Las actrices de 'Ama', Tamara Casellas y Leire Marín, y su directora Júlia de Paz Solvas.

'Ama': una mala madre en una gran película

La directora catalana de 25 años Júlia de Paz conmueve en Málaga con una ópera prima que afronta los tabús de la maternidad

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

'Ama' es madre en euskera aunque Júlia de Paz Solvas ha elegido este título para su primera película por el imperativo del verbo amar. «¡Ama!» es lo que gritaría el espectador a la protagonista de este drama con muchísimas posibilidades de figurar en el palmarés de Málaga este sábado. Una cámara nerviosa se pega al rostro de una mujer desesperada, al límite, que acude a la discoteca de un pueblo costero alicantino en la que trabaja repartiendo flyers para meterse una raya de coca. Es una madre irresponsable y malhablada con una hija de seis años a las que una amiga que ya no aguanta más y que les acoge pone de patitas en la calle. La primera vez que la vemos con la niña no la toca, ni la besa ni la abraza. Todos la reprochan que no se ocupe de su hija.

Vídeo. Tráiler de 'Ama'.

Con un metraje que no alcanza la hora y media, 'Ama', que llegará a los cines el 16 de julio, se atreve a poner en solfa el sacrosanto concepto de la maternidad. Su joven directora de 25 años se suma a las voces femeninas descubiertas en este festival: Carla Simón, Elena Trapé, Pilar Palomero… Pese a su juventud, Júlia de Paz posee la mirada madura de una narradora que sabe contar las cosas de manera sintética y sutil. Su gran suerte es contar con una actriz extraordinaria, Tamara Casellas, que también debuta en el largo y tiene asegurado el premio de interpretación femenina en Málaga. Suyo es también el milagro de que pasemos de condenar a esta mujer que alimenta con comida basura a su hija a compadecernos de ella cuando se acaricia la cicatriz de la cesárea en el vientre.

La directora reconoce que no es habitual en el cine conceder el protagonismo a una madre que no sabe ser madre. «Tenemos un concepto de la maternidad educacional y también a través de lo que hemos aprendido en el cine», explica. «Desde pequeña he visto en las películas que una madre lo da todo por los hijos, ese ha sido el único referente. Por ellos pierde la libertad y la identidad. La realidad es otra cosa y lo he podido comprobar con mi propia madre. Esa imagen lo único que provoca es daño, es otra herramienta que tiene el sistema y la sociedad para oprimir a la mujer. Nunca llegaremos a ese ideal de maternidad y eso nos provoca una frustración eterna».

'Ama' surge como un proyecto de fin de carrera en la ESCAC, la escuela de cine barcelonesa cantera de algunos de los directores más interesantes del momento. Júlia de Paz y la guionista Nuria Dunjó escribieron una historia partiendo de dos temas que les obsesionan: el arrepentimiento y el abandono. Seguimos a esta mujer desbordada que acaba durmiendo en la playa junto a su hija y que no atiende las llamadas al móvil de su madre. Y poco a poco empatizamos con su soledad y la falta de asideros. «Hay muchos tipos de maternidades, porque hablamos de una relación humana, nunca llegaremos a una maternidad normativa porque cada caso es diferente», argumenta su autora. En ese sentido, opina, la protagonista es una madre coraje a su manera: «Intenta tirar para adelante sin ningún recurso. La representación tradicional de la maternidad ha corrido a cargo de hombres directores. Socialmente se busca que nosotras seamos las cuidadoras».

La pequeña Leire Marín y Tamara Casellas en 'Ama'.

La película no da muchas explicaciones sobre el comportamiento de su particular heroína. No sabemos cómo ha llegado a esa situación, pero tampoco importa demasiado. «Hemos trabajado el pasado de los personajes en el guion, pero queríamos que el espectador viera a Pepa como si fuera una vecina», argumenta Júlia de Paz. «Juzgamos con mucha facilidad a las personas y más a las madres. Tachamos a la protagonista de mala madre y no sabemos nada de su vida». Poco a poco la desesperación va encontrando consuelo en la relación de esta desheredada del sistema con su niña, a la que, como confiesa en un momento dado, nadie le ha enseñado cómo abrazarla. Tal como sucedía en otra crónica de la maternidad desastre ambientada en un presunto paraíso vacacional, 'The Florida Project', de Sean Baker, miramos con nuevos ojos a quien hemos juzgado en un inicio.

«En Málaga me lo han dicho mucho: al principio rechazas al personaje y al final lo quieres abrazar», se felicita la directora. «Es lo que queríamos conseguir: antes de juzgar, hazte preguntas. Pepa puede arrepentirse de la maternidad, porque nadie le ha explicado lo que era, pero no de tener a su hija». 'Ama' pone en el mapa del cine español a una jovencísima autora que entiende su oficio «como una herramienta de militancia». «Mis compañeras de piso y mis amigas luchan por sus derechos, cada una a su manera, y tienen las ideas muy claras. Yo me siento cómoda en el cine y pretendo seguir denunciando temas que son importantes sin adoctrinar. También estudio educación social y me gustaría combinar el cine con talleres para mujeres que puedan expresarse mediante el lenguaje audiovisual». Júlia de Paz ultima un cortometraje sobre la violencia machista y prepara otra pieza porno feminista junto a la actriz del género y trabajadora sexual María Riot: «Tengo un debate interior sobre el porno y me gustaría enfrentarme a ello», justifica. «Quiero tratar la sexualidad de la mujer y la de ella consigo misma».