Cuentos Chinos

Las cosas siguen igual

28/09/2018

Regresa uno de las vacaciones y parece que, tras un mes de desconexión total, nada ha cambiado como si del día de la marmota se tratara. Hemos visto que, en este primer semestre de 2018, han sucedido bastantes a acontecimientos relevantes a nivel local, nacional e internacional, pero el fondo sigue siendo prácticamente el mismo, aunque en algunos casos sea el mismo perro, pero con distinto collar.

Dentro de nuestras fronteras, las críticas de un sector importante de nuestra población hacia las obras de la MetroGuagua son diarias, una parte del poder político continúa desoyendo al pueblo de Agaete en contra del macromuelle que destrozaría su precioso paisaje, el Estatuto de Autonomía de Canarias sigue sin aprobarse, los nuevos inquilinos de la Autoridad Portuaria se aferran a la vieja política enchufando a sus allegados con sueldos de lujo, nuestras universidades vuelven a quejarse de falta de autosuficiencia mientras siguen siendo de las peores valoradas del país, y, día a día, peatones y conductores tienen que sufrir y padecer el caos circulatorio que sufre Las Palmas de Gran Canaria, entre otras ciudades.

«Parece un discurso victimista, pero más bien es realista por el ejemplo que está dando la clase política»

A nivel nacional, acabó el curso político con un Gobierno envuelto en varias polémicas y llega septiembre con dos nuevos ministros de Pedro Sánchez que están intentando sacar la cabeza fuera del agua para no ahogarse como lo hicieron Maxim Huerta y Carmen Montón. En eso están Pedro Duque, que ha bajado de su luna particular para explicar que no cometió ninguna ilegalidad en la creación de una sociedad para administrar sus dos viviendas, aunque sus cuentas no muestran el alquiler que él mismo alega como argumento de defensa. Y también está la titular de Justicia, Dolores Delgado, que llamó «maricón» a su compañero de Gabinete, Fernando Grande-Marlaska y, además, era conocedora de encuentros con menores de edad de jueces y fiscales españoles en Colombia.

Ya del extranjero ni me molesto en hablar, porque si miramos a ese país que se considera el centro del mundo como es EE UU, da vergüenza como varias mujeres han apuntado al candidato de Donald Trump al Tribunal Supremo, Brett Kavanaugh, como presunto autor de abusos sexuales.

Parece un discurso victimista, pero más bien es realista por el ejemplo que está dando, sobre todo la clase política, al resto de la sociedad. Muchos de aquellos que deberían mantener una actitud ejemplarizante, siguen empeñados en hacer que la gente piense que el responsable público vive a espaldas de la ciudadanía... Y así nos va.