecta estas semanas en el madrileño cine Doré. El ciclo reúne las películas que dirigió, pero también algunas en las que intervino como actor.

Por su parte, la plataforma FlixOlé de cine español propiedad de Enrique Cerezo pone a disposición de los usuarios material inédito sobre su filmografía procedente del archivo de Mercury Films, como imágenes de escenas descartadas: el biquini que no apareció en 'El malvado Carabel', las instrucciones de la censura para la proyección de 'La venganza de Don Mendo'... En FlixOlé también están disponibles 'El mundo sigue', 'El extraño viaje', 'El viaje a ninguna parte', 'El espíritu de la colmena', 'El anacoreta'... La Fundación Aisge y la editorial Notorious analizan en las 370 páginas de 'El universo de Fernando Fernán Gómez' su legado cinematográfico y televisivo. Finalmente, en una semanas Blackie Books publica un libro monográfico sobre el actor y director, en la senda de los de Gloria Fuertes y Gila.

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