Las venas abiertas

Un viejo póster del PP

20/11/2018

Una campaña electoral, por algún absurdo motivo que no recuerdo, entré en la redacción con un cartel electoral del Partido Comunista del Pueblo Canario y lo puse sobre mi mesa a modo de decoración hasta que pasaron las elecciones. Alguien, al respecto, me dijo que no fuera mamón, que el partido reutilizaba esos carteles en campañas posteriores.

Algo parecido sentí tras la fastuosa presentación de la alianza entre Unidos por Gran Canaria y Coalición Canaria. Sobre el escenario, como recurso desesperado de CC, José Miguel Bravo de Laguna y Nardy Barrios. Es como si a modo de reciclaje, los nacionalistas hubieran recuperado un póster del Partido Popular de la década de los noventa, cuando ambos compartían militancia en la formación de la gaviota, y le hubieran cambiado las siglas a ver si recuperaban espacio en una isla que hace tiempo que se cansó de sus desequilibrios.

Esta antigua receta popular es hoy el jarabe utilizado por los nacionalistas para competir en las urnas, dejando sin trozo de pastel – por el momento– a aquellos que ofrecieron a Clavijo lealtad en el reparto de los fondos del Fdcan e incluso le hicieron pregonero de las fiestas de su pueblo.

«Alguno se dejará engañar por la imagen de Ana Oramas bajo un corazón que pone Gran Canaria»

No dudo de que esta medida de Coalición, con el fin de recuperar votantes en una isla que hace años que decidió que la fórmula CC daba como resultado ATI, le sirva para arañar votantes, precisamente, a los conservadores, línea política en la que Coalición nada con soltura.

Aunque sea difícil, muy difícil, dejarse engañar por el trampantojo que supone ver a Ana Oramas como maestra de ceremonias, sentada bajo un corazón que pone Gran Canaria en su interior. Cuesta, pero seguro que más de uno cae en la trampa a la primera.