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Aviones en el aeropuerto de Gran Canaria. Arcadio Suárez
Canarias y las tasas verdes

Canarias y las tasas verdes

Europa ha eximido a las islas de la obligación de usar combustibles ecológicos en sus aviones pero más que una ventaja va a se un perjuicio. En los vuelos europeos se contaminará más y se pagará más por los derechos de emisión, verdadero problema del archipiélago. Solo los vuelos interinsulares y con la península se verán beneficiados

Silvia Fernández

Las Palmas de Gran Canaria

Viernes, 15 de septiembre 2023, 00:37

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El Parlamento Europeo aprobó el miércoles una nueva normativa que obliga a partir del 2025 a los aviones a utilizar un combustible que contenga al menos un 2% de carburante sostenible, del denominado SAF. Cada cinco años se prevé un aumento del porcentaje de SAF hasta llegar al 2050 al 70%.

Las enmiendas presentadas por distintos grupos han logrado que Canarias quede al margen de esta norma hasta el año 2030. Sin embargo, algo que 'a priori' puede parecer una ventaja puede convertirse en el medio plazo en un inconveniente para el archipiélago al frenar el desarrollo de una actividad de futuro en las islas y además aumentará lo que se abona por los derechos de emisiones (ETS).

Me explico. Quedar al margen de la obligación de los combustibles 'verdes' puede suponer un ahorro inicial para las aerolíneas que operan en el archipiélago si tenemos en cuenta que el SAF es hoy un combustible caro -puede costar hasta cinco veces más que el queroseno- y además su oferta actual apenas supone el 0,1% de todo el combustible que hay en la aviación. Sin embargo, a la larga será perjudicial. Ejemplo, un avión que venga de Alemania a Canarias llevará SAF; a la vuelta estará eximido pero por contra, tendrá que abonar más por los derechos de emisión que empezarán a aplicarse en enero de 2024. Al no llevar combustible limpio generará más emisiones a la atmósfera de Co2 y por tanto, pagará más por contaminar más.

Esa exención temporal para las islas llevará además a Canarias a perder la posibilidad de desarrollar en su territorio una industria potente de producción de combustibles SAF, que generaría actividad y empleo, diversificaría la economía y abastecería a miles de aviones en un año. En contra de lo que dice Manuel Domíguez, el consejero de Economía, si no hay obligación de suministrar SAF para qué se va a producir en las islas.

Y si nos obligan a partir de 2030 esa industria estará más que desarrollada y Canarias será un mero almacén, como lo es ya de otro tipo de combustibles.

Las aerolíneas españolas ya se están posicionando y solicitando al Gobierno incentivos que favorezcan la producción de combustible SAF en España, tal y como han hecho otros países como Francia y Estados Unidos. La aerolínea Vueling instó hace unos días a la Generalitat a impulsar planas de producción de SAF, al considerar que se trata de una oportunidad de negocio a la que Canarias, como es habitual llegará tarde.

Solo los vuelos interinsulares y entre Canarias y la península se verán beneficiados, ya que están también exentos de los derechos de emisiones. Ahora, los vuelos con Europa -desde donde llegan nuestros turistas- lo sufrirán.

Mejor sería librar a Canarias de las otras dos tasas medioambientales de Europa: uno los derechos de emisión, que grava más a quien más contamina y otra, la llamada 'tasa verde', que es un tributo directo al combustible. Esta última supone una auténtica amenaza para el turismo y el puerto de Las Palmas, ante el riesgo de huida de navieras a los puertos africanos donde no tienen que abonar esta tasa. Desde La Luz se ha puesto en marcha una ofensiva para quedar al margen de este reglamento comunitario pero conseguirlo es bastante complicado. El sector turístico no lo logró.

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