Editorial

Un debate para saber dónde están los partidos

17/03/2018

El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, subirá a la tribuna del Parlamento el próximo martes para dar inicio con su intervención al debate del estado de la nacionalidad, una sesión que tradicionalmente sirve más como termómetro de la fortaleza o la debilidad del Ejecutivo y de los partidos que están sentados en la Cámara, que como radiografía certera de la situación de las islas. De acuerdo con esa tradición, lo primero que debe explicar Clavijo es si su gabinete en minoría se sustentará en lo que resta de legislatura en apoyos del Partido Popular a modo de ensayo de un futuro pacto tras las elecciones de 2019, o si volverá a engañar al Partido Socialista de Ángel Víctor Torres para que crea en la viabilidad de una alianza CC-PSC. Todo ello, por supuesto, con la colaboración de la Agrupación Socialista Gomera de Casimiro Curbelo, que rentabiliza al máximo unos votos que se traducen en un exceso de representatividad parlamentaria (5.090 votos y tres escaños, frente a 54.375 votos a Ciudadanos y ni un solo diputado).

Esta misma semana, el presidente del PP canario, Asier Antona, ha echado en cara a Coalición los fallos en la gestión pública, al no aprovechar la recuperación económica y redistribuir la riqueza que se está generando de nuevo. Basta con repasar los indicadores de pobreza; los miles de expedientes atrasados en el área de dependencia, o la lentitud con que bajan las listas de espera sanitaria -sobre todo en comparación con el incremento presupuestario en ese área-, para concluir que falta eficacia en la gestión y sobra victimismo cada vez que se pregunta al Gobierno por esas carencias. Añadamos a esto la imagen de inseguridad jurídica que deriva de sentencias como la conocida el pasado viernes en relación con el aire propanado, con el Tribunal Superior de Justicia desarmando el decreto autonómico por contravenir de manera flagrante la libre competencia. Esa inseguridad se extiende a la propia figura del presidente, cuyo pasado en la Alcaldía de La Laguna se ve ensombrecido por dos investigaciones judiciales en marcha, con una de ellas latente en el propio TSJC a la espera de que la jueza de instrucción de La Laguna concluya sus pesquisas.

Es preciso, por tanto, un debate que hable de la Canarias real. Que no se quede en el récord de turistas y la generación de un empleo manifiestamente inestable. Y, sobre todo, en el que los partidos digan con claridad dónde están, con quién están y con quién aspiran a estar en 2019.