Billy Wilder, durante el rodaje de 'Fedora'.

'Fedora', la película más incomprendida de Billy Wilder

Financiada gracias al dinero de amortización de la deuda alemana, la cinta fue el principio del fin del cineasta

Boquerini .
BOQUERINI .

'Fedora' fue principio del fin de Billy Wilder. El cineasta, ya con una edad, acababa de concluir el rodaje de 'Primera Plana', que en EE UU no había funcionado bien bien. Wilder estaban tan mayor, por lo menos para Hollywood, que ni siquiera encontró compañía de seguros que se hiciese cargo de los riesgos. No fue así en Europa, donde el realizador rodó entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 1977 el filme, mayoritariamente en París, pero también en Alemania y Grecia. Tras este filme ya Wilder solo rodaría un más, 'Aquí un amigo', en 1981.

La película fue financiada gracias al dinero de amortización de la deuda alemana, producida por la productora de Munich Bavaria Films, en coproducción con Francia y Austria. Se basa en la novela 'Crowned Heads' de Thomas Tryon, que Wilder consideraba como una variante tardía de 'El crepúsculo de los dioses'. El propio Billy Wilder y su habitual colaborador, I. A. L. Diamond, firmaron el guion. Fue su segunda gran película sobre Hollywood, un melodrama macabro y sombrío en donde los escenarios de la llamada meca del cine se reconstruyeron entre Munich y París. Lo protagoniza William Holden, el mismo protagonista de 'El crepúsculo de los dioses' y, como aquella, es todo un flashback.

La película cuenta cómo Fedora ( Marthe Keller), una famosa actriz, fallece en París atropellada por un tren. En su funeral, un productor de cine fracasado ( William Holden), que había tenido en el pasado una fugaz relación con la actriz, recapacita sobre los hechos ocurridos en las dos últimas semanas y se pregunta hasta qué punto podría él haber influido en su muerte. La estrella quería asegurarse la eterna juventud por medio de la cirugía. Pero queda desfigurada, por lo que había obligado a su hija ( Hildegard Knef) a que se hiciera pasar por ella e interpretase sus papeles.

Marlene Dietrich era la actriz deseada por Wilder para el personaje de Fedora; y Faye Dunaway, para el de su hija, pero a Dietrich no le gustó la historia, que la consideraba un insulto hacía ella. El director Sydney Pollack invitó a Wilder al prelanzamiento de su película 'Un instante, una vida', en donde actuaba Marthe Keller, y Wilder decidió ofrecerle a ella ambos papeles, de madre e hija, pero la actriz había sufrido daños faciales en un accidente de automóvil y no podía usar el maquillaje pesado requerido para transformarla en anciana, así que acabó llamando a la alemana Hildegard Knef para el papel de la hija. Wilder siempre se quejó de Martha Keeller, con la que nunca tuvo ninguna empatía, responsabilizándola del posterior fracaso.

La película tuvo múltiples problemas para su estreno. La distribuidora inicial, Allied Artists, renunció a ello después de su preestreno en una sesión benéfica de la Myasthenia Gravis Foundation en Nueva York, con una respuesta poco entusiasta. La United Artists lazó la película con escasa publicidad en un pequeño grupo de salas americanas y europeas, lo que incitó a Wilder a demandar al estudio por gastar solo 625 dólares en la campaña de comercialización. Le aconsejaron recortar 12 minutos del filme, lo que Wilder aceptó. El propio director organizó un preestreno en Santa Bárbara: el público comenzó a reírse en escenas equivocadas. Desanimado por la respuesta y por todos los problemas que había encontrado, el director rechazó hacer más correcciones. Sin embargo el Festival de Cannes acudió en su ayuda, y el 30 de mayo de 1978 se proyecta en el certamen francés como parte de una retrospectiva del trabajo de Wilder. A partir de esa proyección la película fue comprada por diferentes distribuidores europeos, aunque en Estados Unidos quedó relegada a la televisión.

Vídeo. El tráiler de 'Fedora'.

'Fedora' es una película sobre envejecer en Hollywood, donde está prohibido. Entre la nostalgia y la irreverencia, Wilder se apoyó en su habitual ironía para reflexionar sobre la generación de directores y productores estadounidenses del llamado Nuevo Hollywood, un lugar en el que ya no se reconocía.

En España la película se estrenó con muy pocas copias. Lo hizo en Barcelona el 6 de mayo de 1981 y en Madrid dos días después, exhibiéndose en el Cine Albéniz. Pero a diferencia del resto del mundo, en Madrid 'Fedora' sí que fue un enorme éxito, manteniéndose muchos meses en cartel. Fue la única ciudad del mundo donde la película de Wilder fue un taquillazo.