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Cailee Spaeny encarna a Priscilla Presley y Jacob Elordi se mete en la piel del rey del rock.
'Priscilla': La mujer más triste de Graceland

'Priscilla': La mujer más triste de Graceland

Sofia Coppola reitera la soledad de Priscilla Presley en una cinta sin alma que puede verse como el reverso 'woke' del 'Elvis' de Baz Luhrmann

Martes, 13 de febrero 2024, 14:07

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Priscilla Presley tiene 78 años y hace mucho tiempo que comprobó que le iba mejor como mujer de negocios que como actriz en la serie 'Dallas' o la saga 'Agárralo como puedas'. Como coalbacea de la herencia de Elvis, convirtió Graceland en una atracción turística en 1982. Hoy es la segunda mansión más visitada de Estados Unidos, solo después de la Casa Blanca. La figura del rey del rock facturó 110 millones de dólares en 2022, según la revista 'Forbes'.

En 2021, Priscilla vio morir a su nieto, Benjamin Keough, y el año pasado un paro cardiaco acabó con la vida de su hija Lisa Marie a los 54 años. Mucho antes, en 1977, el rey del rock murió a los 42 años en un baño de su mansión Graceland, en Memphis. La muerte y las leyendas de drogas y excesos la han acompañado a lo largo de toda su vida. Dos años después de que el australiano Baz Luhrmann centrara 'Elvis' en la relación del cantante con su manager, el coronel Tom Parker (que ni era coronel ni se llamaba así), Sofía Coppola se detiene en la figura de la viuda del músico.

Tráiler de 'Priscilla'.

Basada en la autobiografía 'Elvis y yo', escrita por la propia Priscilla Presley, también en labores de productora ejecutiva, la película, en cines desde el 14 de febrero, desgrana la relación de catorce años que mantuvieron. Se conocieron en 1959 en una base militar estadounidense en la extinta República Federal Alemana. Ella era la hija de un mando y él una estrella aburrida de cumplir el servicio militar en Europa. Priscilla tenía 14 años y Elvis 24. «¿En qué curso estás? Eres una cría», le pregunta el cantante, que queda prendado de la niña. Van juntos al cine a ver 'La burla del diablo', de John Huston, y Elvis le cuenta que admira a Marlon Brando y James Dean. Sueña con estudiar en el Actor's Studio.

Sofia Coppola inunda de 'oldies' la banda sonora en esta etapa, como si estuviéramos en 'American Graffiti'. El cantante frena a Priscilla cuando retozan en la cama: no quiere acostarse con ella hasta que llegue el momento. Pide permiso a sus padres y la tiene esperando cuatro años hasta que puede llevarla a Graceland. No se muestra tan respetuoso al introducirla en el consumo de todo tipo de pastillas, ansiolíticos y somníferos, que serán los que finalmente le lleven a la tumba. También le regala armas. La decadencia del astro no tiene cabida en la cinta, que termina con su protagonista marchándose de Graceland en 1972.

La Mafia de Memphis

«Se suponía que Priscilla se tenía que quedar en casa y no tener una carrera», explica la hija de Francis Ford Coppola. «Mi madre pertenece a esa generación, y la idea era que una bonita casa, un marido con éxito y unos niños debían satisfacer a cualquier mujer. Si quería más, es que le pasaba algo. Cuando veo a mis hijas, ninguna tomaría en consideración la opinión de un hombre. Me interesó mucho observar esa época y ver cómo estoy a caballo entre ambas generaciones».

Jacob Elordi y Cailee Spaeny en el filme.
Jacob Elordi y Cailee Spaeny en el filme.

La actriz Cailee Spaeny, de 25 años, obtuvo el premio de interpretación en el Festival de Venecia por resultar igual de creíble como adolescente que como mujer y madre, incapaz ya de soportar tanta soledad en una jaula de oro. Sofia Coppola retrata a un Elvis (Jacob Elordi) siempre rodeado de amigotes, la Mafia de Memphis, que no atiende las suplicas de amor e intimidad de su mujer, a la que modela a su gusto: pelo negro cardado, ojos pintados. Cuando no tiene un rodaje está de gira. La directora remarca esa soledad de manera reiterativa durante casi dos horas en una cinta de alcoba, que reserva las confidencias entre los amantes para el dormitorio.

'Priscilla' prosigue en la indagación de retratos femeninos presos de la soledad de la autora de 'Las vírgenes suicidas', 'Lost in Translation' y 'María Antonieta'. Sin embargo, más allá de algún apunte perspicaz –las pestañas postizas que se coloca la protagonista cuando acude al hospital a dar a luz–, tanto pudor y contención se traducen en una falta de alma.

Así, 'Priscilla' puede verse como el reverso pocho y 'woke' del 'Elvis' de Baz Luhrmann. Quizá el cantante fuera tan aburrido como muestra Sofia Coppola, pero es que acaba la película y Priscilla Presley sigue siendo un enigma para el espectador. Para colmo, el fondo que gestiona los derechos de canciones del rey de rock prohibió su uso en la banda sonora.

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