Verónica Forqué y Rosa María Sardá en 'Salir del ropero'.

La comedia póstuma de la Sardá

El último trabajo de la actriz frente a las cámaras es un delirante enredo en el que forma junto a Verónica Forqué una pareja lésbica que decide casarse

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Si hay una razón añadida, de peso, para pasar por taquilla y disfrutar con la comedia 'Salir del ropero' es la oportunidad de poder ver a en pantalla grande a la inmensa Rosa María Sardá en su último trabajo frente a la cámara. La versátil artista nos dejó recientemente y su marcha dejó un importante vacío que puede aliviarse ligeramente viéndola actuar junto a otra actriz veterana de nuestra rica cinematografía, Verónica Forqué. Ambas encarnan a una pareja lésbica de avanzada edad, amigas del alma, que deciden poner fecha a su boda ante la desesperación de la nieta de esta última. Ingrid García Jonsson, talento en alza, encarna a una joven abogada afincada en Edimburgo que ve peligrar sus propios planes de matrimonio con el heredero de una familia ultraconservadora escocesa, con linaje de alto copete.

Impedir que su abuela cumpla con el compromiso de enlace se convierte en prioridad. Se le une en el boicot al casamiento, terrible gesta, el hijo del personaje interpretado por Sardá, un David Verdaguer casi desconocido físicamente que también tiene sus razones para que la unión sentimental con papeles nunca se celebre. Ángeles Reiné firma esta ópera prima familiar co-escrita junto al cineasta Elio Quiroga, quien sorprendió a los seguidores del cine fantástico con 'Fotos', una delirante película que despertó en su día un aluvión de filias y fobias tras su estreno en el festival de cine de Sitges en 1996. Después firmó 'La hora fría' y 'No-Do', también cine de género. Aquí prefiere rendirse a un delirante costumbrismo plagado de mentiras, traiciones, atropellos y situaciones rocambolescas. Candela Peña, Mónica López, Álex O'Dogherty, Pol Monen, Malcom T. Sitté, María Caballero, Leander Vyvey, Liz Lobato y Toni Madigan completan el reparto.

Ingrid García Jonsson y David Verdaguer en 'Salir del ropero'.

«El deseo de hablar sobre tolerancia, la búsqueda de la felicidad y la fuerza del amor son las principales razones que me mueven a contar esta historia», afirma la directora de 'Salir del ropero'. «La película gira en torno a las relaciones entre los complejos individuos que forman una misma familia, que con el paso de los años se han alejado los unos de los otros, e incluso de sí mismos. Sin embargo, al encontrarse en una situación insólita, la boda gay de la abuela, empiezan a abrirse y se vuelven vulnerables. Una historia sobre el derecho de cada cual a hacer lo que le da la gana y no tener que hacer lo que los demás esperan de él».

La película está filmada en cinemascope, con lentes angulares y planos secuencia donde la mayoría de las veces están todos los personajes en escena. «Con 'Salir del Ropero' deseo entretener, emocionar y, sobre todo, hacer reír, y quizás lleguemos a reflexionar, porque en el mundo hay sitio para todos y entre todos podemos hacer un mundo mejor», añade Reiné con entusiasmo. Propone un enredo libre de complejos que circula «entre el verdadero amor y las apariencias, la autenticidad y los engaños, la rebeldía frente a los estereotipos establecidos, junto con las más profundas creencias religiosas».