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Ian Holm encarnó a un Bilbo Bolsón anciano en la trilogía de 'El Señor de los Anillos' y 'El Hobbit'.
Adiós a Ian Holm, Ash en 'Alien' y Bilbo Bolsón en 'El Señor de los Anillos'

Adiós a Ian Holm, Ash en 'Alien' y Bilbo Bolsón en 'El Señor de los Anillos'

Gloria del cine y el teatro británicos, el actor fallece a los 88 años y deja una filmografía que supera el centenar de títulos

Viernes, 19 de junio 2020

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Encarnó a un androide, a un hobbit, a Napoleón y al rey Lear. A Jack el Destripador, a Goebbels y la criatura de Frankenstein. Y siempre estuvo soberbio. Ian Holm, gloria del teatro y el cine británicos, falleció este viernes en Londres a los 88 años, rodeado de su familia y sus seres queridos, según confirmó su agente al diario 'The Guardian'. Padecía párkinson y se había retirado hace seis años. Para los más jóvenes es el Bilbo Bolsón anciano de la trilogía de 'El Señor de los Anillos' y 'El Hobbit'; para los mayores, el inolvidable Ash de 'Alien, el octavo pasajero', cuya cabeza cercenada seguía hablando entre borbotones de fluido blanco a los tripulantes de la nave 'Nostromo' (desde entonces el actor odió la leche). En su prolífica filmografía, que arranca a finales de los 60 y supera el centenar de títulos, figuran trabajos a las órdenes de Martin Scorsese, David Cronenberg, Steven Soderbergh, Franco Zeffirelli, Terry Gilliam, Sidney Lumet, Danny Boyle, Luc Besson y Woody Allen.

Hijo de una enfermera y un psiquiatra, Ian Holm nació en Goodmayes, Reino Unido, en 1931. A los siete años vio una representación de 'Los miserables' y supo que quería ser actor. En 1950 ya se había graduado en la Royal Shakespeare Company. Su presencia y magnetismo en el escenario, su estilo aparentemente sin esfuerzo, le abrió las puertas al repertorio de Shakespeare. Una cicatriz en un dedo le recordó durante toda su vida el corte con la espada que le propinó Laurence Olivier en una representación de 'Coriolano' en 1959. Trabajó con mitos de la escena como Peter Brook y Harold Pinter. Sin embargo, en 1976 abandonó el teatro debido a un ataque de miedo escénico que él mismo definió como una suerte de «colapso». Su regreso triunfal con 'El rey Lear' debería esperar hasta los años 90. Su papel de entrenador en 'Carros de fuego' le brindó su única nominación al Oscar como actor de reparto en 1982.

Ian Holm como el oficial científico de 'Alien, el octavo pasajero', un androide que acababa descabezado. En 'El quinto elemento' y el año pasado en el estreno londinense de 'Tolkien'.
Imagen principal - Ian Holm como el oficial científico de 'Alien, el octavo pasajero', un androide que acababa descabezado. En 'El quinto elemento' y el año pasado en el estreno londinense de 'Tolkien'.
Imagen secundaria 1 - Ian Holm como el oficial científico de 'Alien, el octavo pasajero', un androide que acababa descabezado. En 'El quinto elemento' y el año pasado en el estreno londinense de 'Tolkien'.
Imagen secundaria 2 - Ian Holm como el oficial científico de 'Alien, el octavo pasajero', un androide que acababa descabezado. En 'El quinto elemento' y el año pasado en el estreno londinense de 'Tolkien'.

Entre sus películas se cuentan títulos tan populares como 'Los héroes del tiempo', 'Greystoke', 'Brazil', 'Otra mujer', 'Kafka, la verdad oculta', 'El dulce porvenir', 'El quinto elemento' y 'El aviador'. Su maravillosa voz también aparece en películas de dibujos animados como 'Ratatouille'. Fue tres veces Napoléon Bonaparte -en 'Napoleón y el amor', 'Los héroes del tiempo' y 'Mi Napoleón'- y Stanley Kubrick le quería para protagonizar su frustrado biopic del general francés. «Yo siempre he sido minimalista», contaba sobre su método actoral. «Bogart dijo una vez: si piensas los pensamientos correctos, la cámara los atrapará. Lo más importante del rostro son los ojos. Y si puedes hacer que los ojos hablen tienes medio trabajo hecho».

En 2004 publicó su autobiografía, 'Acting My Life', donde recordaba su agitada vida sentimental: se casó cuatro veces, tuvo cinco hijos y una incontable cantidad de romances, dentro y fuera de sus matrimonios. La reina Isabel II le nombró comendador de la Orden del Imperio Británico en 1990. Desde 1998 podía anteponer a su nombre el Sir reservado a unos pocos elegidos.

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