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El director Daniel Sánchez Arévalo y el actor de 'Diecisiete' Biel Montero posan junto a Oveja, el perro del filme, en San Sebastián. Efe
Daniel Sánchez Arévalo: «El estigma del cine español se combate con buenas películas»

Daniel Sánchez Arévalo: «El estigma del cine español se combate con buenas películas»

El director regresa tras seis años con 'Diecisiete', una historia de hermanos enfrentados y perros abandonados producida por Netflix que se estrena en San Sebastián fuera de concurso

Viernes, 27 de septiembre 2019

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Daniel Sánchez Arévalo (Madrid, 1970) regresa después de seis años con 'Diecisiete', una historia sobre dos hermanos que emprenden un viaje por Cantabria en una autocaravana acompañados de su abuela moribunda. El humor y las lágrimas, marca de fábrica del autor de 'Azul oscuro casi negro', su debut ganador de tres Goyas, se entremezclan en esta crónica buenrollista protagonizado por un adolecente internado en un centro para chavales con problemas y su hermano mayor, otro perdedor en la vida. Un perro rescatado de un albergue canino también es esencial en esta producción de Netflix programada en la sección oficial de San Sebastián fuera de concurso.

-¿Tiene perro?

-Tres perras, dos grifones de Bruselas y un Yorkshire. No me he quedado con el de la película porque entonces mi novia me mata. Desde que entraron en mi vida coparon mi Instagram. Me pregunto por qué nunca antes había tenido perro.

-La idea del filme se la dio la noticia de la terapia en centros penitenciarios con perros. ¿Qué encuentra la gente en los animales?

-En mi caso hay una comunicación sincera y directa, sin dobleces. Lo que tú das lo recibes multiplicado por diez. Te acompañan. Yo soy muy de mi hogar, de mi nido; ahora estoy feliz de presentar mi película en San Sebastián, pero lo que más alegría me va a dar es regresar a mi casa. Los chavales de esas terapias asumen responsabilidades y reconectan con sus emociones y con la vida.

-¿Tiene Asperger el protagonista?

-La conclusión la debe sacar el espectador. Pasa mucho: chavales no diagnosticados a los que tachan de raros, de friquis. Viven aislados en su mundo y muchas veces sufren de 'bullying', sin relacionarse con nadie. Me gustaba hablar de eso pero sin ponerle nombre, porque, por desgracia, la mayoría de las veces a esos casos no se les pone nombre.

-Regresa a Cantabria, su territorio mítico.

-Yo me refugio en la ficción, me invento películas y novelas como una manera de protegerme. El norte me da la sensación de hogar, toda la familia de mi padre es de allí. Estoy muy agobiado con el cambio climático, y tengo tendencia a irme al norte porque Madrid se está desertizando. Rodamos en septiembre y octubre del año pasado buscando el cielo encapotado, y solo llovió dos tardes.

-Sigue dándole vueltas a la familia como refugio y eterno semillero de conflictos.

-Las cosas que me interesan son las que me rodean, no me siento legitimado para hablar de algo con lo que no tenga contacto. La familia es un microcosmos en el que las cosas nos afectan mucho más, sobre todo en las relaciones de hermanos. Me sale de manera natural explorar familias desestructuradas. Esta es una película de perros abandonados y de dos hermanos que necesitan adoptarse el uno al otro.

-Han pasado seis años desde su último estreno. ¿Se ha llegado a agobiar en este tiempo?

-Sí. Llegó un momento en el que empezó a pesar mucho, sientes que pierdes tu sitio, porque yo venía de no parar. Escribir la novela ('La isla de Alice', finalista del Planeta) ha sido la experiencia creativa más bonita que he experimentado en mi vida. La industria ha cambiado mucho tal y como yo la conocía. He sentido que he perdido mi sitio y que tengo que empezar de nuevo de cero. Creo que es más una sensación que una realidad. No, no voy a dejar que pasen otros seis años.

-¿Se va a ver en cines 'Diecisiete'?

-Se estrena el proximo viernes en salas, es un estreno limitado. Dos semanas después está disponible en Netflix. Le digo a todo el mundo que vaya a verla al cine, porque la experiencia es completamente diferente. Yo todas las semanas voy dos o tres veces al cine. Y eso que tengo en casa un proyector enorme. Pero el hecho de meterme en una sala y compartirlo… Mi fantasía es que 'Diecisiete' pueda convivir en salas y en Netflix. Yo 'Roma' fui a verla al cine.

-Nos pasamos el día hablando de series y plataformas.

-La buena noticia es que la gente sigue demandando que le cuentes historias, pero la gente ya no va al cine, ya no es una forma de ocio habitual. Hay muchas localidades sin salas, y está bien que puedan verlas en plataformas.

-Creo que el algoritmo de Netflix no le recomienda sus propias películas.

Me abrió los ojos. A lo mejor en estos seis años ha cambiado qué cine quiero hacer, que es en cierta manera el que veo. Volver al punto de partida con la experiencia acumulada para hacer películas que estén más cerca de lo que necesito como espectador.

Nacho Sánchez y Biel Montoro, los dos hermanos protagonistas de 'Diecisiete'.

-¿Le hizo ilusión que Pedro Sánchez dijera que el futuro de Albert Rivera era azul oscuro casi negro?

-Más ilusión me habría hecho que hubiera formado gobierno. La cultura está absolutamente olvidada en los programas y en la política, así que esa pildorita estuvo bien. No se dan cuenta de que cuando se habla de Marca España, la gastronomía, el cine y el deporte son los que tienen más repercusión internacional. No preservar esa seña de identidad es lamentable. Sufrimos muchísimo estigma, haces cualquier declaración y te llaman subvencionado con datos que no se corresponden con la realidad. Es muy duro ese estigma del cine español en la sociedad, la única manera de combatirlo es hacer buenas pelis.

-«Vamos camino de convertir la mejor de las ficciones en la peor de las realidades», tuiteó el pasado 28 de abril llamando al voto. ¿Volverá a animar a acudir a las urnas el 10-N?

-Hay mucho hartazgo, mucho 'ahí os quedáis'. Pero al final tenemos que volver a votar, porque no nos queda otra. A la vuelta de la esquina está la oscuridad. Espero que ese cansancio lógico se revierta y nos pongamos de acuerdo de una vez. Me recuerdan a los dos hermanos de la película, que se quieren pero no saben ponerse de acuerdo. Son como las dos Españas… Por cierto, que tengo muchas ganas de ver 'Mientras dure la guerra' y 'La trinchera infinita', nunca habrá suficientes películas sobre la Guerra Civil. Y tengo muchas ganas de hacer una sobre ese tema tan apasionante del que no hablamos demasiado.

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