Por si le interesa

Van en dirección contraria y no se enteran

29/05/2019

Gaumet Florido

Me tocó escuchar la misa por casualidad. No estaba en mis planes. Pero llegué, me la encontré empezada y me quedé un rato. No tardé en salirme. Me topé con ese perfil de cura intransigente y conservador que tanto daño hace a la iglesia y a los que profesamos la fe católica. Más de una vez he apuntado que soy creyente, pero a mí manera. No sigo ni comparto mucho de lo que dice y hace el establishment de la institución religiosa. Por eso no puedo evitar que me saque de quicio que se digan cosas como las que aquel buen señor soltó en su sermón del domingo. Por cierto, ante un templo medio vacío pese a la devoción popular que se le tiene a una de sus imágenes.

Si Jesús volviera a la Tierra, es un suponer, los que hoy manejan la iglesia lo volverían a entregar a los romanos

Se arrancó, casualidades del destino, metiéndose con los periodistas. Más en concreto, con las manipulaciones y tergiversaciones en las que sobre la iglesia incurren todas las televisiones nacionales. «Menos Trece», apostilló, la cadena de la que es accionista mayoritaria la Conferencia Episcopal Española. Bueno, es su opinión. Lo que no podía ni puedo compartir es que achacara a sus supuestas malas influencias que la gente se haya alejado de las iglesias. Otra vez la manida y añeja excusa de culpar al mensajero.

Pero el sacerdote, que trató de ceñirse bastante a la lectura del día para soltar sus reflexiones, puso el acento luego en unas palabras atribuidas a San Pablo en las que hablaba del matrimonio ilegítimo. Se agarró a ellas para exponer hasta qué punto abundan hoy en día los matrimonios ilegítimos, que es como él llamó a las uniones no santificadas por la iglesia. Y, de paso, recordó, y justificó, por qué no pueden comulgar los miembros de esas parejas, ni ejercer de padrinos en los bautizos.

Me acordé entonces de su acusación, apenas unos minutos antes, a las televisiones. O sea, la misma persona, y la misma iglesia, que con esas anacrónicas normas estaba apartando de la comunidad católica a más de la mitad de la sociedad, y puede que a más de la mitad de los que le escuchábamos aquel día, culpa a los periodistas de alejar a la gente de los templos. Es obvio que van en dirección contraria y siguen sin enterarse. Llevan siglos navegando contra la corriente.

Ilegítimos dijo. ¿Y no es más ilegítimo, por usar ese mismo término, que la iglesia siga marginando a la mujer, que es su público más fiel y leal, respecto a las funciones que le otorga al hombre? ¿No es más ilegítima, aunque cabe una expresión más contundente, la protección que la institución dispensó durante décadas a sus curas pederastas? ¿No es más ilegítimo que le niegue derechos a los gays y lesbianas? ¿O la corrupción en el Vaticano? Si Jesús volviera a la Tierra, es un suponer, los que hoy manejan la iglesia lo volverían a entregar a los romanos. Estoy convencido. Jesús les soltaría cuatro verdades.