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Protesta ante el penal donde se ajustició a un reo en Estados Unidos, con nitrógeno. EFE
'1.000 maneras de morir'
El triángulo

'1.000 maneras de morir'

«Llegado el fin, es irreversible. Y así las cosas, se pierde el bien más preciado para todo ser humano. La vida»

Viernes, 26 de enero 2024, 22:58

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Pasó en 2005. Una becaria, al parece de buen parecer, «para conseguir un trabajo utilizando sus encantos, quiso fotocopiase el trasero. El cristal protector se rompió y murió electrocutada», se resume como argumento en uno de los episodios de la serie televisiva '1.000 maneras de morir' que hace algún tiempo emitió La Sexta.

En otros capítulos se pudo conocer cómo una señora con senos operados fallecía al asfixiarse entre sus propias tetas, drogada y ebria; cómo un tipo fue víctima de un concurso de ver quién era el que más aguantaba con un hurón dentro de los pantalones, al acabar el animal dentro de su recto, comiéndole vivo; cómo se puede salir volando a trozos por los aires, al tirar una colilla encendida en un retrete, mientras se obra, con restos abundantes de gasolina dejados por alguien que acababa de limpiar el baño; y cómo se puede arrebatar a alguien el aliento con un certero manguerazo en la cabeza.

Marcharse para el otro barrio, como bien quedó patente en el truculento programa, puede resultar relativamente sencillo. Y da igual tener una cuenta corriente más o menos saneada, poseer un carácter agrio o dulce, practicar la castidad o ser un adicto al sexo. En todo caso, llegado el fin, es irreversible. Y así las cosas, se pierde el bien más preciado para todo ser humano. La vida.

Desconozco si habrá intención de retomar el serial televisivo, pero si los productores quisieran, tendrían muy fácil seguir adelante. 'Otras 1.000 maneras de morir' podría ser el título. Un capítulo podría ir dedicados al uso del nitrógeno para ajusticiar a un reo. Otros a caídas por un acantilado y ataques de animales salvajes justo antes de un autorretrato con el teléfono. Y otros a las desventuras de esas criaturas que se van deshidratadas, o desnutridas, a bordo de cayucos a la deriva.

Si Darwin levantara la cabeza.

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