Jaula y arco iris

Sobre el CIS y otros augurios

03/11/2019

Las encuestas que publica el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) siempre levantan polémicas y acusaciones de estar maquilladas a favor del Gobierno de turno. Ha ocurrido siempre. Así sucedió en las elecciones del pasado 28 de abril: la mayoría de los partidos acusó al director del organismo, José Félix Tezanos, de haberlas manipulado en beneficio del PSOE. Lo cierto es que fue el sondeo que, con diferencia, más se acercó al resultado final que arrojaron las urnas. Lo que, por supuesto, no reconocieron los críticos, partidarios y mediáticos, que llegaron a pedir la cabeza de Tezanos. También, como no, recibió una fuerte contestación la dada a conocer el pasado martes 29 de octubre para las elecciones del 10N.

La del CIS es, con notable diferencia, la encuesta con una muestra mayor. La mayoría de las que se publican, realizadas por las distintas empresas demoscópicas, se basan en 2.000 encuestas en todo el Estado. El macrobarómetro del CIS último, con 17.650 entrevistas realizadas.

La reciente entrega pronostica 133-150 escaños al PSOE, por delante de PP (74-81), Unidas Podemos (37-45), Ciudadanos (27-35), Vox (14-21), ERC (16-18) PNV (6-7) JxCAt (4-6) y Bildu (5), entre otras formaciones que accederán al Congreso de los Diputados. Es de las pocas encuestas que prevé un escenario de gobernabilidad, al poder elegir el PSOE socio parlamentario, ya sea UP o Ciudadanos en algunas de las franjas de reparto de escaños. En otros sondeos da la impresión de que se abre la puerta a la gran coalición PSOE-PP. O a un nuevo bloqueo.

Horquilla

Aunque, en mi opinión, es más probable que el PSOE obtenga un resultado en la parte baja de la horquilla, es decir, en torno a los 130 escaños; eso reconocen, en privado, algunos dirigentes socialistas. Y la formación de Gobierno volvería, en ese caso, a resultar bien compleja. Sería esperpéntico regresar nuevamente a las urnas en el primer trimestre del año. Aunque visto el comportamiento irresponsable de la práctica totalidad de partidos y dirigentes estatales en el período reciente, no habría que descartarlo.

Las controversias con otros sondeos no solo están en el buen resultado del PSOE, primero en todas las encuestas aunque la inmensa mayoría lo coloca entre 120-125 actas. Se encuentran también en el techo del PP, que otros elevan hasta casi los cien escaños. O en los pobres resultados de la extrema derecha, cuando en otras encuestas, dicen que por el efecto exhumación del dictador o por lo ocurrido tras la sentencia del procés, elevan hasta los cincuenta diputados.

Asimismo, el CIS da menos hundimiento a Ciudadanos que el que le pronostican otros estudios sociológicos; algunos, especialmente los más recientes, lo sitúan ya por debajo de los veinte escaños. Con una hemorragia permanente por la huida de antiguos votantes hacia el PP o hacia la extrema derecha. Los volantazos continuos de Rivera lo acercan al abismo. Cuando hace apenas dos años parecía estar tocando el cielo.

«Podría estarse jugando, por muy pocos votos, la obtención de un diputado en la circunscripción de las islas orientales, entre NC-CC y Vox»

En lo que van coincidiendo todos los análisis es en las malas perspectivas del Más País de Iñigo Errejón. Al respecto, escribía en este mismo periódico hace un mes lo siguiente: «No descarten que esta propuesta, con inicial apoyo mediático, pueda terminar como la del Partido Reformista Democrático en la segunda mitad de los años ochenta, la denominada Operación Roca que, tras mucho fuego de artificio y un elevado gasto en campaña, obtuvo un fracaso rotundo en las urnas. Apunten: tres actas en Madrid y una en la Comunidad de Valencia. Nos vemos en noviembre».

El CIS le otorga dos escaños en Madrid y uno-dos en Valencia. Lo que, si se confirma, muestra el riesgo de algunos experimentos políticos de laboratorio; y, asimismo, el notable olfato político de los que quisieron bendecirlo, sin éxito, en Canarias. Hasta los de Compromís ya empiezan a estar arrepentidos de la decisión tomada de aliarse con MP en lugar de con UP, como defendió en su momento Mónica Oltra.

En el macrobarómetro del CIS aparece un 20,3% de la muestra que aún no tiene decidido su voto, casi un 12% que afirma que no votará y otro 12,4% en la respuesta no sabe/no contesta. La mini campaña electoral puede en esta ocasión resultar decisiva, así como los mayores o menores niveles de participación que finalmente se produzcan. Muchos estudios auguran que esta será menor que en la cita con las urnas del pasado mes de abril. Por cansancio y, sobre todo, por enfado de muchos ciudadanos y ciudadanas ante el poco ejemplar comportamiento de los partidos y su incapacidad para establecer acuerdos.

Canarias

Con relación a la Comunidad Canaria, el CIS pronostica el siguiente reparto de escaños por partidos: PSOE (6), PP (3), Ciudadanos (2), Unidas Podemos (2), CC-NC (1-2) y Vox (0-1). Y, por circunscripciones, en la de Santa Cruz de Tenerife serían tres actas para los socialistas, a distancia del resto de partidos, PP, UP, CC-NC y Ciudadanos, que lograrían uno cada uno. Y en Las Palmas, tres para el PSOE, dos para los populares, uno para la plancha que encabeza Victoria Rosell, otro para Ciudadanos y el octavo se lo estarían disputando NC-CC y Vox.

Adelanto que el CIS suele pinchar en Canarias, sobre todo en su valoración de las formaciones locales, a las que siempre minusvalora. Ocurrió en su barómetro sobre las elecciones del 28 de abril. En aquella ocasión señaló que CC obtendría 0-1 escaños; el resultado fue, como saben dos actas para la formación nacionalista en las islas occidentales. En las autonómicas le pasa exactamente igual, dando más peso a los partidos estatalistas que el que luego les otorga la ciudadanía; y ofreciendo perspectivas de representación sobre los nacionalistas que estos superaron claramente en las urnas.

En cualquier caso, si fuera cierta la predicción del CIS para el Archipiélago recogida en el reciente barómetro, se estaría por muy pocos votos jugando la obtención de un diputado en la circunscripción de las islas orientales entre NC-CC y Vox. Sería paradójico que, por acción u omisión de sectores progresistas y nacionalistas, se facilitara a la extrema derecha obtener un diputado por Las Palmas. Pero, como decía Joan Manuel Serrat, «cada uno es como es; cada quien es cada cual».