Primera plana

La guerra de ATI

17/01/2019

Algún día habrá que aclarar cómo alguien que tuvo tanto poder en ATI como Ricardo Melchior es ahora relegado o silenciado entre los suyos. Fue presidente del Cabildo de Tenerife desde 1999 hasta 2013 (de hecho, Carlos Alonso le deberá algo a él para ocupar el mismo sitio sin pronunciarse primero las urnas) y presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife hasta que hace unos meses a Fernando Clavijo no le tembló el pulso de quitarle para contentar a Asier Atona y que este pusiera alguien de su cuerda. Que CC no quisiera meterse en la Autoridad Portuaria de Las Palmas, iba de suyo. Pero la de la otra isla capitalina, en su feudo, es harina de otro costal. Tanto que la situación de inestabilidad de CC en el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna no es excusa suficiente para que Clavijo cediese ante Antona.

Hace tiempo que se masculla que Casimiro Curbelo trata con Melchior para que este sea su pieza en Tenerife desde que el primero ha asumido que su invento de ASG puede tener otros satélites. Por supuesto, Curbelo sabe que fuera de La Gomera tiene poco espacio político. Pero contando con personas conocidas que guardan afinidad con él, no tanto ideológica sino de edad y de una manera de entender Canarias, puede aumentar algo su influencia a la vez que daña a otras formaciones. Hasta ahora la operación Melchior suena a dejarse querer, tanto como hizo Paulino Rivero con la posibilidad de incorporarse a NC; una jugada que hubiera sido un paso decisivo en la unidad del nacionalismo canario.

Eso sí, ese acercamiento que se runrunea entre Curbelo y Melchior es parejo (o, mejor dicho, la reacción) al plan que diseñó Román Rodríguez (calculadora en mano) para quitarle el tercer escaño a ASG en La Gomera sumando los votos de NC con el PSOE. Curbelo con dos diputados no es decisivo. Y entonces este intenta devolver la faena. Como no puede hacérselo a Rodríguez, cuyo fuerte está en Gran Canaria, trata de resarcirse vía Tenerife y es aquí donde se acuerda de Melchior. El clásico dirigente otrora poderoso que en la actualidad no recibe la llamada de su gente. Es como si la política canaria fuese un tablero de ajedrez donde los diversos actores mueven sus piezas pero en un campo de batalla acotado por islas. Con todo, en el fondo lo que late es la situación presente en la que ATI (su fervor más insularista) reniega de nombres como Melchior, Rivero o Antonio Castro entre otros, que se ven obligados a moverse dada la sensación de orfandad política sobrevenida desde que Clavijo ejecuta su limpieza interna. Dentro de CC se está librando una guerra soterrada (tildada de regeneración) porque a Clavijo le place, sin medir otras consecuencias.