Primera plana

¿Qué hará Noemí Santana?

16/08/2019

Si se repiten las elecciones generales y la guerra entre PSOE y Podemos pasa del amago a la realidad, antes o después incidirá en el resto de estructuras autonómicas y locales de poder. Por supuesto, la principal responsabilidad en el caso canario recaerá en Noemí Santana que no solo puede que reciba naturales instrucciones desde Madrid ante el acoso y derribo socialista (y que tendría que cumplir) sino que este frente de un modo u otro le tocará también a ella encarar. Es decir, Podemos en las islas no tendrá opción de mantenerse impasible ante la disputa dentro de la izquierda producto de la intención del PSOE de finiquitar o reducir a Podemos a su mínima expresión. Si Santana se ciñe a quedarse en la Consejería e intentar mirar hacia otro lado como si con ella no fuese la cosa, en ese contexto estatal de pugna entre los dos partidos podría suponer una merma política (quizá irreversible) para Santana. Y de nada le valdrá a ella que Ángel Víctor Torres procure granjearse su simpatía con palabras de apoyo y comprensión porque esta batalla se libra a otro nivel mayor que tendrá sus repercusiones en el conjunto del país.

Podemos experimenta la misma presión (que en septiembre irá a más) que sufrió Nueva Canarias cuando el PSOE desarrolló en Telde, Santa Lucía y Teror una táctica para socavar sus cimientos. Una disputa que por ahora permanece latente pero que en cualquier momento (y si no en las próximas elecciones) volverá a asomar. Este hecho supuso un antes y un después que impone de cara al futuro numerosas derivadas. Ya habrá tiempo para ir analizándolas.

«Y de nada le valdrá a ella que Ángel Víctor Torres procure granjearse su simpatía con palabras de apoyo y comprensión porque esta batalla se libra a otro nivel mayor»

En las islas Podemos no va a disponer de muchos más intentos en cuanto que el resultado parlamentario que obtuvo en mayo fue pobre. Por lo que aquello que haga (o no haga) de aquí en los próximos cursos puede relanzar o condenar al ostracismo a Podemos en Canarias. Este es el principal reto que tendrá que afrontar Santana y por el que los suyos le enjuiciarán para premiarla o defenestrarla. Por eso será interesante observar qué rol adoptará Santana en poco más de un mes si se certifica la beligerancia desatada por el PSOE contra Podemos.

El colmo sería si el 10N suman las tres derechas para gobernar. Enseguida esto generará una fricción interna en Ferraz y en Podemos en cuanto que entraremos, ya del todo, en el relato de los responsables. Un tablero político en el que la derecha esté en La Moncloa y la cúpula socialista y de Podemos se encuentren en un debate sucesorio que no será un paseo dominical, generará un marco de inestabilidad que azotará al Ejecutivo canario. Esto sería el peor de los escenarios a mascullar en función de las claves actuales. Pero ya el de septiembre, el de la lucha entre PSOE y Podemos, constituye para Santana un examen muy duro en el que si se cobija en la máquina burocrática, sin lugar a duda, perderá. Ella debe intuir, y con razón, que en breve estará políticamente entre la espada y la pared. A ver cómo lo resuelve...