Pepa Flores en 1998, junto a un retrato suyo pintado por Antonio Montiel.

Pepa Flores, el honor de los Goya

La actriz y cantante, que dio un puñetazo en la mesa y acabó con su pasado como Marisol, recibirá el próximo 25 de enero en su Málaga natal el galardón honorífico de la Academia de Cine

Boquerini .
BOQUERINI .

La Academia de Cine le ha concedido el Goya de Honor, pero no parece probable que acuda a recogerlo el próximo 25 de enero. Lleva años alejada del mundo del espectáculo, pese a que una de sus hijas es actriz y la otra cantante. Ella es Pepa Flores, la que fue Marisol en sus años infantiles y juveniles, un mito en la España del desarrollismo franquista, que traspasó fronteras gozando de igual popularidad en Latinoamérica y en gran parte de los países de Europa.

Fue manipulada contra su voluntad, hasta que se cansó, dio un puñetazo en la mesa, empezó a utilizar su verdadero nombre y apostó por un cine más trascendente y unas canciones comprometidas . En 1983 se despidió de la canción y dos años después del cine. Desde entonces, vive con su pareja en su Málaga natal llevando una vida discreta, pero ni se oculta ni rehúye su pasado, participando en todo tipo de actos solidarios.

Josefa Flores González nació el 4 de febrero de 1948 en Málaga en el seno de una familia muy pobre que, aunque no pasaba hambre, sí sufría fatigas. Su padre organizaba fiestas flamencas en las que Pepita aprendía a tocar las palmas. Con una sólida formación en el cante y baile flamencos, debutó sobre un escenario en el pueblo de Casarabonela. Pronto se integró en los Coros y Danzas de su ciudad natal. En 1959, en un viaje a Madrid con su grupo de coros y danzas, es descubierta por el productor de cine Manuel J. Goyanes, al verla por televisión en una de sus presentaciones. En un par de horas negocia con sus padres y la contrata como protagonista de la película que estaba preparando que iba a dirigir Luis Lucía, 'Un rayo de luz'. El éxito hace que inicie una carrera imparable como actriz infantil a sus órdenes: 'Ha llegado un ángel', 'Tómbola', 'Las cuatro bodas de Marisol' y 'Solos los dos'. Pepa cuenta que Luis Lucía era un hombre imposible –fama que siempre tuvo en la profesión-, y que era duro y difícil trabajar bajo sus órdenes, haciéndola llorar en sus primeros rodajes.

Pepa Flores en 1980.

Marisol fue considerada como una niña prodigio y uno de los símbolos de la infancia de la España de los años 60, junto con Joselito y la joven Rocío Dúrcal, llegando a bailar para altas autoridades como el propio Francisco Franco y otros jerifaltes de aquel régimen, en fiestas privadas. El dictador requería de la presencia de la pequeña para actos importantes en el Palacio de El Pardo y un gran número de domingos iba a tomar chocolate y a jugar con sus nietos.

Ya con 15 años se cuenta que deseaba abandonar el mundo del cine y de la canción, declarando alguna vez que tan sólo quería encontrar a un buen hombre que la quisiera, con el que tener muchos hijos y vivir alejada de todo ese mundillo. Entre 1960 y 1969 filma doce películas, dirigidas principalmente al público infantil-juvenil. Todas las niñas querían ser como ella, todos los padres que fuera su hija y la industria convirtió su inspiradora presencia en álbumes de cromos, postales, vinilos, y hasta en una muñeca.

Marisol se casa en 1969 con Carlos Goyanes, hijo de su productor de quien se separa tres años después. En 1972 representa a España en el primer Festival de la OTI con el tema 'Niña', ganando el tercer premio.

Ya como mujer adulta protagoniza 'Carola de día, Carola de noche' (1969), 'El taxi de los conflictos' (1969) en la que se interpreta a sí misma, 'Urtain, el rey de la selva...o así' (1969), 'La corrupción de Chris Miller' (1972), 'La chica del Molino Rojo' (1973) y 'El poder del deseo' (1975). En 1973 también actúa en el teatro (por única vez), en la obra 'Quédate a desayunar' junto a José María Rodero.

A finales de los setenta, decide cambiar su nombre artístico por el real, Pepa Flores. Ya como tal obtendría un premio a la mejor actriz con 'Los días del pasado' en el Festival de Karlovy Vary (1978), sin duda su mejor película, dirigida por Mario Camus y protagonizada junto al bailarín Antonio Gades, con el que se había casado poco antes en Cuba y del que separó en 1986. Sus últimas películas fueron 'Bodas de sangre' (1981), 'Carmen' (1983) y 'Caso cerrado' (1985). Asimismo, en 1984 interpretó el papel de Mariana Pineda en la serie de televisión 'Proceso a Mariana Pineda'. Musicalmente, también sus canciones sufren una evolución, cantando a Joan Manuel Serrat, a Luis Eduardo Aute y a músicos de momento como Juan Pardo, con álbumes como 'Háblame del mar, marinero', 'Galería de perpetuas' o 'Clima'. La actriz ha interpretado veinte películas, y ha grabado más de 500 canciones en varios idiomas.

Las cinco mejores películas de Pepa Flores:

'Los días del pasado' (1978)

De Mario Camus, con Antonio Gades. Pepa es una maestra de un pueblo de los Pirineos en los primeros años de posguerra, enamorada de un maqui.

'Bodas de sangre' (1981)

De Carlos Saura. Adaptación de la obra de Lorca coreografiada por Gades. Premio Especial del Jurado en Karlovy Vary y seleccionada fuera de concurso en Cannes.

'Carmen' (1983)

De Carlos Saura. La obra de Bizet adaptada al cante y baile: el director de una compañía de baile trabaja en el montaje de la 'Carmen' de Bizet. Nominada al Oscar a la mejor película extranjera y gran premio técnico y mejor contribución artística en Cannes.

'Proceso a Mariana Pineda' (1984)

De Rafael Moreno Alba. Una miniserie de cinco capítulos sobre Mariana Pineda (1804-1831), ambientada en la Granada de 1831, que narra los últimos días de la famosa heroína y defensora de la libertad, ejecutada por orden de Fernando VII.

'Caso cerrado' (1985)

De Juan Caño. Un drama sobre la corrupción sobre un ejecutivo bancario que, tras descubrir un desfalco en la entidad en la que trabaja, es acusado de haberlo producido.