Un ridículo muy caro

José Luis Reina
JOSÉ LUIS REINA

El canal de venta online de productos agroalimentarios de Canarias lanzado por la consejera Alicia Vanoostende, de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias, es un juguete muy caro que se rompe al mes de comprarlo.

El denominado Canarian Market, impulsado por el siempre generoso GMR (Gestión del Medio Rural), ha costado más de un millón de euros, ha ingresado más bien poco, por ser generoso, pero «tiene unas opiniones buenísimas», según Luis Alcalá, el encargado de la parte tecnológica del proyecto.

Más de un millón de euros, insisto, para vender cuatro cosas pero recibir muchas opiniones buenas. Viva la fiesta. Total, para cuatro millonarios que somos, pues habrá que gastar.

El Amazon canario, como así lo quieren llamar los más frikis, dispara los precios de los productos que vende hasta un 300% en relación a su coste en una tienda. Además, el cliente de fuera que quiera comprar quesos, el producto estrella, no lo encontrará en este mercadillo, por mucho que actualice la página.

¿Que a un tipo de Madrid se le antoja una latita de cerveza Tropical? Pues que la pida por esta genialidad de mercado, pague casi dos euros y asuma los gastos de envío. ¿Un paquetito de gofio? Pues más de cuatro euros. Y el café Tirma, casi cinco euros, más del doble que en un supermercado local. Si el pedido viene de más lejos, la broma al pobre cliente le puede salir más cara que una semana en Maspalomas.

El Canarian Market sin quesos y con estos precios es un chiste sin gracia y un ridículo millonario que debería poner roja a más de una.