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Personas vitamina
¿Te lo imaginas?

Personas vitamina

Miguel Ángel Rodríguez Sosa

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 2 de junio 2024, 22:24

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Vivimos en una época marcada por las injusticias y las desigualdades, el egoísmo y el sálvese quien pueda se han extendido hasta límites insospechados, la falta de empatía hace que las relaciones personales sean la mayoría de las veces interesadas y crueles, el consumismo sin conciencia nos hace comprar productos aún a sabiendas de que están elaborados por niños o esclavos, la competitividad hace que estemos más pendientes de los logros y los reconocimientos que de cuidar nuestra vida personal, el 44% de los trabajadores dicen sentirse estresados, la política no da respuesta a los problemas, los conflictos se resuelven mediante guerras sanguinarias que son financiadas por la banca sin ética, utilizamos pesticidas y contaminamos muchísimo dañando la naturaleza y acelerando los efectos del cambio climático; la tecnología, muchas veces mal utilizada, aísla más de lo que une a las personas, la sensación de vacío y el miedo a la soledad o a la muerte también están muy presentes en nuestra sociedad, los suicidios son cada vez más numerosos y en la mayoría de las ocasiones son personas jóvenes las que se van voluntariamente antes de tiempo. Da para una pensadita, ¿verdad?

A esta nueva realidad, el escritor e informático Carl Newport la ha venido a llamar 'el gran agotamiento', ya que vivimos en una sociedad en la que todo el mundo está cansado, quemado y con la sensación de que no tenemos tiempo para todo lo que que queremos hacer. Es por esto que muchos buscamos restablecer nuestras prioridades y cambiar la relación que tenemos con el trabajo. En EE UU, 47 millones de personas desencantadas con su vida dejaron voluntariamente su empleo, un fenómeno conocido como 'la gran renuncia'. Esa insatisfacción ha hecho que en muchos países se hayan planteado cambios importantes como el teletrabajo o la conciliación familiar. Todo hace indicar que se está empezando a fraguar un cambio de paradigma laboral y social. La sensación de agotamiento no proviene solo de nuestro trabajo sino de nuestro ocio también, este ha dejado de ser un espacio de relajación y desconexión y ha pasado a llenar nuestro escaso tiempo libre de costosos y agotadores eventos sociales. Si se puede, se celebra todo y cuanto más a lo grande mejor, los cumpleaños propios, de la familia, de las amistades, de los compañeros de nuestros hijos, de trabajo o de promoción; las primeras comuniones, las orlas de la guardería, infantil, primaria, secundaria, bachillerato y universidad; las despedidas de solteros, los divorcios, las jubilaciones, etc., también se disfrutan todos los viajes posibles a lo largo del año, se intenta asistir a muchas de las fiestas o los conciertos más top de la amplia oferta que existe, hacer deportes extremos también está de moda y hay que entrenar mucho para conseguir los objetivos, rara es la semana que no hay una comida o cena con los amigos para 'vernos' o para probar el último restaurante viral, si consigues reservar... Como dice Valls Boix, «vivimos en una excitación constante, sobreestimulados, y eso puede ser frustrante y agotador». En este contexto, cobran una importancia crucial, las 'personas vitamina'.

