Monica Vitti en 'Tosca' (1973).

Muere Monica Vitti, icono del cine italiano

La musa de Antonioni y rostro de la comedia en los 70 fallece en su Roma natal a los 90 años tras dos décadas desaparecida de la vida pública por el alzhéimer

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Era, junto a Sophia Loren y Claudia Cardinale, la última de las grandes estrellas de la edad de oro del cine italiano. Monica Vitti resultaba más sofisticada y menos carnal que la Loren y la Cardinale. Su unión cinematográfica y sentimental durante una década con Michelangelo Antonioni la convirtió en el rostro de ese 'cine de la incomunicación' que avanzó por los cauces del hermetismo y la introspección, plasmado en la trilogía que interpretó a sus órdenes: 'La aventura' (1960), 'La noche' (1961) y 'El eclipse' (1962). Vitti, que llevaba alejada de la vida pública los últimos veinte años por culpa del alzhéimer, ha fallecido este lunes en su Roma natal a los 90 años, según ha anunciado su marido, el director Roberto Russo.

Nacida como Maria Luisa Ceciarelli en 1931, Vitti jugaba con sus hermanos a hacer teatro en el sótano que les servía de refugio durante los bombardeos en la guerra. Se graduó en la Academia Nacional de Arte Dramático de la capital italiana en 1953 y comenzó a ejercer su profesión en el teatro. El cine del Neorrealismo había alimentado sus sueños de aparecer en la gran pantalla, que tuvieron que esperar hasta que conoció a Antonioni en 1957. El director la descubrió en el teatro, representando una farsa de Feydeau, y la invitó a doblar la voz de Dorian Gray en su película 'El grito' (1957). Tras 'La aventura', 'La noche' y 'El eclipse', colaboró con el director italiano en 'El desierto rojo' (1964) y en 'El misterio de Oberwarld' (1980). «Para mí, Michelangelo lo era todo: un padre, un hermano, un amigo», confesó. «Era toda mi vida, porque me sentía sumamente segura cerca de él. Debo mi coraje a sus ojos, a su confianza debo mi fuerza».

Monica Vitti y Dirk Bogarde en 'Modesty Blaise'.

Vitti supo pronto quitarse de encima el aire enigmático, la seriedad y el halo de intelectualidad que le había conferido el cine de Antonioni. 'Modesty Blaise, superagente femenino' (1966) de Joseph Losey, la transformó en una suerte de James Bond femenino junto a Terence Stamp y Dirk Bogarde en un delirio pop inspirado en un cómic, cuya protagonista combinaba sex appeal, elegancia y eficacia con los puños. Quentin Tarantino le rindió homenaje en 'Pulp Fiction', donde John Travolta leía una novela de Modesty Blaise. Tras protagonizar junto a Tony Curtis 'El cinturón de castidad', la actriz encadenó comedias de gran éxito en su país, muchas junto a Alberto Sordi, aunque trabajó con todos los grandes: Vittorio Gassman, Ugo Tognazzi, Nino Manfredi, Marcello Mastroianni...

Monica Vitti junto a Alain Delon en 'El eclipse' y junto a su marido, el director Roberto Russo.

'La ragazza con la pistola', 'Confidencias de una esposa alegre', 'Teresa, la ladrona', 'Esa rubia es mía', 'Pato a la naranja', 'Mis maridos y yo', 'Camas calientes'... Entre tanta comedia, Monica Vitti tuvo un hueco para trabajar con Luis Buñuel en 'El fantasma de la libertad (1974) y de dirigir un par de películas, 'La fuggiDiva (1983)' y 'Escándalo secreto' (1990), su último trabajo como intérprete en la gran pantalla (se despidió de la actuación dos años más tarde en el telefilme 'Ma tu mi vuoi bene?'). Con su pareja desde los años 70, Roberto Russo, también colaboró en varias ocasiones, entre ellas 'Flirt' (1983), con la que ganó el Oso de Plata a la mejor actriz de la Berlinale.

Vídeo. Marcello Mastroianni y Monica Vitti en 'La noche'.

Vitti ganó cinco premios David di Donatello (los Goya italianos), así como un León de Oro a toda su carrera en el Festival de Venecia de 1995. En su autobiografía en dos volúmenes publicada en los 90, con el título de 'Siete sotanas' y 'La cama es una rosa', la actriz confesaba sus cuatro intentos de suicidio, la primera vez a los 14 años. También reconocía ser astigmática, miope, présbita e hipermétrope. En 1988, el diario francés 'Le Monde' cometió uno de los mayores errores de su historia dando la noticia del suicidio de la actriz. «Gracias, pero no. La vida es demasiado bella y cada día encuentro nuevos motivos para estar contenta conmigo misma», contestó la actriz.