Las venas abiertas

Los opios de pueblo

05/03/2019

Miguel Ángel Ramírez y su gestión de la Unión Deportiva han conseguido que el representativo ya ni sea motivo de conversación en el cortado de media mañana. El desafecto ya pesa más que el desinterés, por lo que podemos descartar a Las Palmas como canalizadora de frustraciones y abstracción de las exigencias de la rutina.

Tampoco creo que el discurso que impera en la política autonómica funcione como señal de humo. Coalición Canaria se atrinchera en su déficit democrático y carga contra el Estado utilizando todas esas siglas, empezando por el REF o ahora el REB, para entre otras cosas intentar disimular que el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, está citado para declarar como investigado en el caso Grúas. La gente se aburre y pasa olímpicamente de ese lenguaje que los periódicos insistimos en colocar a todo trapo en la primera página.

«Entre la UD, la política regional y el carnaval, solo lo último cumple su función»

Como en el caso de la Unión Deportiva, la frontera entre desafecto y desinterés se difumina, algo que beneficia, evidentemente, a los que tienen que ir a declarar como investigados a un juzgado. Porque las entretelas de la política regional se la traen al pairo a los habitantes del archipiélago algo que, obviamente, no es positivo.

Y el último gran opio de nuestros días es el carnaval, que fiel a su cita anual parece que sí está cumpliendo con su función. Aunque sea en forma de meme de Manny Manuel, la fiesta sí que ha llegado al bar.

Un auténtico pulmón lúdico de Las Palmas de Gran Canaria, que trata de hacer equilibrios entre su espíritu popular y la mercadotecnia institucional. Que con sus celebraciones de día va recuperando su pulso entre los ciudadanos, aunque adolescentes descamisados todavía dejen un mal poso en su atmósfera.