¿Quiénes son las 'personas vitamina? Son personas transformadoras, con conciencia y justicia social, que generan felicidad y mejoran el mundo, la mayoría de la veces son anónimas, no buscan el reconocimiento ni la fama, mejoran el bienestar emocional y físico a quienes se relacionan con ellas, pueden llegar a tener un efecto calmante ayudando a reducir los niveles de estrés y ansiedad, ya que aportan alegría, apoyo y una perspectiva constructiva. Son personas que, a través de su bondad y generosidad, ofrecen un contrapunto inspirador a los aspectos negativos de la vida moderna, promueven la empatía con su capacidad de escuchar y entender a los demás, ayudan a construir relaciones más profundas y sanas. Son también referentes, inspiran comportamientos con su ejemplo, creando un efecto dominó de acciones positivas en la comunidad. Estas personas ayudan a otros a encontrar la fuerza y el coraje para enfrentar adversidades, promoviendo la resiliencia. Suelen colaborar en acciones de voluntariado. Para las que son educadoras, su trabajo es fundamental, ya que van más allá de sus obligaciones académicas para apoyar a sus estudiantes en su desarrollo personal y emocional, creando un ambiente de confianza y motivación. En el ámbito laboral siempre están dispuestos a ayudar a sus colegas sin esperar nada a cambio, crean un ambiente más colaborativo y menos competitivo, lo que puede reducir el estrés y mejorar la productividad. Durante la pandemia de COVID-19, muchas de estas personas se organizaron para ayudar a sus vecinos, ofreciendo desde compras de alimentos para los más vulnerables hasta apoyo emocional a través de llamadas telefónicas, muchos 'trabajadores Vitamina', desde el personal sanitario hasta los trabajadores de los servicios públicos, demostraron una dedicación y un altruismo excepcionales. En resumen, las 'personas vitamina' son fundamentales en nuestra sociedad, especialmente en tiempos difíciles.

Es importante que nos formemos, que conozcamos referentes y herramientas que nos permitan gestionar el estrés, que aprendamos a sentirnos felices y, sobre todo, que nos ayudemos y cuidemos mutuamente. Con estos objetivos se han celebrado los dos mágicos encuentros de Personas Vitamina en Fuerteventura, organizados de manera ejemplar por la Fundación Chekipa del Grupo Oasis Wildlife y con la eficiente Guacimara Cabrera al frente de un gran equipo que ha cuidado hasta el último detalle para conseguir la satisfacción de todos los participantes. Felicidades por el trabajo bien hecho y ojalá reciban el apoyo necesario para que se puedan seguir celebrando muchos encuentros más. Con 20 ponentes de primerísimo nivel, internacional muchos de ellos, estos encuentros se han convertido en una cita anual imprescindible en Canarias. Prueba del interés que despiertan estos encuentros, la asistencia fue multitudinaria, en solo dos días se cubrieron todas las inscripciones, principalmente con docentes, formadores, padres y asociaciones de todas las islas, quedando más personas en lista de espera que las que asistieron. Hemos participado diversos referentes en los ámbitos de la educación, la felicidad o el medio ambiente y conocido verdaderos ejemplos de superación personal que nos han permitido aprender, debatir e inspirarnos, tratando temas como los nuevos valores en la educación, además de la inclusión, la igualdad, el respeto a las diferencias, el consumo responsable, la alta sensibilidad, el cambio climático o la salud mental.

Todos podemos ser una de estas personas, las que ya lo son nos cuentan que primero que nada tendremos que sanar nuestras heridas, liberar el peso que llevamos en nuestra mochila, cultivar nuestro amor propio y nuestras cualidades, para posteriormente poder contribuir al bienestar de quienes nos rodean. Como ves, al hacerlo no solo mejoramos nuestras vidas, sino también las de los demás, creando un círculo virtuoso de positividad y apoyo mutuo. Si quieres convertirte en una persona vitamina, trata de ver y valorar el lado positivo de las cosas más cotidianas, sé agradecido y comparte esa nueva mirada, escucha a los demás y demuestra que te importan sus sentimientos y pensamientos, ofrece tu ayuda y comparte lo que puedas con quienes lo necesitan. Anima a las personas a tu alrededor, apóyalas en sus proyectos y celebra sus logros, encuentra momentos para reír y hacer reír a los demás, siempre respetando los límites y sensibilidades de cada persona, baila, adopta un perro y/o un gato,... come, reza, ama.

Tal vez el mundo no necesita más gente exitosa, sino más personas vitamina, en todos los ámbitos, incluido en la política, que sean pacificadoras, sanadoras, educadoras, promotoras de valores, que cuiden la naturaleza y a los animales, personas desprendidas, amables, 'locas' y simpáticas, que sean la 'bomba', que trabajen para que se respeten los derechos humanos, que sean felices, que hagan que la próxima revolución sea la del amor. ¿Te lo imaginas?

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