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María Gil
Muere a los 86 años Mario Camus, el director de 'La colmena' y 'Los santos inocentes'

Muere a los 86 años Mario Camus, el director de 'La colmena' y 'Los santos inocentes'

El realizador cántabro arrancó su filmografía con un cine popular al servicio de estrellas como Raphael y Sara Montiel para acabar especializándose en adaptaciones literarias de prestigio

Oskar Belategui

San Sebastián

Sábado, 18 de septiembre 2021

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Cuando Mario Camus recibió hace unos años el homenaje del Festival de Málaga, el director estaba más pendiente de comer con su amigo Manuel Alcántara que de los agasajos institucionales. Prefería recordar sus años en el Café Comercial junto al maestro de los columnistas y colegas como Ignacio Aldecoa, que repasar una filmografía que arrancó en 1963 con 'Los farsantes' y culminó en 2007 con la melancólica 'El prado de las estrellas'. Ajeno a modas y debates sobre el cine español («la taquilla me importa un bledo», llegó a confesar a este periodista), el autor de 'La colmena' y 'Los santos inocentes' vivió su retiro cántabro de Ruiloba los últimos años con lucidez y escepticismo. El director falleció el pasado viernes en su domicilio del Sardinero en su Santander natal a los 86 años, según han informado fuentes familiares a la agencia Efe.

Buena parte de la crítica consideraba a Mario Camus (Santander, 1935) algo así como el adalid de cierto academicismo 'bon marché', un adaptador literario que acreditaba solidez narrativa pero escasas ansias autorales. 'La colmena' y 'Los santos inocentes', popularísimas traslaciones al cine de las novelas de Camilo José Cela y Miguel Delibes respectivamente, cimentaron el sambenito del realizador, que después de diplomarse en la Escuela Oficial de Cinematografía colaboró con Carlos Saura escribiendo el guion de 'Los golfos', considerada el punto de partida del Nuevo Cine Español, y saltó a la dirección en 1963 con 'Los farsantes' y 'Young Sánchez'. «Las películas mías no son ninguna locura», contaba en 2002, sabedor de que estaba en los últimos compases de su carrera. «Ya no me solicitan. Sé que mi vida de artesano y contador de historias se va apagando. Y me hubiera gustado adaptar a Baroja, bien el Baroja aventurero o el Baroja de los años 20, el de los amores tardíos. ¿Sabe? Ya lo veo casi imposible».

Mario Camus y Olivier Martinez en el rodaje de 'La ciudad de lor prodigios' en 1999.

En la filmografía de Camus conviven sus taquilleras adaptaciones de clásicos de la literatura, incluida su modélica serie 'Fortunata y Jacinta' en 1980, con un cine popular que buscaba con dignidad la pura evasión del espectador. Antes de hacerse cargo de capítulos de 'Los camioneros' y 'Curro Jiménez', el director cántabro había demostrado su oficio en películas al servicio del cantante Raphael ('Cuando tú no estás', 'Digan lo que digan') y Sara Montiel ('Esa mujer'). Nada que ver con su modélica adaptación de 'Con el viento solano', de Ignacio Aldecoa, un relato seco y conciso del tormento psicológico por el que atraviesa un gitano que ha matado a un hombre, interpretado por el bailarín Antonio Gades.

Mario Camus rodó historias sobre los aledaños de ETA y el GAL ('Sombras de una batalla'), sobre la violencia ('La playa de los galgos') y sobre la traición a la memoria histórica ('Después del sueño'). Fue pionero en triunfar en festivales internacionales, como cuando Marisol obtuvo en 1978 el premio de interpretación en Karlovy Vary por dar vida a una mujer enamorada de un maquis en 'Los días del pasado'. En la Berlinale de 1983, 'La colmena' obtuvo el Oso de Oro. Más de un millón y medio de espectadores acudieron a los cines al reclamo de uno de los repartos más irrepetibles del cine español. Y en el ya mítico Cannes de 1984, Paco Rabal y Alfredo Landa fueron galardonados por sus interpretaciones en 'Los santos inocentes'. Premio Nacional de Cinematografía en 1985, el autor de 'La ciudad de los prodigios' agradeció el Goya de Honor en 2001 recordando que el cine es, ante todo, un trabajo de equipo: «Las películas se adjudican a un autor, pero hay medio centenar de personas trabajando en ellas». Hace cinco años, Camus donó a la Comunidad de Cantabria su archivo personal, destinado al Centro de Educación de Personas Adultas en Santander.

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