Tres apuntes para cerrar la semana

Echenique dejó entrever ayer que también tiene preparado el anuncio de retirada

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Trifulca política con el caso de las niñas. Lo que faltaba. El asesinato machista cometido por Tomás Gimeno se convirtió ayer en la excusa para que partidos de derecha e izquierda se tirasen los trastos a la cabeza. Les dio igual el dolor de la madre de las niñas, el hecho de que todavía se seguía buscando a la menor y la conmoción de una sociedad en estado de shock cometido por un padre que no merece tal nombre. Una cosa es discrepar y defender las ideas propias y otra muy diferente utilizar un hecho como este para subir la tensión del ya de por sí caldeado debate político. Si la víspera había quién se hacía la pregunta de quién era capaz de acabar con la vida de unas niñas que son sus hijas, ayer lo que tocaba era preguntarse cómo es posible que los partidos empleen esa barbarie y el consiguiente dolor para lanzar más barro a la cara del contrario. Y no son días para que haya contrarios. Ni es una tema para ello.

Cambios (o no) en Podemos. El partido que nació como un movimiento renovador y que tuvo en Pablo Iglesias uno de sus referentes afronta este fin de semana un cambio en el equipo directivo. O más bien una transición. Desde que al anunciar su retirada, el propio Iglesias se decantó por Yolanda Díaz como futura -eso dijo- presidenta del Gobierno de España, sentó las bases de una transición que suena a tutelada. De hecho, hace falta valentía para coger las riendas de una organización que sufre una importante sangría de votos, sumida en divisiones y que ha visto en Madrid cómo los que en su día fueron apartados han sido capaces de un 'sorpasso' en toda regla. Pablo Echenique dejó entrever ayer que también tiene preparado el anuncio de retirada. Y todo ello tratándose de un partido que sigue sentado en el Consejo de Ministros, de manera que no será fácil recuperar la ilusión de los seguidores desencantados y, en paralelo, no incomodar a un PSOE que también aspira a laminar a Podemos para que los votos que perdió en su día en favor de esa opción vuelvan al redil socialista.

Rueda el balón en tiempos de pandemia. La Eurocopa de fútbol tiene como principal desafío la covid-19. Lo ocurrido con España y Suecia confirma que ha habido prisas en la organización, improvisación y descontrol. No se lo merecen los deportistas y no se le merecen los aficionados, que desean volver a los estadios, pero ni unos ni otros tienen que arriesgar la salud para reconciliarse con el fútbol como deporte de masas.