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Cristina Ricci en 'Monstrous'. / RC

'Monstrous': un monstruo viene a verme

Cristina Ricci protagoniza una cinta de terror soft deudora de la filmografía de J. A. Bayona. Comienza con ganas pero termina volviéndose excesivamente tramposa

Borja Crespo
BORJA CRESPO

La misma semana en la cual se estrena 'Miércoles' en streaming, el spin-off de 'La Familia Addams' dirigido por el mismísimo Tim Burton, coincide en la cartelera nacional el lanzamiento de 'Monstrous', cinta de horror psicológico protagonizada por Cristina Ricci, la que fuera la pérfida niña pequeña de los Addams en la gran pantalla. La icónica actriz es lo mejor de una película que lo tiene todo para interesar al espectador medio, no necesariamente aficionado al cine de género, pero desperdicia con su narrativa perdida una ambientación conseguida y el trabajo interpretativo de la actriz protagonista -estupenda en la recomendable serie ' Yellowjackets', por cierto-.

Visualmente atractiva, con una imagen que recrea con acierto los años 50, con colores llamativos, el filme plantea la situación incómoda de una madre y su hijo pequeño, de siete años, recién llegados a una casa junto a un lago. Ambos se acomodan pronto en la vivienda, pero no así en el pueblo. Los vecinos, a quien alquilan la casa, no son precisamente el colmo de la hospitalidad y el pequeño no se adapta fácilmente a la nueva escuela. En este escenario, un extraño ser que sale del lago les busca las cosquillas, relacionándose al principio misteriosamente con el vástago, por supuesto, mientras vamos elucubrando sobre la posible razón por la cual se han mudado de sitio.

Criatura de aspecto tenebroso

En 'Monstrous' hay una extraña criatura de aspecto tenebroso, pero el verdadero monstruo quizá sea un hombre del que huyen la protagonista y su vástago, un ex-marido aparentemente controlador que les llama insistentemente por teléfono. A pesar de esta materia prima, no hay espacio para la metáfora, ni siquiera de una manera vulgar, porque el cuento no está hilado mínimamente desde su segundo acto. Tras un inicio decente, la película hace aguas sin remedio hasta un preocupante desenlace final. Imágenes supuestamente mentales, metidas con calzador, muestran la creciente paranoia de la traumatizada madre, con un sentido de la lírica cuestionable.

El conjunto va perdiendo interés, a pesar del excelente trabajo expresivo de Ricci, quien aparece en la serie 'Miércoles' encarnando otro papel -valga el dato para verla estos días con más brillo-. La popular artista no ha dejado de trabajar, prodigándose en la televisión. Una pena que en esta propuesta en formato largo su loable labor gestual no haya sido acompañada por un guion más lustroso y una mirada tras la cámara con algo de talento, más allá de la estética y la fotocopia de referencias. Firma el crédito Chris Sivertson, cuyo mayor logró hasta la fecha ha sido compartir la realización de la sanguinolenta 'All Cheerleaders Die' junto a Lucky McKee ('May'). Subrayar la dirección de arte y algún momento onírico. Cuando se descubre el pastel, con un giro esperado, el castillo de naipes cae del todo con un sonoro estruendo, a pesar de su condición de cartón.