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Nicolas Cage en 'El insoportable peso de un talento descomunal'.

'El insoportable peso de un talento descomunal': un festival Nicolas Cage

El actor se interpreta a sí mismo mezclando realidad y ficción en un título de culto instantáneo para sus seguidores

Jueves, 16 de junio 2022, 09:42

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Rizando el rizo, el incombustible Nicolas Cage, de filmografía expansiva, se interpreta a sí mismo en 'El insoportable peso de un talento descomunal', uno de esos títulos de culto instantáneo que produce un mayor goce en el espectador cuando se profesa un amor incondicional al conocido actor de desbordante carrera. Acumula título tras título en su peculiar trayectoria, sin que aparentemente haya una filosofía concreta a la hora de decidir en qué proyectos se mete de cabeza. Cine de serie B, rozando el Z, exploitation, dramas, comedias, género… con algunas joyas entre tanta producción (pronto se estrena 'Pig' entre nosotros).

Vídeo. Tráiler de 'El insoportable peso de un talento descomunal'.

Parecía que ya se homenajeaba sin rubor a sí mismo en la psicodélica 'Mandy', ganadora en Sitges, donde ofrecía al respetable una colección de planos dignos de convertirse en impagables memes de internet, encarnando a un hombre deseoso de venganza que persigue a una secta absurda que se ha pasado de la raya. Sin embargo, la película definitiva que aúna su vida y milagros en pantalla parece ser el estreno que nos ocupa, como si fuese el papel para el cual nació el más excéntrico de los Coppola. Cabe recomendar, a todo fan fatal del protagonista de 'Corazón salvaje', la lectura del libro-cómic 'Las 100 películas de Nicolas Cage', editado por ¡Caramba!, en cuyas páginas el dibujante de la genial serie 'Silvio José' une su talento gráfico con la prosa desinhibida de Torïo García, la mente detrás de la 'NicCagepedia', para desgranar uno a uno cada filme protagonizado por este ilustre coleccionista de diseños capilares, con humor y devoción por su obra desatada.

'El insoportable peso de un talento descomunal' es una comedia atravesada por el delirio contenido, ambientada en Mallorca, que abraza el thriller y no evita del todo la parodia. No llama la atención su director, también co-guionista, Tom Gormican, que cumple con el expediente al mando de un artefacto ingenioso al servicio de un Cage que ya es un género en sí mismo y acepta sin decoro su condición de rara avis, con autocrítica y desmelene. No es 'Adaptation', aka 'El ladrón de orquídeas', de Spike Jonze con guión de Charlie Kaufman, aquí se deja de sofisticaciones y va al turrón, desplegando referencias para el regocijo de los seguidores del osado intérprete, cuya pasión -quizás ya obsesión- por mostrar un peinado diferente en cada trabajo es ya un clásico.

Paco León, el villano del filme.

En esta ocasión se interpreta a sí mismo, a una versión ficcionada que deviene un actor con problemas económicos, aten cabos, que encaja poco o nada con su familia (realidad y ficción se entrelazan). En su periplo acepta la invitación de presentarse en el cumpleaños de un multimillonario caprichoso, a quien pone rostro Pedro Pascal, a cambio de un jugoso cheque. En escena irrumpe el hermano del ricachón, un traficante de armas cuyo rol defiende nuestro Paco León (otro astro nacional encarnando a un villano en Hollywood). El plantel principal se completa con Demi Moore, nada más y nada menos, Tiffany Haddish ('Plan de chicas'), Sharon Horgan ('Noche de juegos'), Neil Patrick Harris ('Cómo conocí a vuestra madre'), Alessandra Mastronardi ('A Roma con amor'), Ike Barinholtz ('Escuadrón suicida') y Lily Sheen ('Todos están bien').

Los incondicionales del inefable Cage y su desbordante arte frente a las cámaras disfrutarán sobremanera con 'El insoportable peso de un talento descomunal', una oda al metachiste cuya gracia es la que es, no hay que tomársela en serio. Aceptando el sentido del show y el magnetismo de su estrella protagonista, una entrañable anomalía, la diversión está asegurada. Todo apunta a que no va a ser la última ocasión donde ocurra algo así en la impredecible travesía de Nicolas por las procelosas aguas del negocio del cine. Menudo crack.

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