Jack Nicholson da vida en 'El resplandor' a un escritor bloqueado que acepta trabajar como vigilante de un hotel aislado por la nieve.

40 años atrapados en el hotel Overlook

Stanley Kubrick estrenó en 1980 su única incursión en el género de terror, un clásico del que abomina el escritor de la novela en que se basa, Stephen King, y cuyo rodaje fue una pesadilla por la meticulosidad del director

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

A comienzos de los 80, un chiste circulaba por Hollywood. Spielberg moría e iba al cielo, pero en las puertas no le dejaban entrar: a Dios no le gustaban los directores de cine. Entonces, una figura vestida con sucios pantalones de pana y ajadas zapatillas de deporte pasaba en bicicleta. «¿Pero, no es ese Stanley Kubrick?», preguntaba Spielberg. Y San Pedro echaba una mirada despreocupada al ciclista y contestaba. «No, es Dios. Pero se cree Stanley Kubrick». Fallecido el 7 de marzo de 1999 a los 70 años de edad, Stanley Kubrick permanece como el paradigma de cineasta insobornable y genial, autor de trece películas que forman parte de la historia del cine. 'El resplandor', estrenada en Estados Unidos el 23 de mayo de 1980 (a España llegó el 19 de diciembre), fue su única incursión en el género de terror, una adaptación de una novela de Stephen King que no dejó satisfecho ni al director ni al escritor. Telepatía, premoniciones, posesiones diabólicas y confluencia de tiempos imaginarios con el real son algunos de los temas que desarrolla un filme ambientado en la más suntuosa residencia de fantasmas vista en el cine: un gigantesco hotel cerrado en las montañas de Colorado.

Un ejecutivo de la Warner, el estudio con el que trabajaba el cineasta, tuvo la buena idea de enviarle el libro nada más publicarse. «Me vi absorto en su lectura y me pareció que su trama, ideas y estructura eran mucho más imaginativas de lo habitual en el género de terror; pensé que podía salir una magnífica película de ella»,contaba Kubrick a Vicente Molina Foix ('Kubrick en casa', ed. Anagrama). Al autor de '2001' le atraía que la sensación de misterio «es la única emoción que se experimenta más poderosamente en el arte que en la vida». 'El resplandor' le daba la oportunidad de desconcertar al espectador, que no sabe qué va a pasar con ese escritor bloqueado (Jack Nicholson), que ha aceptado el puesto de vigilante de un gran hotel de montaña durante los meses de invierno, en los que queda aislado por la nieve. «Creo que hay una gran satisfacción cuando llega el desenlace en no haber sido capaces de anticipar el desarrollo central de la historia, pero sin tampoco sentir que a uno le han tomado el pelo».

Kubrick detestaba que le fotografiaran y las pocas imágenes que hay de él en un rodaje pertenecen al 'Cómo se hizo' que su hija Vivian rodó en el set de 'El resplandor'. «Muestran a un hombre que de ninguna manera quiere estar ahí», apunta su amigo el escritor Michael Herr, que colaboró en el guion de 'La chaqueta metálica'. El director llevaba cinco años sin rodar, desde 'Barry Lyndon', y como era habitual en él se tomó las cosas con calma. Jack Nicholson y Shelley Duvall sabían que iban a hacer la película desde 1977; su hijo en la ficción, Danny Lloyd, fue elegido entre 5.000 chavales que jamás habían trabajado en el cine. Solo en preparar los decorados del hotel Overlook tardó un año tras enviar al director artístico Ray Walker a recorrer hoteles de toda América durante meses. El baño rojo y blanco, por ejemplo, es un diseño de Frank Lloyd Wright de un hotel de Phoenix. El laberinto de setos se construyó en los estudios de la Metro Goldwyn Mayer en Borehamwood (Reino Unido) para ser desmontado y reconstruido en las afueras de Londres en las escenas invernales.

Las niñas gemelas del hotel (Louise y Lisa Burns) que se aparecen al pequeño Danny (Danny Lloyd) y Shelley Duvall, que vivió una auténtica pesadilla en el rodaje.

'El resplandor' ha pasado a la historia por ser la primera gran producción de un estudio, junto con 'Rocky', que empleó la steadicam, una cámara con estabilizador que permitía seguir al pequeño Danny en su triciclo por los pasillos del hotel y que operaba su inventor, Garret Brown. El rodaje duró diez semanas más de lo previsto debido a la meticulosidad de Kubrick, que nunca se conformaba con la primera o segunda toma: la escena en la que Scatman Crothers enseña la cocina a Shelley Duvall se repitió 85 veces. Jack Nicholson sufría dolores de espalda y tampoco puso las cosas fáciles. En una entrevista de la época confesaba que llevaba fumando marihuana todos los días desde hacía 15 años. Cuando llegó al rodaje, su amigo Roman Polanski acababa de ser acusado de violar a una menor de 13 años en casa del actor en Mullholland Drive. Por si fuera poco, su debut como actor, 'Camino del sur', había sido un fracaso, se acababa de separar de Anjelica Huston y había descubierto que la mujer que le había criado era en realidad su abuela y la que creía su hermana mayor, su madre.

De los 11 millones de dólares inicialmente previstos se pasó a 20. «La palabra razonable no estaba en el léxico de Kubrick», certifica Garret Brown. Los estudios Elstree temblaban con los retrasos porque Spielberg los había reservado con dos años de antelación para rodar 'En busca del arca perdida'. 'El resplandor' se montó en Childwick Bury, la mansión de más de cien habitaciones en las afueras de Londres con pabellones y casitas pintorescas en la que Kubrick vivió desde 1978 tras comprársela a un magnate de la hípica y en cuyo jardín está enterrado. El director volvió a prescindir de una banda sonora compuesta expresamente y utilizó piezas de Ligeti, Bartok y Penderecki. El filme triunfó en taquilla y recibió críticas ambivalentes: a unos les arrebató su horror épico y a otros les molestó el histrionismo de Nicholson. Después de una primera versión de 146 minutos, Kubrick cortó un par de escenas con la cinta ya proyectándose en los cines para dejarla en dos horas exactas.

Stephen King siempre ha detestado el filme: «Kubrick no era capaz de entender el mal completamente inhumano del Overlook y convirtió la película en una tragedia doméstica con matices ligeramente sobrenaturales. El verdadero problema es que se puso a hacer una película de terror sin entender el género», lamentó. El trato por el que Kubrick renunciaba a los derechos sobre la novela en 1996 para una miniserie dirigida por Mick Garris impide al escritor hacer ninguna comparación pública entre las dos.

En España sufrimos una torpe versión doblada con Joaquín Hinojosa poniendo voz a Jack Nicholson y Verónica Forqué a Shelley Duvall. Carlos Saura, director del doblaje, no tuvo la culpa, sino el propio Kubrick, que prefería actores de teatro y no de doblaje para las versiones en el extranjero de sus filmes. Él eligió personalmente las voces españolas. El año pasado, Mike Flanagan estrenaba 'Doctor Sueño',una suerte de secuela de 'El resplandor', en la que descubríamos qué había sido de Danny Torrance, aquel niño con un poder especial, 'el resplandor', que pedaleaba por los pasillos enmoquetados hasta que se le aparecían las dos hermanas gemelas asesinadas, pesadilla recurrente para tantas generaciones de espectadores. J.J. Abrams también prepara una serie, 'Overlook', para HBO Max basada en la novela de Stephen King que explorará historias no contadas del mítico hotel.