Lunes en África

Tres incertidumbres

06/04/2020

La duda es necesaria. ¿ Qué va a ocurrir después? Se preguntan vacías las plazas. Las incertidumbres deja huellas ineludibles. La primera, en la memoria. El regreso viene cargado de ausencias, sembrado de obituarios. El caudal de víctimas vacía una generación rebelde, refractaria a una jubilación devaluada, después de medio siglo criando economías florecientes. La evocación de los ausentes no puede resumirse en la esfera emocional, no se trata de un asunto particular. La tentación de aquellos economistas hijos de Narayama que abogan por la pronta desaparición de los ancianos es ahora una realidad trágica. Las víctimas no computan como ahorro. No se trata sólo de cuántos hemos perdido, sino de cuánto.

La segunda, en la economía. En el vigente monocultivo canario, todos los esfuerzos se volcarán en reponer las existencias al momento anterior, como si nada hubiese pasado. Las inversiones como ingenua acumulación de beneficios monetarios. Plazo corto, mirada corta, la costumbre. El petróleo tropieza con la evidencia del cambio climático, y la ciencia se instala ahora en los (lejanos) centros de decisión. La desventaja será ahora más evidente que antes, cuando ya se llegaba tarde a un futuro que no contaba con este desastre. El archipiélago puede quedarse aún más lejos del mundo. La gestión pública ya no podrá ser un subsidio en el mercado libre, vendrán otros controles y mejor será que favorezcan el ejercicio democrático. Lo contrario sería un contagio peor.

Y la tercera, en la salud. Lo próximo y lo externo tendrán que organizarse de otro modo. No hay vacuna que garantice que todo lo importado es bueno. La alimentación en Canarias debe corregir su dependencia. Recuperar el campo ahora es algo más que alimentar la identidad.