Borrar

A la hoguera

Del director ·

¿Y cómo es que aplaudimos la continuidad de la colección Thyssen en España?

Sábado, 6 de febrero 2021, 08:51

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

La moda del revisionismo continúa. Si hace unos meses era noticia que Lo que el viento se llevó había sido retirada de algunas plataformas audiovisuales por sus estereotipos racistas, ahora es Disney quien hace lo propio con varios de sus títulos de dibujos animados de la época dorada en que Walt Disney era el dueño y señor de la animación. Se trata igualmente de películas donde se reproducían clichés racistas, de manera que incluso en las películas de dibujos donde los protagonistas eran animales, los malos, los torpes o los poco recomendables aparecían como negros, indios o asiáticos. Yasí desde 'Dumbo' a 'Peter Pan', pasando por 'Los Aristogatos'.

No es la primera vez y no será la última pero la moda empieza a coger velocidad de crucero. El debate que surgió en el inicio de esta tendencia ya casi queda silenciado y es una pena porque estamos tirando por la borda parte de la historia. Con sus cosas evidentemente negativas pero también con sus aportaciones positivas. Y además con visiones parciales. Porque si nos ponemos así, a ver cómo se explica que se salve de la quema 'Alicia en el país de las maravillas' en sus diferentes versiones, cuando ahora ya sabemos que el autor de la historia, el escritor Lewis Carroll, no fue precisamente un personaje del todo recomendable en sus relaciones con los menores.

¿Y cómo es que aplaudimos la continuidad de la colección Thyssen en España cuando en la misma aparecen cuadros de Gaughin, que dedicó sus últimos años a extender la sífilis por los mares del sur y a rodearse de menores de edad convertidas no solo en asistentas sino también en casi esclavas sexuales? Y si 'Los Aristogatos' hay que ocultarla por su minimo con pinta de asiático, ¿qué hacemos con Desayuno con diamantes, con Mickey Rooney haciendo de asiático en una acumulación de tópicos que acaba por atragantar al espectador?

Siempre he creído más razonable la didáctica y menos aconsejable el oscurantismo. Expliquemos las cosas, pongamos todo en su contexto, situemos al lector, al oyente, al espectador, en el tiempo y el contexto en que se produjeron aquello que va a leer, escuchar o ver... y luego dejemos que juzgue.

La historia del arte está llena de episodios en los que se derribaban esculturas y se tapaban cuadros porque cambiaban los cánones religiosos, políticos, culturales o éticos. No caigamos en ese error. Porque entonces a ver cómo nos escandalizamos con unos fundamentalistas que iban derribando esculturas milenarias...

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios