La única salida

Alba Carballal
ALBA CARBALLAL

Este jueves, tras seis años en antena, 'Late Motiv' ha echado la persiana. El espacio nocturno de Movistar —capitaneado por Andreu Buenafuente, frecuentado por artistas y otras personalidades de primer nivel, trufado por las intervenciones de algunos de los mejores cómicos del país y animado por la mejor banda de música en directo de la televisión nacional— deja huérfanos a los cientos de miles de espectadores que, en directo o en diferido, entero o a trozos, por la tele o en la pantalla del móvil, sintonizábamos con una determinada manera de estar en el mundo, conscientes de que a veces 'reír es la única salida'. Y, en ocasiones, también una trinchera desde la que tratar de resistir los envites de la realidad.

Ser juez y parte casi nunca es buena idea, pero en este caso —y dado que ésta no es la única despedida que jalonará el final de 2021— me permitiré hacer una excepción. Formé parte del equipo de guion de 'Late Motiv' durante uno de los periplos laborales más ilusionantes y divertidos que recuerdo, y ni uno solo de aquellos días fue un día perdido. Hacer las cosas desde el entusiasmo no es garantía de nada, pero cuando las ganas de hacer bien las cosas y la fe en un proyecto confluyen con el talento, el resultado habla por sí solo. El equipo de Buenafuente ha sido, incluso en los momentos más feos de los últimos años, un cóctel molotov de ingenio y pasión al servicio de una de los objetivos más nobles que el ser humano puede perseguir: la tontería. 'Late Motiv' ha funcionado —qué raro se me hace conjugarlo en pasado— como un fabuloso engranaje de carcajadas feroces y reflexiones oportunas. Me siento afortunada de haber contribuido en la construcción de algo tan bello.