Dani Rovira y Eduard Fernández, en 'Mediterráneo'.

El cine de emociones de 'Mediterráneo'

Preseleccionada para representar a España en los premios Oscar, la película retrata la lucha por la odisea de un grupo de héroes anónimos que salvan vidas lejos de su casa

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Toda una sorpresa su inclusión entre las películas preseleccionadas para los Oscar, junto a 'Madres paralelas', de Pedro Almodóvar, y 'El buen patrón', de Fernando Léon de Aranoa. Ninguna de ellas había sido estrenada en salas al dar a conocerse la lista. 'Mediterráneo' es la primera del lote en ver la luz en la cartelera y el próximo día 5 de octubre se conocerá a la representante definitiva de nuestra cinematografía en la popular ceremonia -en horas bajas- de la meca del cine. El lanzamiento que nos ocupa está basado en hechos reales, se presentó en el Festival de San Sebastián y cuenta con un plantel protagonista con tirón. La veteranía incontestable de Eduard Fernández hace piña con la frescura de Anna Castillo y la popularidad de Dani Rovira. Sergi López completa el reparto principal de una propuesta firmada por Marcel Barrena, caracterizado por la realización de un cine amable preocupado por los derechos humanos y la educación en valores. Con Rovira ya trabajó en '100 metros', donde encarnaba a un enfermo de esclerosis múltiple. En esta ocasión es un socorrista que decide ofrecer su ayuda a quien la necesita, un héroe anónimo preocupado por los demás que comparte su solidaridad por el bien de la comunidad.

'Mediterráneo' parte de la historia real de dos socorristas de Badalona, Òscar Camps y Gerard Canals, interpretados por Fernández y Rovira respectivamente, que decidieron desplazarse a Lesbos (Grecia), en otoño de 2015, tras quedarse impactados con la fotografía de un niño sin vida a orillas del mar que recorrió el mundo. Ahogado en las aguas del Mediterráneo, la imagen despertó conciencias. Desde entonces, mucha gente anónima ha salvado vidas colaborando con la ONG Open Arms, cuya labor, no exenta de polémicas, suele estar muy presente últimamente en la prensa internacional. Miles de personas se juegan el cuello cada día cruzando el gran azul en condiciones precarias, con embarcaciones poco fiables, huyendo de la guerra y de situaciones que vulneran los derechos humanos. Las labores de rescate son vitales en la lucha por la supervivencia en un medio terriblemente hostil. «Mediterráneo está concebida como una película dinámica, sensible, esperanzadora, pero al mismo tiempo sin perder la esencia que supone contar una historia real, en unas playas donde esta realidad incomprensible está teniendo lugar todos los días», señala el director de esta muestra de cine social sobrecogedor rodado en la misma Grecia. «Lo que empezó con un viaje de dos días para ayudar en labores de rescate a los refugiados, se convirtió en una misión que se alargó durante meses. Los refugiados llegaban a la isla y no había nadie que les ayudase. Estaban solos y si los dos socorristas no se quedaban, no había nadie que les sacase del mar».

«Desde el momento que me enfrento a contar esta historia», continúa Barrena, «creo que debe ser desde un punto de vista realista; una narración inmersiva que meta al espectador de lleno en lo que está viviendo, una aproximación veraz, transparente al drama y a la épica de lo que vemos para sentirlo a flor de piel. 'Mediterráneo' es una película con un mensaje universal, hecha con la voluntad de llegar a cuanta más gente mejor. Todos los que trabajamos en esta película tenemos la convicción de estar haciendo algo útil y necesario. El cine es también una herramienta para dejar testimonio, siempre lo ha sido, y si contamos una historia, que sea una gran historia que pueda ayudar a cambiar algo».